“Sé que puedo seguir jugando y que la pelota me hace feliz, pero ya está, este es mi último año”
Gonzalo Medrano cumple hoy 43 años y pasó a ser el segundo jugador mas longevo (después del “Chori Vega) en el fútbol de la Liga del Sur. Con 403 partidos disputados es el futbolista con mayor cantidad de presencias en la historia del club cerrense.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
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(Nota ampliada de la edición impresa)
“Apenas me levante, y antes de desayunar y apagar la vela que desde la noche anterior me va a estar esperando estática en la torta, voy a leer la nota, porque seguramente me voy a emocionar y no quiero que me caigan mal las tostadas con manteca y mermelada”.
Según a la hora que usted le preste atención a este ida y vuelta con el entrevistado, el siempre dispuesto Gonzalo Medrano, histórico futbolista de Sansinena, se puede llegar a preguntar: “¿cumplirá o habrá cumplido con la promesa?”. Le repito, eso estará sujeto a la hora en la que “Gonza” amaneció y si siguió los pasos al pie de la letra.
Hoy, el volante central y capitán del elenco cerrense cumple 43 años, y se encuentra en el segundo escalón del podio entre los jugadores más “veteranos” que siguen derrochando hilo y talento en los torneos de la Liga del Sur. Le gana por cuatro días a Walter Linares, que el próximo 19 también llegar a la misma edad. ¿El primero? Al irse Alejandro Delorte (categoría 1978), flamante refuerzo de Porteño de Saldungaray, el líder de los “viejitos piolas” pasó a ser el “Chori” David Vega, quien lleva bien llevados sus 45 “abriles”.
“Aunque lo piense cada vez más seguido, no siento que sea el momento de colgar los botines, sigo con ganas de ir a entrenar y puedo correr, jugar y competir, y es eso lo que me hace sentir más vivo que nunca”, calificó el “electricista” de la Delegación Municipal de General Daniel Cerri.
“La pelota es una buena excusa para ser feliz”, acotó el héroe sin capa (después él mismo va a contar porqué) que el martes estuvo como invitado en el programa El Diario Deportivo, que se emite, de lunes a viernes, de 14 a 15, por La Nueva Play.
“El 2025 iba a ser mi último año como jugador a este nivel, pero antes del inicio de la pretemporada asumió como DT Leandro (Donayevich) y me pidió que me quede, sabiendo que mi función, en la actualidad, puede tener más peso fuera de la cancha que adentro”, explicó.
--¿Te referís a la experiencia?
--Si, claro, debuté en Primera en 2002 y esta va a ser mi 24ª temporada consecutiva. Además, en Sansinena superé los 400 partidos (arribó a esa cifra el 5 de septiembre del año pasado y ya son 403) y es un honor decir que me voy a retirar en mi club, el que me acobijó en tiempos duros y complejos y el que muchas veces consideré mi casa, porque acá aprendí a vivir, a respetar y a ser respetado.
En 2019 se despidió del “tripero” para ir a jugar a la Liga Cultural (Unión Deportiva Bernasconi, Independiente y Villa Mengelle de Jacinto Arauz y Rampla Junior), regresó en 2024 y hoy siente la necesidad de cerrar el círculo: “Volví para despedirme en el mismo lugar donde empezó todo”, aclara entusiasmado el futbolista con mayor cantidad de presencias en la historia del albirrojo cerrense.
“Después de dejar de participar en el Federal A, el club creció en lo social y en infraestructura, se concretaron obras atrasadas y hay otros proyectos ambiciosos, además de tener una cancha con un piso en excelentes condiciones”, amplió quien con su equipo en la Liga del Sur obtuvo el ascenso en el Promocional 2004, el título Oficial en 2014 y el ascenso al Federal A en 2016.
“A eso agregale que fui parte del plantel que enfrentó a Newell’s por Copa Argentina; un sueño. Al fútbol no le puedo pedir más, estoy hecho”, había ratificado en una nota post inundación, en este mismo medio, cuando el paso del agua había dejado consecuencias nefastas y heridas abiertas en el pueblo que lo vio nacer.
El “hombre del kayak”
El tono de la conversación bajó de golpe. Hace ocho días, el sábado 7, Gonzalo contó que le costó dormir, que las imágenes de lo que había ocurrido un año atrás le pasaron por su cabeza a diez, cien y mil kilómetros por hora.
“Hoy camino por las calles que tuvieron un metro y medio de agua y no lo puedo creer. Cerri quedó de pie y no murió nadie por la valentía de los vecinos, quienes, junto a los bomberos, rescataron gente de lugares a donde no se podía llegar si no era en lancha, bote, gomón o kayak”, señaló con la voz tomada.
“En la inundación su casa quedó bajo el agua y perdió ropa, muebles y electrodomésticos, durmió cinco noches en el centro de evacuados que funcionó en la Escuela 14 y fue uno de los tantos héroes anónimos que en General Daniel Cerri rescataron a vecinos apostados en los techos pidiendo ayuda porque sus viviendas tenían más de un metro de agua en su interior.
Gonzalo Medrano, el “hombre del kayak” según los propios cerrenses, que en sus redes sociales posteaban “Gracias Gonza” con letras gigantes.
“Fui un valiente sin consciencia, pero había que hacer algo por esas familias que se daban cuenta que estaban perdiendo todo y que no tenían a donde ir”, subrayó casi al borde de las lágrimas.
“Pasó un año y te puedo asegurar que acá, todavía, la inundación sigue siendo motivo de charlas y también de resignación. Algunas consecuencias se pueden percibir, sobre todo mugre que nunca se sacó o partes de viviendas que no se volvieron a construir”, comentó este referente de la localidad.
“Hay imagenes que son imposibles de olvidar. Con el kayak saqué a mi mamá (Norma) de la casa (a la vuelta de la Escuela 14) y también a mi hija (Bianca) de la suya. Mi vieja, que tuvo un metro y 20 centímetros de agua en la cocina, el comedor y las habitaciones, permaneció una semana en el fogón del club Sansinena junto a casi 300 personas evacuadas”, recordó con crudeza.
“De ahora en más, cada vez que llueva vamos a rezar para que no pase nada. Muchos me dicen que no se puede vivir así, pero es la realidad”, manifestó quien también se dedica a la crianza (no tanto como antes) de distintos animales de granja en la quinta de su propiedad en Villarino viejo.
¡Feliz cumple Gonza!