Arranque en rojo para la construcción: fuerte baja interanual
Enero comenzó en declive en cuanto a superficie tramitada y con aumentos en materiales claves.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
La construcción local arrancó el año con una significativa baja en la superficie presentada para su construcción en comparación al inicio de 2025.
Enero tuvo una disminución del 57,15% en los metros cuadrados tramitados en relación al mismo mes de 2025 y del 12% respecto a diciembre último.
De acuerdo a las estadísticas que elabora cada mes la división central territorial de datos, dependiente de la subsecretaría de planeamiento urbano de la municipalidad, en enero se presentaron 30 expedientes para construir 7.564 metros cuadrados (m2).
En el mismo mes de 2025 la cantidad de permisos fue similar, 32, pero la superficie a construir fue muy superior, alcanzando los 17.654 m2.
Otro dato que incluye el informe son las denominadas “construcciones sin permiso”, es decir la presentación que se hace de documentación destinada a blanquear obras ya realizadas sin haber cumplido los pasos legales correspondientes.
En estos casos no se especifica de cuando data la construcción, la cual puede ser reciente o de mucho tiempo atrás.
En enero 2026 se realizaron 99 declaraciones sin permiso, más del triple que las gestiones legales, y apenas por encima de las 94 presentadas en enero de 2025. La superficie sin permiso declarada fue de 13.644 m2.
Los motivos
La construcción sin permiso es una práctica enquistada en la ciudad. La falta de control por parte de la municipalidad, algunas ventajas constructivas que logra quien construye por fuera de la normativa vigente y una declaración posterior que incluye menos documentación y no genera consecuencias sobre lo ya realizado, explican parte de esta conducta.
A lo largo de 2025 se gestionaron permisos para construir 90.727 m2 y se declararon obras realizadas sin permiso por 64.059 m2.
Por último, el primer mes del año verificó una paridad entre las superficies permisadas para viviendas unifamiliares y conjuntos multifamiliares. En el primer caso sumaron 3.717 m2, mientras que el segundo alcanzó los 3.134 m2. Hubo pocas presentaciones para construir locales (119 m2) y ampliaciones (576 m2).
Una mirada general
El costo de construcción en la Argentina sigue siendo motivo de preocupación en el ámbito emprendedor.
En enero de 2026 el valor del metro cuadrado promedio se ubicó en 1.400 dólares para la venta de viviendas nuevas, un escenario exigente para quienes evalúan iniciar una obra, en especial en viviendas unifamiliares de escala media, ya que los costos se ubican por encima de ese valor de venta.
Según el informe de la Asociación de Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (APYMECO), correspondiente a enero de 2026, levantar una vivienda estándar de 100 m2 requiere una inversión de $ 201.999.342, unos 142.756 dólares tomada la moneda estadounidense a 1.415 pesos.
En nuestra ciudad una de las pocas referencias que existen en cuanto al valor del m2 es la elaborada mes a mes desde hace más de 30 años por la revista Obras & Protagonistas, la cual es tomada por el centro de estudios económicos de Bahía Blanca (CREEBBA) para sus informes.
La publicación analiza y establece el valor del m2 para tres modelos, fijando para enero último u$s/m2 1.094 para una vivienda de 57 m2, u$s/m2 1.178 para una vivienda tipo dúplex y de u$s 1.010 para un edificio en altura.
Desde el punto de vista inmobiliario, se plantea que el costo en dólares de una obra continúa siendo alto y condiciona proyectos en zonas donde el valor de venta no acompaña esa referencia.
En el caso de Bahía Blanca, los desarrolladores se inclinan por construir en calles como la avenida Alem, Yrigoyen o Sarmiento, donde los valores de venta logran superar el costo.
Los materiales, en alza
Si bien la quietud del dólar (o su baja) debiera traducirse en un mantenimiento de los precios en pesos, no todos los rubros responden de igual modo.
En enero hubo un incremento promedio del 23% en artefactos sanitarios y de 20,14% en griferías, un dato no menor para una vivienda unifamiliar, ya que baños y cocinas concentran una porción relevante del presupuesto.
Las griferías dependen de metales como bronce, cobre y acero inoxidable, insumos con referencia internacional y aunque existe producción nacional, ante la expectativa de encarecimiento en la reposición los fabricantes corrigen listas de manera preventiva.
En los sanitarios cerámicos influye el proceso industrial. La fabricación requiere hornos con fuerte consumo de gas y electricidad. La recomposición tarifaria industrial y ajustes acumulados en energía impactan en la estructura de costos.
En una casa de 100 m2 su estructura representa una parte central del costo, pero no es la única determinante. Las instalaciones sanitarias, eléctricas y de gas, carpinterías, revestimientos y equipamiento de cocina elevan el presupuesto final de forma significativa.