Bahía Blanca | Martes, 03 de marzo

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Un edificio maravilloso en una esquina vacía de contenido

Desocupado hace 16 años, la IA ayuda a dar forma a posibles usos del edificio inaugurado hace 100 años por el banco Hipotecario.

Muchos intuyeron en 2010, cuando el edificio que fuera sede del banco Hipotecario Nacional quedó desocupado tras la salida de la AFIP que se abría un serio interrogante sobre su futuro.

Fue distinta a la situación en 1990, cuando el banco dejó el lugar, porque entonces había interesados en el inmueble, entre ellos la Dirección General Impositiva (DGI) y la municipalidad.

El Hipotecario operativo, 1961

El entonces jefe comunal, Jaime Linares, envió un radiograma al interventor de la entidad pidiendo la tasación del inmueble para su posible compra. La respuesta llegó en Australes: 17.460.000.000, equivalentes a 1.700.000 de dólares. Varios concejales cuestionaron una posible compra y la DGI terminó por ocupar el lugar.

Desde 2010 a la fecha el edificio ha estado desocupado: nadie lo quiere, aseguran que ocuparlo exigiría una importante inversión y que por su organización requiere un uso muy específico.

Son 16 años sin interesados, sin planes ni propuestas. Propiedad del banco Hipotecario SA, el edificio está en venta o alquiler, sin interesados a la vista.

El lugar

"El edificio a levantarse será soberbio, digno de la importancia de nuestra ciudad", La Nueva Provincia, junio de 1923

El edificio fue construido entre 1923 y 1926. Al igual que otras entidades bancarias de la época su fachada es neoclásica, inspirada en la arquitectura griega y romana. “Huyendo de todo modernismo, detrás del cual suele ocultarse el mal gusto, el frente se diseñó con los moldes clásicos, siendo la columna el elemento decorativo de más relieve”, según una descripción de época.

La obra a poco de inaugurada, 1926

Su planta baja contaba con un hall de triple altura, rodeado por un mostrador de atención al público, y en sus pisos superiores se alineaban distintas dependencias administrativas.

El interior es un concierto renacentista, con arcos de medio punto, pilastras, columnas, decorados y vitrales con los escudos de las provincias argentinas.

Recreación del interior como banco

El exterior es sobrio y cerrado, un edificio que trasmite seriedad y seguridad. La ochava, donde está la entrada principal, es una suma de columnas, frontis, triglifos y un cóndor en la parte superior. En el remate había un reloj de un cuadrante.

Algunos criticaron cese exceso de decoración, más apropiado, decían, para un teatro. Otros mencionaban que el Hipotecario podía soportar esa desmesura porque era un banco distinto, creado para fomentar la construcción de viviendas.

Vitrales en el último piso

Imagine

“Los sueños son sumamente importantes. Nada se hace sin que antes se imagine”. (George Lucas)

Son 16 años sin encontrarle un destino. No hay tampoco nadie trabajando en la materia, esto es representantes de la entidad, funcionarios o inversores que discutan una posible salida.

Se habla de expropiarlo, un camino complejo y que exige recursos económicos, de ocuparlo con oficinas del estado o con algún organismo judicial. También de un posible uso cultural, que reúna organismos locales, provinciales y nacionales y hasta una adecuación para alojar al Concejo Deliberante.

La posibilidad de un museo

Pero por ahora solo nos queda jugar con la Inteligencia Artificial para recrear algunos de esos posibles usos, imaginarlos y darles forma.

Son ideas que pueden ayudar a potenciar el lugar, a mostrar de otra manera un edificio que hoy permanece cerrado y sin cuidado. Presentarlo de una manera que hoy es muy difícil concebir y esperar que en el año de su centenario el lugar cobre vida y el protagonismo que merece.

Convertido en dependencia judicial
Un espacio cultural, orquestas y ballet
Un mix: gastronómico-cultural