La Corte Suprema propone reformar la selección de jueces para disminuir la influencia política
El máximo tribunal envió al Consejo de la Magistratura un proyecto normativo para modificar el sistema de concursos nacionales y federales.
La Corte Suprema de Justicia planteó una reforma para la selección de candidatos a jueces federales y nacionales para que sea analizado por el Consejo de la Magistratura.
El proyecto normativo para la selección de jueces cuenta únicamente con la firma de los ministros Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. El texto no incluye la del presidente de la Corte, Horacio Rosatti.
Los cambios que se establecen tienen la intención de fijar un límite al margen de acción política en el criterio de selección y reducir el impacto de la coyuntura política sobre los procesos de selección.
La reforma impulsada busca acotar el margen de arbitrariedad política en las ternas para magistrados, justo cuando el Consejo de la Magistratura atraviesa una reconfiguración de fuerzas con un protagonismo creciente de La Libertad Avanza.
Bajo este nuevo esquema, la clave de la selección se trasladará a la elaboración de los exámenes, la rigurosidad de los puntajes y la administración técnica de los concursos.
Los jueces elevaron este reglamento al Plenario del Consejo de la Magistratura para para su análisis y ya se notificó de la iniciativa a las Cámaras nacionales y federales de todo el territorio, así como a las Cortes provinciales.
No obstante, para que el nuevo reglamento entre en vigencia, el cuerpo deberá alcanzar mayorías agravadas durante la votación definitiva.
En el Consejo de la Magistratura hay otras propuestas, cerca de 14, pero en este caso se trata de una acordada de la Corte. De todos modos, se indicó que en el Consejo se analizarán todas.
El reglamento le pone límites al Consejo de la Magistratura al disponer, por ejemplo, que los concursos para jueces se realizarán de ahora en más con un banco de preguntas que se corregirá mediante un multiple choice.
Las entrevistas personales solo pueden dar puntos al candidato con un límite del 10% del total. Con el argumento de reforzar la transparencia y reducir la discrecionalidad, el nuevo esquema redefine no solo cómo se evalúa a los candidatos, sino también dónde reside el poder real dentro del proceso.
Hay un fuerte giro hacia un modelo reglado, pues antes tenía peso el examen de oposición, antecedentes y la entrevista personal con una valoración subjetiva.
Otra modificación relevante es la implementación de un doble examen con anonimato reforzado. Una primera instancia general, de carácter objetivo y corrección automatizada, funciona como filtro técnico. La segunda, de tipo práctico, examina la capacidad de resolución de casos y redacción de sentencias.
Reducir la influencia del Consejo de la Magistratura implicaría aminorar el peso de la votación de los consejeros de carácter político. Ese órgano cuenta con los siguientes miembros: el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, 4 jueces del Poder Judicial de la Nación, 4 abogados de la matrícula federal, 1 representante del sector académico y 8 legisladores nacionales (4 diputados y 4 senadores con mandato vigente).
De todos modos, una vez superada la instancia de la Magistratura, los pliegos seguirán siendo enviados al Senado, donde se requerirán dos tercios de los votos de los presentes para su aprobación.