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Romerniszyn y el futuro de Estrella, el Nº1: "El 'ahora qué' me lo estoy preguntando a cada rato"

El auriazul disfruta del presente en la Liga de Oro. Se vienen los partidos eliminatorios.

Romerniszyn y su explicación de este Estrella que rompió todos los pronósticos. Foto: Emmanuel Briane-La Nueva.

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

Estrella sorprendió en la primera parte de la Liga Bahiense de Básquetbol Oro obteniendo el Nº1 de la fase regular, con un récord de 9-2 y ¡8 triunfos en fila!.

De esta manera, al igual que Napostá, Bahiense del Norte y Pueyrredón, clasificó directamente a cuartos de final. Mientras que la reclasificación comenzará el lunes con Estudiantes (5º)-Independiente (12º), Villa Mitre (6º)-Barrio Hospital (11º), Pacífico (7º)-L.N. Alem (10º) y Liniers (8º)-Olimpo (9º).

"Estoy disfrutando, se ve ese entusiasmo en la gente, en el barrio, en el club, en los chicos de las menores, la familia, la escuelita, y está bien, se dieron los resultados deportivos, respaldados por un buen trabajo y un buen grupo que se armó", resaltó el entrenador Walter Romerniszyn.

El DT estuvo ayer en "El Diario Deportivo", que se emite de lunes a viernes, de 15 a 16, por La Nueva Play.

"Si en febrero me decían que hoy íbamos a estar primeros lo firmaba", confesó.

Aunque aclaró: "Sí, con el equipo que armamos y desde que empezamos a trabajar me tenía mucha fe de local".

Esta referencia del entrenador obedece a que Estrella fue el único de los 12 equipos que ganó todos los partidos en esa condición.

Y dio su explicación de por qué se pemitió ilusionarse en ese momento: "Vi que el equipo estaba distinto, que teníamos cosas que antes no, como el juego interior con Carlos (Balmaceda), con Alan (Pan) que vino a sumar mucho y a empujar al equipo, además de ayudar a los más jóvenes y a meterse en el grupo, más la regularidad de los que estaban: Santi (Quiroga), Fausto (Herrera), Tomy (Peña) y Fede (Macías), que el año pasado se había lesionado en la quinta fecha".

Además del récord, Estrella terminó con 78 puntos de promedio a favor y 70 en contra, ganando varios partidos sin demasiados sobresaltos.

"Lo que me genera tranquilidad y confianza, como a todo el cuerpo técnico, es que salvo anoche (por el jueves ante Villa Mitre) sobre el final, o lo mismo con Alem, los partidos se ganaron bien", recordó.

En la conformación del plantel para esta temporada Estrella mantuvo la base, repatrió a Pan y le sumó a Balmaceda y Bautista Olivera.

"El año pasado los demás equipos sabían que, sin sacarle mérito al resto de los jugadores, había que sobremarcarlo mucho a Quiroga, porque si bien el resto acompañaba y jugaba, él era el jugador a neutralizar", recordó.

"Hoy -comparó- si se preocupan por Santi, tiene al lado a Alan, a Fausto, a Tomy, a los internos... Hasta Carlos ha metido triples", repasó, con un dejo de sorpresa.

"El equipo tiene buen juego estacionado; cuando corremos la cancha somos peligrosos y, también, variando las defensas. Ayer (por el jueves) después de un minuto salimos a presionar y recuperamos un balón, ganando por 13. Los chicos saben lo que quieren y a lo que juegan", aseguró.

Balmaceda y Olivera, dos "desconocidos", se integraron naturalmente a la "familia" del barrio San Martín.

"Cuando se arregló con Bauti (Olivera) me dijo que significaba un desafío jugar en Estrella, porque era un club donde no tenía amigos, no conocía a nadie y era una motivación para él", contó Romerniszyn.

"Le dije 'bueno, nos vemos el 2 de febrero' y me respondió 'no, voy a empezar a entrenar ahora, quiero llegar mejor de lo que estoy ahora, porque ese equipo que va a correr'. Y eso es algo importante. Yo sabía que la gente iba a quererlo, porque es un jugador para Estrella", subrayó el DT.

De todos modos, cada pieza es importante en este plantel, con jugadores que van ganándose su nombre a partir de su consolidación en la categoría.

"En el primer entrenamiento les dije a los jugadores: 'nos va a salvar la figura, por lo tanto tenemos que cuidarla, alimentarla y tiene que estar bien'. Entonces, ellos se empezaron a mirar, hasta que les aclaré que la figura era el equipo", recordó Walter.

Y eso es lo que viene caracterizando al Nº1, inclusive, fuera de la cancha.

"Después de los partidos siempre se juntan a comer. Este año, gracias a Dios son más juntadas con buenas caras que con malas caras, pero el año pasado igual se juntaban siempre", resaltó.

Definitivamente, hasta el momento el auriazul demostró ser el más consistente. Ahora bien, pasó la primera mitad del campeonato y aún restan los playoffs, los cuales afrontará con el cartel de Nº1. Todo un desafío por cierto.

La pregunta, en consecuencia, de cara a lo que viene es: ¿Y ahora qué?

"El 'ahora qué' me lo estoy preguntando a cada rato", reconoció el entrenador, aún disfrutando de lo que pasó y próximo a poner la cabeza en lo que viene.

"Creo que, por las características del grupo, que es muy equilibrado, vamos a seguir luchando y trabajando para intentar ganar y mejorar. Nos vamos a tomar el playoffs con la seriedad que corresponde, haciendo lo posible para darnos la alegría de jugar una instancia más, por la gente y por el equipo", avisó.

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