La educación como motor del futuro de Bahía
Desde la gestión regional, un repaso de logros y desafíos para construir oportunidades a partir del estudio, el trabajo y la innovación.
Por el Lic. Claudio Martini (*)
Bahía… mi blanca bahía… mi querida Bahía Blanca cumple un nuevo aniversario de su fundación, el número 198, y para celebrarlo, le dedico mis deseos y pensamientos en estas sencillas líneas.
¿Y qué puede ser apropiado para celebrar y homenajear a nuestra querida Bahía desde el ámbito educativo? Empecemos por lo que a mi humilde parecer es un buen regalo: una combinación de buenos deseos como los que siempre auguramos a quienes festejan su vida, con los logros de la gestión, como expresión de que las obras y las acciones concretas materializan esos deseos.
En estos 7 años de gestión a mi cargo de la Jefatura Regional, hemos trabajado incansablemente para que la región educativa identifique y desarrolle un proyecto estratégico que oriente las acciones educativas hacia la concreción de las políticas ofreciendo respuestas a la ciudadanía, propuestas que hagan que las definiciones pedagógicas y didácticas respondan a las necesidades formativas que se reconocen en los distintos contextos, socioeconómicos y políticos que nos atraviesan.
La enseñanza expresa y contextualiza las definiciones regionales para concretar las políticas educativas jurisdiccionales, es resultado de una alianza entre el estado y la sociedad, en relación con los fundamentos y los métodos significativos y oportunos para iniciar a las nuevas generaciones en la vida social, y ofrecerle las herramientas necesarias para alcanzar su realización personal colaborando a la mejora del mundo.
Recordemos que la escuela es la primera institución del estado que recibe a sus noveles ciudadanos desde los primeros 45 días de vida acompañándolos durante toda su trayectoria educativa.
Nuestro proyecto estratégico regional busca responder entonces a la pregunta central ¿qué aprendizajes, son relevantes y significativos para las jóvenes generaciones que se forman en la actualidad en las escuelas de nuestra ciudad en sus distintos niveles y modalidades?
Las respuestas a este interrogante son la mejor expresión de los deseos para Bahía Blanca en su cumpleaños porque nos ayuda a poner en palabras los augurios para esta comunidad ciudadana que, luego de haber pasado algunos de los mayores desastres de su historia en los últimos tiempos, desde el temporal hasta la inundación, busca repensarse y refundarse de cara al bicentenario de su existencia.
Pensar esas respuestas requiere del diálogo y el trabajo conjunto, y fecundo, de los diversos sectores políticos, culturales, productivos y económicos para dar contenido a la alianza que lidere la proyección de la ciudad, y también una conducción con templanza y discernimiento.
Ahora bien, para pensar sobre los aprendizajes, es importante reconocer todos los aspectos y dimensiones que abarcan el desarrollo integral de un sujeto en sociedad; desde el autoconocimiento y la autonomía hasta los saberes disciplinares más específicos.
Y entre esos aspectos se encuentra la vinculación de la educación con el trabajo, con la ciudadanía y con la tecnología, que resultan sus pilares fundamentales para el perfil identitario y productivo de la ciudad y su puerto.
Para encuadrar esas relaciones, podríamos iniciar afirmando que como ciudadanos nos relacionamos con los demás con lo social con las instituciones, en el marco de un Estado democrático.
Pensar, jugar y actuar como ciudadanos, no sólo exige el conocimiento de la Constitución Nacional, sino que implica la consideración de criterios históricos y un sistema de valores que nos ayude a sentir lo local como lo nuestro, lo propio, el sentirnos parte.
Como cada ser y como cada identidad, Bahía desde su fundación tiene una intencionalidad y con ella un mandato como móvil de su futuro. Desde antes de su fundación, Bahía quedó intencionada como puerto, ya que el decreto que ordenaba la expedición le impuso la búsqueda de un sitio para instalar uno.
Los mandatos fundacionales no son entelequias, sino que cada momento histórico y la experiencia social los actualiza y los transforma. Ahora sí, entonces es evidente el carácter de ciudad- puerto de nuestra bahía para pensar la identidad de su ciudadanía y de su carácter productivo.
El desafío educativo es articular la enseñanza con esa identidad que nos hace comprender la riqueza y el valor de lo propio como escenario de futuro de progreso y de oportunidades. Cuando podemos pensar nuestros entornos como propios como parte de nuestra identidad, nada de lo que sucede a nuestro alrededor, nos pasa inadvertido.
En este regalo de intenciones para Bahía las oportunidades llegan de la mano del estudio y el trabajo que nos permite sustentar materialmente la vida que queremos vivir, considerando su mandato, el devenir histórico de la ciudad y los escenarios nacionales latinoamericanos y mundiales actuales emerge una pregunta, eminentemente pedagógica y didáctica: ¿para qué trabajos del presente y del futuro enseñamos en las escuelas bahienses?
La articulación entre educación y trabajo adquiere otra complejidad en tiempos en que las nuevas tecnologías, como las de la información, la inteligencia artificial y la biotecnología, nos presentan un nuevo desafío educativo.
En estos tiempos, la cuestión tecnológica en el campo educativo se expresa en un amplio abanico de posicionamientos, desde el uso responsable de los celulares en las escuelas hasta las distintas herramientas de inteligencia artificial y la producción de conocimiento escolar.
Aparece aquí otro anhelo para Bahía; el diseño de una interacción humana con las tecnologías para colaborar al progreso de las actividades de la producción, generar crecimiento económico, y que, ese crecimiento, asegure más y mejor vida.
Todo este conjunto de deseos se materializa en la gestión, en el trabajo sostenido para alcanzar logros destacados para la mejora de la educación en el distrito que llega en obras, en cargos y en instituciones nuevas para el cuidado de las trayectorias educativas donde cada estudiante acceda, permanezca y aprenda en la escuela.
Aún sabiendo que nos falta mucho por seguir trabajando, con alegría podemos contar muchos logros conjuntos entre el Gobierno Provincial y Municipal que vinieron a dar respuesta a deudas que llevaban mucho tiempo, el caso más emblemático es el edificio de Colón y Vieytes, que se intervino y se sigue interviniendo para lograr ponerlo en valor.
Otro hito es la creación de la primera Tecnicatura Superior en mantenimiento de autos eléctricos (ISFT N° 190), Tecnicatura en Electricidad (EETS N° 1), Feria de Ciencias, Quedate en la Escuela, Orgullo Escolar, Escuelas Abiertas en Verano, Orquesta Escuela y los Centros Socio Educativos, entre otros.
En síntesis, este es mi sentir y el de un gran equipo de trabajo que todos los días pone lo mejor de sí por los 90.000 estudiantes, 13.000 docentes y1300 auxiliares que hacen el pulso diario de nuestras queridas 350 instituciones educativas de ambas gestiones.
Por esto y por más vamos Bahía querida que tu fuerza está en la esencia de tu gente, ya tu himno nos lo recuerda en cada acto, “... a infinita grandeza te orientas …”. Feliz Cumple Bahía querida!
(*) Jefe de Región Educativa 22 de la provincia de Buenos Aires.