Comedor Sonrisa Verdadera: un refugio de amor y platos llenos en el barrio Noroeste
“Empezamos en 2024 asistiendo a 20 chicos, pero ya estamos en casi 120”, dijo Inés Sánchez, la referente del lugar ubicado en Juan Molina 2540.
Periodista. Círculo de Periodistas Deportivos de Bahía Blanca. Fue redactor de la revista Encestando (1985-2000). Desde 1987 trabaja en el diario La Nueva Provincia (hoy La Nueva.). Pasó por las secciones Deportes, La Región y La Ciudad, donde se desempeña actualmente. Está especializado en periodismo agropecuario desde 2001. Miembro de la Asociación Bonaerense de Periodistas Agropecuarios. Responsable de las páginas webs de la Asociación de Ganaderos (AGA) y de Abopa.
“Pasé muchas necesidades cuando mis hijos eran chiquitos ni bien llegué a Bahía Blanca. Haber pasado por eso en este mismo barrio me lleva a ayudar a los chicos. Es decir, a brindarles no solo un plato de comida o una taza de leche, sino amor, cariño y contención, tanto a ellos como a sus padres”.
Es la historia de Inés Sánchez, una cordobesa de Cruz del Eje que arribó a la ciudad hace 23 años y resolvió transformar su experiencia personal en una forma de solidaridad al prójimo.
El lugar elegido, que se llama Comedor Sonrisa Verdadera, está en Juan Molina 2540, a solo dos cuadras de su casa del barrio Noroeste, donde hoy se brinda apoyo y alimentos a más de un centenar de niños de sectores vulnerables.
“Empezamos el 10 de junio de 2024 con 20 chicos y hoy ya tenemos entre 100 y 120”, indica.
“Los martes les damos la merienda con yogur, gaseosa o chocolatada, según lo que haya en stock, y los sábados servimos el almuerzo”, agregó.
“Además, si entran donaciones durante la semana armamos bolsitas con esos productos para que las familias se las lleven a sus casas”, sostuvo.
Al lugar, que fue construido íntegramente por Sánchez y su familia en un terreno propio a partir de aportes desinteresados, llegan chicos de todas las edades, desde bebés de meses hasta adolescentes de 16 años.
¿Cómo se sustenta? Con aportes solidarios de vecinos bahienses, quienes saben de todas las acciones por la página oficial de Facebook de la entidad, que posee personería jurídica desde el 30 noviembre de 2024. Todo esto luego se va transmitiendo, así como se destaca el aporte de una conocida empresa (cuyos propietarios pidieron no ser mencionados en este artículo).
“Hay mucha gente que trabaja con nosotros. Y no solo con los temas relacionados con la alimentación, sino con otro tipo de acciones”, indicó.
Actualmente se están reuniendo fondos para la compra de más artículos escolares, así como se trabaja para seguir equipando el roperito, que asiste a las necesidades de las familias de los chicos que asisten.
“El último fin de semana también vendimos canelones. En otras ocasiones hacemos empanadas y salimos a venderlas. Y con lo producido compramos artículos para quienes empiezan la escuela”, explicó Sánchez, quien está casada con Orlando Díaz y tienen cuatro hijos de 34, 31, 27 y 23 años: Daniel, Sebastián, Shojan y Gabriel.
—¿Reciben asistencia de sectores oficiales o privados?
—Contamos con el apoyo constante de una empresa. Y el municipio de Bahía Blanca nos envía alimentos una vez al mes. Desde otros organismos aún no llegó nada. De todos modos, nosotros seguimos avanzando.
—¿Cuáles son las necesidades más urgentes que tienen?
—En cuanto a alimentos siempre se necesita de todo: azúcar, harina, leche líquida para los más chiquitos y arroz.
“Como ahora empiezan las clases, mi gran preocupación es conseguir calzado, guardapolvos y mochilas. Los chicos me dejan notitas con sus peticiones y eso te llega al corazón. Por eso quiero conseguirles lo principal para que empiecen el colegio”.
—¿Qué otras actividades realizan?
—Hace tres años sumamos un taller de costura; es de carácter gratuito.
“Pero nos están faltando máquinas, telas e hilos, que son los artículos que usamos para confeccionar los guardapolvos. También es una alternativa de salida laboral para las mamás”.
—¿Por qué insisten en mostrar todas las acciones de Sonrisa Verdadera en las redes sociales?
—Publicamos todo lo que llega y lo que se entrega porque quiero que el trabajo del comedor se haga visible. La idea es que la gente que dona vea que sus cosas llegan a destino. En realidad, todo lo armamos con amor y como si fuera un regalo para los nenes.
—¿De qué manera la gente puede colaborar?
—Pueden acercarse a la sede de Juan Molina 2540; contactarnos en nuestra página de Facebook Comedor Sonrisa Verdadera o en el celular 291 4 793688. Siempre invito a la gente a que venga a vernos cocinar. Los sábados empezamos a trabajar a las 6 de la mañana y los martes convocamos a todos a partir de las 18. Es bueno que vean por sí mismos la necesidad que existen en los chicos y en sus familias.