Conservatorio Provincial de Música: un presente difícil desde lo edilicio y pedagógico
Con la inundación del 7M, la institución perdió una de sus principales sedes, sufrió la destrucción de instrumentos y materiales y, ahora, enfrenta serias dificultades para garantizar el dictado de clases.
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Audionota: Juan Ignacio Zelaya
El Conservatorio Provincial de Música de Bahía Blanca, una de las cuatro instituciones públicas y gratuitas de educación artística de la ciudad, atraviesa una difícil situación que afecta su funcionamiento cotidiano y el acceso a la educación musical de cientos de estudiantes.
La problemática se profundizó este año tras la inundación del último 7 de marzo, que dejó inutilizable la sede ubicada en calle Belgrano al 400.
“La inundación nos dejó sin una de las sedes principales, sin instrumentos y con enormes dificultades para sostener las clases. Perdimos el edificio que se alquiló en 2004”, señaló Celeste Calvo, profesora —ejerce desde 2011— y delegada gremial del Suteba (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires).
“Los problemas de infraestructura se venían acentuando desde hacía tiempo, pero la inundación nos causó daños más significativos, como la pérdida del edificio e instrumentos musicales. En la sede afectada se dictaban principalmente clases de piano y, de los 15 instrumentos existentes, solo se lograron rescatar dos”, amplió.
“También se perdieron instrumentos de percusión y otros materiales esenciales. Parte del instrumental de viento pudo recuperarse gracias a la colaboración solidaria de luthiers (NdR: dedicados a la fabricación y reparación de instrumentos de cuerda), que trabajaron de manera gratuita por ser conocidos de los profesores para restaurar flautas, saxos y trompetas; los de percusión se perdieron por ser de material madera y quedar bajo el agua”, aseguró.
“Todo lo que se pudo recuperar fue gracias al trabajo solidario de la gente, que donaron instrumentos que no usaban y eran de sus padres o abuelos. Yo misma doné un violín que tenía en mi casa. Los aportes de las familias y la comunidad, incluso de otros distritos, fue muy valioso”, contó.
“No hemos recibido ayuda directa de la Provincia, más allá del alquiler de este nuevo lugar que al finalizar al año aún no estaba funcionando en un ciento por ciento, a tal punto que hubo alumnos de percusión iniciando sus clases en noviembre”, profundizó.
Hasta ese momento, la institución funcionaba en tres lugares: Belgrano al 400, La Madrid al 400 y aulas prestadas de la Escuela Primaria Nº 18, en General Paz y Dorrego.
La pérdida del edificio de Belgrano redujo drásticamente la capacidad operativa del conservatorio. Recién a mitad de 2025 se incorporó el inmueble alquilado de Belgrano al 100.
“Es una sede que tampoco logra cubrir el espacio físico y pedagógico que necesita el Conservatorio. Terminamos diciembre con una inscripción de ingresantes de casi 500 alumnos y otros 100 quedaron afuera. Hay mucha demanda y los espacios nunca fueron los que se correspondieron con esa demanda”, apuntó.
Precisamente, las dificultades edilicias impactaron de lleno en el desarrollo de las clases. Muchos espacios no estaban insonorizados, otros no contaban con gas y el sistema eléctrico colapsaba ante el uso de calefacción eléctrica.
“Saltaban las térmicas; fue un panorama desolador. Esto obligó a suspender actividades y a dictar clases de forma intermitente, virtual o con una frecuencia reducida. En algunos casos, llegaron a compartir un aula hasta tres docentes de un mismo instrumento (por caso de guitarra), una situación considerada pedagógicamente inviable”, remarcó.
“Este problema nos generó deserción, especialmente entre niños y adolescentes cuyos horarios familiares se vieron afectados por la irregularidad en el dictado de clases. Algunos hasta se replantearon de retomar en este 2026, pero la falta de espacio y los problemas estructurales siguen existiendo y la manera de llevar adelante el dictado no es la adecuada”, reveló.
Calvo también aludió a la imposibilidad de utilizar la biblioteca institucional durante todo el año, debido a la pérdida de libros y partituras.
“La biblioteca se usa con mucha frecuencia y estuvo inhabilitada todo el año. El material que pudo rescatarse fue trasladado provisoriamente al Teatro Municipal y ahora quedó provisoriamente en las aulas superiores del edificio inundado de Belgrano al 400, sin que exista certeza sobre su disponibilidad para el próximo ciclo lectivo”, puntualizó.
Problemas de infraestructura
Desde el conservatorio reiteran un reclamo histórico: la construcción de un edificio nuevo propio con condiciones adecuadas para la enseñanza artística. El pedido se extiende también a las otras escuelas públicas de arte de la ciudad —Danza, Teatro y Artes Visuales—, que enfrentan problemas similares de infraestructura.
La propuesta de un polo o ciudad de las artes en Bahía Blanca, planteada desde hace más de una década, necesita cobrar fuerza ante el escenario actual.
“Dependemos de las voluntades a nivel provincial. Esta inquietud se la planteamos al intendente Federico Susbielles, que siempre estuvo dispuesto a brindar soluciones. El edificio debe tener las características necesarias para el dictado de clases y no sólo para el Conservatorio, sino también para las demás escuelas. Es necesario un edificio moderno y accesible para los alumnos con discapacidad o problemas de movilidad, porque no contamos con aulas en planta baja”, subrayó.
“Como institución pública y gratuita que depende de la Provincia necesitamos una respuesta rápida. Hoy contamos con el respaldo de la cooperadora y el esfuerzo de docentes, estudiantes y familias que sostienen a la institución con donaciones; es decir esfuerzos individuales que ya no son suficientes”, sintetizó.
“La educación artística es un derecho y debe contar con condiciones dignas para ser garantizada”, dijo Calvo, señalando que desde la comunidad educativa se aguardan respuestas concretas de las autoridades provinciales de cara al inicio del próximo ciclo lectivo.
“La educación artística es un derecho y, si es un derecho, tienen que estar garantizadas las condiciones, algo que hoy no está ocurriendo”, concluyó.