Marín recorrió Punta Colorada e YPF acelera una obra clave en Río negro
El titular de la petrolera supervisó el avance de la terminal, parte del proyecto Vaca Muerta Oil Sur, en la costa de Río Negro.
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) avanza en la costa atlántica de Río Negro y empieza a redefinir la logística petrolera argentina.
Con YPF al frente del desarrollo, las obras en Punta Colorada buscan abrir una nueva salida para el crudo de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales, en un contexto de crecimiento sostenido de la producción no convencional que comienza a tensionar la infraestructura disponible para su evacuación.
La visita del presidente y CEO de YPF, ingeniero Horacio Marín, al predio de la futura terminal petrolera funcionó como una señal política y operativa de respaldo a un proyecto que apunta a reconfigurar el mapa exportador de hidrocarburos del país.
El directivo estuvo acompañado por los gobernadores de Río Negro, Alberto Weretilneck, y de Neuquén, Rolando Figueroa
Durante la recorrida, Marín repasó el progreso del montaje de dos de los seis tanques de almacenamiento que conformarán el corazón operativo de la Terminal.
“Este es un paso decisivo para la nueva etapa exportadora que se abre en el país. El VMOS posicionará a la Argentina como un proveedor confiable y competitivo de shale en el mercado internacional”
La iniciativa apunta a aliviar un cuello de botella histórico del sistema: hoy una parte relevante del crudo de Vaca Muerta depende de corredores de transporte que concentran flujos crecientes y operan cerca de su capacidad, lo que vuelve crítica la ampliación de la infraestructura de evacuación hacia el Atlántico.
El oleoducto VMOS, que conectará la cuenca neuquina con la costa rionegrina, permitirá transportar grandes volúmenes de petróleo directamente hasta un puerto de aguas profundas especialmente diseñado para la operatoria petrolera de exportación,
El diseño del sistema prevé estaciones de bombeo intermedias, válvulas de seccionamiento y centros de control para garantizar continuidad operativa y trazabilidad del flujo de crudo.
En Punta Colorada ya se ejecutan trabajos en la playa de tanques que funcionará como pulmón logístico del sistema.
El proyecto contempla la construcción de unidades de almacenamiento de gran porte, junto con sistemas de bombeo, instalaciones eléctricas, redes contra incendios y obras de soporte para una operación continua.
Estas estructuras permitirán recibir el crudo transportado por el ducto y organizar su despacho marítimo desde la costa atlántica rionegrina.
La terminal se complementa con vialidades internas, áreas de seguridad y zonas de maniobra para equipos pesados, en un predio preparado para operar de manera permanente.
El componente marítimo es uno de los ejes centrales del proyecto. La terminal está concebida para operar buques de gran porte, con infraestructura de amarre y carga que habilitará despachos directos hacia mercados de larga distancia.
La planificación contempla la adecuación de áreas de fondeo, señalización marítima y esquemas de control de tráfico para una operatoria segura.
En términos logísticos, la posibilidad de completar cargamentos en origen amplía el margen operativo del sistema exportador y consolida a Punta Colorada como un nuevo nodo de salida del petróleo no convencional argentino.
VMOS se inscribe en una etapa de expansión de Vaca Muerta que volvió a colocar a la Argentina en el mapa energético global.
El aumento de la producción no convencional generó oportunidades de exportación, pero también expuso límites en la red de transporte existente.
La incorporación de un nuevo corredor hacia el Atlántico Sur se complementa con ampliaciones de oleoductos en curso y con inversiones en capacidad de almacenamiento, con el objetivo de evitar que la infraestructura se convierta en un factor restrictivo para el crecimiento del sector en los próximos años.
En el plano regional, la terminal de Punta Colorada proyecta un impacto significativo para Río Negro.
La obra implica movimiento de inversiones, demanda de servicios y generación de empleo durante la etapa de construcción, además de la creación de un nuevo polo de actividad portuaria vinculada a la energía.
Durante la recorrida por las obras, el gobernador Alberto Weretilneck remarcó el valor estratégico del proyecto para el desarrollo productivo provincial y para la inserción de Río Negro en el esquema energético nacional, con un rol activo en la logística de exportación de hidrocarburos.
Al mismo tiempo, el desarrollo del proyecto exige una gestión cuidadosa en materia ambiental y de seguridad operativa.
La planificación contempla estudios de impacto ambiental, protocolos de prevención y respuesta ante contingencias, y estándares de operación acordes al manejo de grandes volúmenes de hidrocarburos en una zona costera.
La implementación efectiva de estos controles será clave para asegurar la convivencia del nuevo polo energético con el entorno natural y las actividades productivas de la región, así como para sostener la licencia social del proyecto en el tiempo.
En términos de cronograma, el VMOS avanza en paralelo sobre varios frentes.
Además de la obra en la playa de tanques, el proyecto contempla el tendido del oleoducto desde la cuenca neuquina hasta la costa rionegrina, con estaciones de bombeo intermedias y sistemas de control para garantizar la continuidad operativa.
El esquema fue concebido para acompañar el crecimiento proyectado de la producción de Vaca Muerta en los próximos años y evitar que la evacuación del crudo vuelva a transformarse en un límite operativo para el sistema energético.
La terminal de Punta Colorada, en tanto, se integra a una planificación logística de mayor escala que apunta a consolidar un corredor exportador desde la Patagonia atlántica hacia los principales mercados compradores de petróleo.
Desde una perspectiva estratégica, VMOS aparece como una pieza central para transformar el crecimiento de Vaca Muerta en un flujo exportador sostenido.
Contar con una salida marítima dedicada desde la Patagonia atlántica amplía el margen operativo del sistema energético argentino y refuerza la capacidad del país para sostener su presencia en los mercados internacionales de crudo en el mediano y largo plazo.