Qué pasó con las causas judiciales iniciadas después de la catástrofe
La fiscal Marina Lara llevó adelante tres investigaciones penales preparatorias por el evento registrado hace un año.
La trágica inundación que hace un año arrasó con gran parte de Bahía Blanca y provocó 18 víctimas fatales dejó una huella imposible de borrar.
El 7 de marzo de 2025 no solo se pusieron en marcha dispositivos y herramientas para socorrer a las víctimas y atender las urgencias provocadas por el temporal, el Poder Judicial también debió redoblar su tarea.
La fiscal Marina Lara, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 7, puso en marcha tres investigaciones relacionadas con el evento climático.
Una de ellas estuvo relacionada con las personas fallecidas durante esa jornada en nuestra ciudad, mientras que otra se inició como respuesta a las denuncias acerca de individuos que permanecían desaparecidos tras el evento climático.
En tanto, la última se motorizó a partir de comentarios y publicaciones realizadas por vecinos en las redes sociales acerca de la presunta existencia de una mayor cantidad de decesos que los informados oficialmente.
Todas ellas, y tras un intenso trabajo investigativo del personal policial y del Ministerio Público Fiscal, finalizaron con el cierre de los expedientes a partir de no detectarse delitos.
Intensa tarea
La fiscal comentó que “una de las instrucciones penales preparatorias se inició como consecuencia de los fallecidos a partir de lo sucedido y otra fue por la averiguación de paraderos, inmediatamente después del evento. Eran personas que no habían vuelto a tener contacto con familiares o amigos o estaba desencontrados”.
“Se llevó adelante una intensa tarea investigativa y el personal de la DDI estuvo participando activamente. La gente se fue encontrando y alguna persona que fue hallada sin vida se encontraba dentro de las víctimas contabilizadas oficialmente”, señaló.
Cabe recordar que dos días después de la intensa precipitación registrada había alrededor del 1.450 personas entre autoevacuados y evacuados, y casi 1.300 alojadas en centros especialmente abiertos para contener a los damnificados.
La primera lista de víctimas fatales la integraron 15 personas, a las que identificaron como Elba Yolanda Ressia, Margarita Egusquiza, María Isabel Oliva, Sofía Raquel González, Nelson Javier Zinni, Rolando Ortega, Nélida Elisei, Ángel Eduardo Mosman, Anastacia Agüero, Micaela Vicenta Hernández, José Luis San Martín, Perla Re, Nilda Schamberger, Estela Regolf y Sara Rueda.
Heroica actitud
A su vez, el transportista Rubén Omar Zalazar encontró ese día la muerte cuando se lanzó al agua para intentar rescatar a las hermanas Pilar (5) y Delfina Hecker (1), quienes también perdieron la vida.
Ambas niñas viajaban con su familia en un Volkswagen Gol rumbo a Mayor Buratovich, cuando la inundación los sorprendió en la ruta 3 sur, cerca del acceso a Cerri.
Por la súbita crecida del agua, la familia abandonó el auto que ocupaba y trató de buscar refugio en el techo de una camioneta del transporte Andreani, guiada por Zalazar.
Marina Haag y Andrés Hecker, los padres, lograron sobrevivir, pero perdieron contacto con las pequeñas.
Restos biológicos hallados un mes después durante rastrillajes en la zona de Arroyo Pareja y sectores de la costa en jurisdicción de la Base Naval determinaron que resultaban corresponder a las niñas.
Versiones
Las redes sociales fueron el ámbito para contactarse con familiares y allegados durante la emergencia, pero también se convirtieron en el lugar donde muchas personas fomentaron versiones sobre supuestas víctimas fatales que no habrían sido comunicadas por las autoridades.
Esto provocó el inicio de una investigación penal, por lo que una decena de personas fueron convocadas a prestar declaración testimonial en la sede del Ministerio Público Fiscal.
“Si alguien denuncia o menciona un posible delito, el fiscal tiene la obligación de tomar esa información e investigar si existe. Esa cuestión de los fallecidos era mencionada en muchos lados, por lo que decidí emprender una investigación seria sobre eso”, sostuvo Lara.
“Esto demandó mucho trabajo del personal de la fiscalía, por lo que se fue ubicando a esas personas y convocándolas como testigos para ver qué información podían aportar para constatar los dichos”, agregó.
Indicó que en forma paralela siguieron investigando y se ordenaron nuevos rastrillajes en zonas críticas.
“Se fue buscando a la gente para que dijeran acá (por la sede del Ministerio Público) lo que tenían para decir y lo aclararan. Se mandó a hacer tarea investigativa para despejar las dudas y ver si realmente había algo de todo lo que se decía”
Finalmente, la letrada mencionó que “las personas que concurrieron iban minimizando lo que habían volcado a las redes, porque decían que ese comentario realizado lo habían elaborado por cuestiones que habían escuchado en algún lado o porque eran conjeturas que cada uno realizaba”.
Un escenario habitual en las tragedias
Situaciones. La fiscal Marina Lara aclaró finalmente que este tipo de situaciones, de suponer que hay más víctimas, suele ocurrir frente a episodios de esta magnitud.
Fake news. “Es algo que se suele producir en este tipo de hechos, cuando en las redes sociales se señalan situaciones como si fueran reales. Recuerdo en 2024, durante un terremoto en la península de Noto (Japón), pasó exactamente lo mismo”, sostuvo Lara.