Chico baleado en el Noroeste: Los Pibes de Don Bosco advierten sobre el avance del narco en Bahía y los "soldaditos" de la droga
La organización social publicó un extenso comunicado, luego de que un adolescente de 14 años quedó en grave estado tras ser baleado por una banda de menores.
El caso de un chico de 14 años internado grave luego de ser baleado por una banda de menores, cuyos integrantes más tarde resistieron a balazos la intervención de la Policía en el barrio Noroeste, sigue generando repercusiones en Bahía Blanca.
Los Pibes de Don Bosco, una agrupación juvenil que realiza trabajo social hace décadas en nuestra ciudad, convocó a una misa para hoy a las 18.30 en la capilla San Dionisio (Pacífico 150) para pedir por la salud del adolescente.
Asimismo, publicaron un extenso comunicado en sus redes sociales donde advierten que este episodio no fue un hecho aislado: "Es el reflejo de una realidad que se viene instalando silenciosamente en nuestros barrios y que hoy ya no puede ocultarse más".
En el texto afirmaron también que "estamos siendo testigos del avance cada vez más violento del narcotráfico. La droga gana terreno allí donde retroceden las oportunidades, el cuidado, la esperanza y la capacidad de soñar. El narco ocupa espacios que antes sostenían la comunidad".
El ataque se produjo el jueves a la noche en Patricios al 2000 y más tarde fueron detenidos cuatro menores de entre 15 y 17 años en una vivienda de Patricios al 2100, donde se secuestraron dos pistolas: una calibre 22 y otra 38, junto con municiones, además de envoltorios de cocaína y cogollos de marihuana. Todos ya se encuentran en libertad bajo responsabilidad de sus padres.
El crecimiento del mercado ilegal de drogas se viene dando hace muchos años en todo el país y Bahía Blanca no es la excepción. De hecho, no es la primera vez que se advierte sobre la utilización de menores de edad para tareas de distribución y custodia de sustancias. A esos jóvenes se los suele catalogar como "soldaditos" que realizan tareas delegadas por mayores de edad a cambio de sumas de dinero y droga.
Los Pibes de Don Bosco agregaron: "Hoy queremos decirlo sin miedo. Los tranzas y las redes del narcotráfico se están fortaleciendo en nuestros barrios y nuestros pibes están quedando en el medio".
El comunicado completo
"Frente a los hechos dolorosos y violentos que vienen golpeando a nuestros barrios, y que hoy tienen a un niño de 14 años luchando por su vida, sentimos la necesidad urgente de expresar públicamente nuestra palabra como comunidad que camina todos los días junto a los pibes y pibas.
Lo sucedido en estos días no es un hecho aislado.
Es el reflejo de una realidad que se viene instalando silenciosamente en nuestros barrios y que hoy ya no puede ocultarse más. Como tantas voces del barrio vienen diciendo, no queremos vivir así.
Estamos siendo testigos del avance cada vez más violento del narcotráfico. La droga gana terreno allí donde retroceden las oportunidades, el cuidado, la esperanza y la capacidad de soñar. El narco ocupa espacios que antes sostenían la comunidad.
Hoy queremos decirlo sin miedo: los tranzas y las redes del narcotráfico se están fortaleciendo en nuestros barrios y nuestros pibes están quedando en el medio.
Reclutan adolescentes cada vez más jóvenes, los convierten en "soldaditos", los utilizan para vender, vigilar o enfrentarse entre ellos y después los descartan. Les ofrecen pertenencia donde hubo abandono, poder donde hubo exclusión y dinero fácil donde faltaron oportunidades reales.
Pero detrás de esa falsa promesa, solo aparecen el miedo, la violencia, la cárcel y la muerte.
Pibes que desde niños crecen rodeados de armas y consumo cuando deberían estar viviendo su infancia y construyendo su futuro. La droga mata: mata lentamente los vínculos, los sueños, la dignidad y también mata de un disparo.
Cuando el narcotráfico avanza, el barrio entero retrocede. Se instala el miedo, se rompen lazos comunitarios y la vida comienza a valer cada vez menos. No podemos naturalizar que nuestros jóvenes sean utilizados como material descartable de negocios que destruyen comunidades enteras.
También debemos decirlo con dolor: este crecimiento del narco no ocurre por sí solo ni de un día para el otro. El corrimiento del Estado, la falta de políticas sostenidas, la ausencia de oportunidades reales, el debilitamiento de espacios comunitarios y la distancia entre muchas decisiones políticas y la vida concreta del barrio dejan terreno libre para que el narcotráfico avance
Necesitamos un Estado presente, inteligente y comprometido con la vida. Pero también necesitamos una sociedad que deje de mirar para otro lado mientras nuestros pibes se pierden.
Hoy denunciamos con firmeza a quienes lucran con la muerte lenta de nuestros jóvenes. Denunciamos a los tranzas, a las redes narco y a toda lógica que naturalice que nuestros barrios se conviertan en territorios donde la violencia sea costumbre.
Sin embargo, no hablamos desde la resignación. Hablamos desde la presencia diaria, desde el abrazo, desde el acompañamiento real que nace en el barrio.
Creemos profundamente en los espacios preventivos, educativos y pastorales donde el amor vuelve a ser idioma común y nos sentimos familia; donde un pibe es llamado por su nombre, escuchado en su historia y acompañado en su camino.
Como Los Pibes de Don Bosco, Jóvenes Esperanza, Taller de Soñadores y Oratorio Esperanza reafirmamos nuestro compromiso de seguir estando donde más se necesita: acompañando, cuidando y defendiendo la vida de cada pibe y cada piba.
Vivimos esta situación con profundo dolor porque conocemos las historias y los rostros detrás de cada noticia. Son pibes y pibas que vimos crecer, que juegan en nuestros patios y participan de nuestros espacios; lugares que muchas veces se convierten en segunda casa y, en ocasiones, primera.
Porque ningún pibe nace para ser "soldadito" del tranza.
Porque ningún pibe es descartable.
Porque ningún pibe nace chorro.
Porque nuestros barrios quieren vivir en paz.
Porque no queremos acostumbrarnos a la violencia.
Y porque hasta en la mayor oscuridad, creemos que el Dios de la Vida le puede ganar a la muerte".
Firman Proyecto Social, Educativo y Pastoral "Los Pibes de Don Bosco", Jóvenes Esperanza, Oratorio Taller de Soñadores y Oratorio Esperanza.