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Diario de viaje, día 3: entre el tranque, el décimo tercer mes y unos patacones

Sensaciones, experiencias, comentarios y mucho más de lo que implica cubrir los Juegos Suramericanos de la Juventud en Panamá.

Fotos: La Nueva.

Según nos explicaron, alrededor de las 7 de la mañana y sobre las 15 son los horarios pico donde moverse aquí en Panamá. Es un suplicio.

Tiene que ver, claro, con el segmento de inicio del trabajo y la vuelta a casa. Pero, hay una excepción.

Cada 15 de abril se abona el “décimo tercer mes”, que es un ingreso extra repartido en tres veces al año, similar al aguinaldo nuestro.

"Hoy todo el mundo viene a hacer sus gastos y a pasear; ya mañana no ja, ja, ja", nos aseguró un taxista entre risas mientras nos llevaba de regreso al alojamiento tras presenciar judo, tiro con arco y algo de fútbol.

Ibamos a paso de hombre pese a tratarse de una avenida de tres y hasta cuatro carriles en un tramo.

A ese embotellamiento aquí le dicen "tranque" y me hizo acordar mucho a lo que sucede en Asunción. La diferencia acá es que hay metro y eso aliviana un poco la cosa, pero ayer se sintió el tránsito y un trayecto que hemos hecho en 10 minutos pasó a ser de casi una hora.

Superado el estrés momentáneo, se dio la primera gran oportunidad de probar la gastronomía local. O al menos algo típico de acá.

Nos habían contado que inauguraba un restaurante argentino, justo ayer; pero siendo sinceros, no tenía ganas de comer asado, milanesas o empanadas estando en Panamá.

Así que una entretenida reunión entre media docena de colegas (ya profundizaré más con eso, porque no tiene desperdicio...) se transformó en un descubrimiento.

Primero, porque había que elegir entre muchas opciones: bodegones, restaurantes y casas de comida que tienen abierto las 24 horas, sin más que algunos breves consejos.

Después, porque cada plato era una incógnita aunque ya sabíamos que los panameños comen mucho frito y picante, una combinación que puede provocar algún que otro inconveniente.

Entonces, en un lugar ambientado bien tradicional, llegó el turno de descubrir el patacón (plátano frito y salado), el chicharrón (piel de cerdo crujiente), el bollo frito (masa de maíz), la yuca (similar a una papa), el almojábano (maíz y queso) y la carimañola (yuca rellena de carne).

Patacones con ropa vieja

Me volví con la sensación de que nada es del otro mundo, que lo frito no pareció ser para tanto y que lo anticipado sobre el picante es tal cual.

La vuelta fue mucho más amena, caminando las calles panameñas para bajar lo ingerido. Valió la pena.