Bahía Blanca | Sabado, 04 de abril

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Bahía Blanca | Sabado, 04 de abril

¿Puede volver el tren de pasajeros a Bahía Blanca?

Dirigentes ferroviarios plantean una alternativa para reactivar el servicio sin depender del tramo más deteriorado. El debate vuelve a instalarse entre la expectativa social y la falta de inversión.

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Audionota: Juan Ignacio Zelaya

A tres años de la última formación que partió desde Bahía Blanca hacia Plaza Constitución, la posibilidad de recuperar el tren de pasajeros vuelve a colarse en la agenda local. 

No ya por el histórico trazado que atraviesa Olavarría —escenario de los descarrilamientos que precipitaron su suspensión—, sino por una variante que hoy aparece como viable: el recorrido por vía La Madrid.

El 21 de marzo de 2023 marcó el punto final de un servicio que, aun con demoras extremas, seguía siendo una opción clave para cientos de pasajeros.

Aquella noche, el descarrilamiento de la locomotora y varios coches, con 247 pasajeros a bordo, terminó de sellar una historia que ya venía golpeada. Un año antes, otro episodio similar había dejado una veintena de heridos.

Desde entonces, el silencio ferroviario se volvió parte del paisaje.

Sin embargo, en las últimas semanas, voces del sector volvieron a plantear una alternativa concreta.

Víctor Donnet, secretario general de la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos y Puertos (APDFA) seccional Bahía Blanca, sostuvo que el regreso del servicio no es una utopía, siempre que se modifique el trazado.

“Por vía La Madrid hoy están circulando trenes de carga de 30 o 40 vagones de doble circulación. Por allí además llegó el Tren Sanitario, así como los trenes con donaciones luego de la inundación, y ninguno descarriló”, explicó.

La diferencia no es menor

Mientras el tramo tradicional exige inversiones millonarias para garantizar condiciones de seguridad —tal como lo estableció la Justicia tras los accidentes—, esta alternativa ya está en uso, al menos para cargas.

Donnet incluso proyecta una mejora en los tiempos de viaje: “El servicio antes de cerrar venía con una demora de hasta 18 horas para llegar de Bahía Blanca a Buenos Aires. Hoy ese servicio por vía La Madrid podría volver con una duración aproximada de 14 horas”.

Aun así, el camino para su reactivación está lejos de ser inmediato. El propio dirigente reconoció que los reclamos formales no han tenido eco hasta ahora.

“Hicimos un pedido formal de parte de nuestro gremio en conjunto con la CGT para reclamar por la vuelta del tramo Constitución–Bahía Blanca. El intendente lo mandó también a nivel nacional, junto con Adrián Silva. Lamentablemente, a día de hoy no hemos tenido éxito con el pedido y no hay caso para poder reactivarlo, pero la seguiremos tocando todos los timbres”, afirmó.

Un servicio que se apagó, pero no desapareció

Aunque desde afuera la Estación Sud parece detenida en el tiempo, puertas adentro la actividad nunca se interrumpió del todo.

Donnet lo aclara: “Si bien se dice que está cerrada, no es estrictamente cierto porque continúan trabajando seis empleados de mecánica, dos de infraestructura, tres en vías y obras, y una mujer de auxiliar”.

La postal es particular: un edificio en pausa, pero con personal que sostiene una estructura mínima, casi como si el sistema estuviera listo para volver a activarse en cualquier momento.

“La estación está abierta —insistió—. Y cuando desde Nación se quisieron llevar los muebles históricos no pudieron, y quedaron guardados. Si bien no funciona más la boletería, el municipio se comprometió a sostener el mantenimiento del edificio y a dejar dos oficinas por si el tren circula de nuevo”.

Entre la necesidad y la rentabilidad

Desde la Unión Ferroviaria, la mirada combina nostalgia y realismo. Su secretario general, Gustavo Ruiz Díaz, fue contundente al definir la importancia del servicio: “Era un servicio muy importante para la ciudad” y lamentó que “el gobierno nacional decidió darle completamente la baja”.

Sin embargo, también puso sobre la mesa una condición clave para su sostenibilidad: el tiempo de viaje. 

“La rentabilidad está en tener un servicio que demande entre 8 y 10 horas. El último tren tardó entre 19 y 22 horas”, sostuvo.

El diagnóstico apunta a un problema estructural: la infraestructura ferroviaria. Los tramos están concesionados a empresas de carga, cuyo negocio no depende del transporte de pasajeros.

“Está visto que esas empresas no quieren invertir para que pueda pasar el tren de pasajeros, cuando en realidad el negocio de ellos no es el pasajero, sino la carga”, explicó Ruiz Díaz.

La suspensión del servicio no sólo afectó a la ciudad. Decenas de localidades del sur bonaerense quedaron sin conexión ferroviaria directa: Monte, Las Flores, Cacharí, Azul, Olavarría, General La Madrid, Coronel Suárez, Pigüé, Saavedra, Tornquist.

En muchos casos, el tren era la alternativa más accesible frente al costo del transporte de larga distancia. Su ausencia no solo encareció los viajes, sino que también profundizó el aislamiento.

“Han desaparecido pueblos enteros porque el tren era lo único que llegaba hasta el lugar”, advirtió Ruiz Díaz.

La memoria ferroviaria y el futuro incierto

Desde una mirada más histórica, el bahiense Ariel Scolari —exbasquetbolista y apasionado del ferrocarril— recordó el rol central del tren en el desarrollo local: “El ferrocarril de pasajeros llegó en 1884 a Bahía Blanca. Fue el motor de la ciudad y de toda la región”.

Pero también marcó el deterioro progresivo del sistema: “En el último tiempo apenas había dos servicios semanales con una duración del viaje de 19 horas. Una vergüenza, cuando en la época de los trenes a vapor el trayecto tardaba algo más de ocho”.

Su pronóstico, al menos en el corto plazo, es poco alentador.

“En estas condiciones el tren de pasajeros no creo que regrese”.

¿Una oportunidad  o una ilusión?

La alternativa de la vía La Madrid aparece, hoy, como una puerta entreabierta en medio de un escenario complejo. No resuelve todos los problemas, pero permite reabrir la discusión desde otro lugar: el de lo posible.

Entre la falta de inversión, las disputas por la concesión de las vías y la necesidad concreta de miles de usuarios, el futuro del tren de pasajeros en Bahía Blanca sigue siendo incierto. 

Pero a tres años del último viaje, la sola idea de volver a ver una formación en la Estación Sud alcanza para reactivar una esperanza que, lejos de apagarse, sigue esperando en andén.