Drogas: confirman las penas para una banda liderada por una mujer
La Sala V del Tribunal de Casación provincial ratificó las condenas impuestas a seis personas vinculadas al comercio de estupefacientes. Utilizaban a dos menores de edad para el delivery de sustancias.
La Justicia provincial rechazó una apelación y confirmó las condenas que el año pasado recibieron los integrantes de una banda liderada por una mujer y dedicada a la venta de drogas en nuestra ciudad.
Penas de entre 6 y 10 años de cárcel recibieron, a mediados de 2023, los seis integrantes de la organización, quienes además utilizaban a menores de edad para realizar el delivery de estupefacientes.
En las últimas jornadas, la Sala V del Tribunal de Casación bonaerense no hizo lugar a la presentación del abogado Gustavo Avellaneda, quien había apelado la sentencia del Tribunal en lo Criminal N° 1.
En esa resolución, dictada el 30 de agosto de 2023, los magistrados Christian Alberto Yesari, Hugo Adrián De Rosa y Ricardo Gutiérrez hallaron culpables de los delitos imputados a Mirta Alarcón, Anyelén Díaz, Sabrina Cuevas, Sergio Cortez, Matías Carlos Delgado y Ezequiel Cuevas.
Para los jueces bahienses quedó probado durante el debate que los acusados comercializaron drogas, particularmente cocaína y marihuana, entre fines de julio de 2020 y diciembre de 2021.
Para llevar adelante las maniobras utilizaban dos domicilios, ubicados en Falcón al 2800 y una casaquinta y dependencias anexas en la intersección noreste de las vías férreas y el cauce del arroyo Napostá.
También usaban a dos menores de edad que realizaban ventas mediante entregas en lugares acordados previamente.
En su escrito presentado en Casación, el defensor de los acusados consideró, entre otras cuestiones, que la resolución condenatoria careció de fundamentos sobre las maniobras de narcomenudeo y que la prueba producida durante el juicio “resultó inepta” para acreditar la autoría de los procesados.
Chats y “caramelos”
Los jueces bonaerenses Fernando Luis María Mancini y Mario Eduardo Kohan rechazaron los planteos del letrado.
En primera instancia señalaron que los cuestionamientos sobre la materialidad ilícita fueron similares a los expuestos durante el juicio y que ya recibieron “una acabada respuesta” por parte del Tribunal.
“Tanto la materialidad ilícita como la autoría de los nombrados en los hechos por los que fueron condenados, lejos de encontrarse incomprobadas como sostiene el recurrente, han resultado acreditadas a partir de diversos elementos que resultaron correctamente valorados”, señalaron los magistrados.
En este sentido, destacaron la gran cantidad de mensajes hallados en los teléfonos celulares incautados en las distintas diligencias llevadas adelante en la causa.
En el fallo condenatorio se indican conversaciones hablando de sustancias que se venden en unidades o gramos, precios, calidades, lugares de encuentros y términos como “visera”, “fa”, “faso”, “ramoncito” y “churro”, entre otros.
Destacaron, además, las declaraciones de vecinos de los imputados, quienes denunciaron la situación de violencia a la que eran sometidos y los vincularon con el comercio de estupefacientes.
Dos testigos mencionaron que un familiar suyo, que era menor de edad, “vendía droga bajo las órdenes de Mirta Alarcón”.
Otro hombre sostuvo que la imputada y sus familiares ocuparon dos hectáreas de su propiedad y que llegaban personas al lugar “preguntando por la venta de 'caramelos' y 'chupetines'”, asegurando que concurrían a comprar sustancias.
Avisos
Describieron que en el fallo los magistrados bahienses mencionaron el papel que habría tenido el expolicía Federico Milache, condenado por la Justicia Correccional a cuatro años de prisión y 8 de inhabilitación por encubrimiento agravado.
Según las pericias realizadas al teléfono de Ayelén Díaz, la organización recibía "protección" del por entonces uniformado alertando de la inminencia de allanamientos, para de esa manera poder ocultar la evidencia.
Señalaron que eso explica la escasa cantidad de estupefacientes encontrados en los procedimientos, “aunque permite corroborar de manera objetiva la información contenida en las conversaciones”.
Evidencia clara
Los jueces refirieron que sus pares bahienses efectuaron “la valoración conjunta de una serie de indicadores que, unívocamente, pusieron en evidencia que los imputados, bajo la dirección de Mirta Alarcón, desarrollaban la actividad de comercio de estupefacientes”.
Mancini y Kohan sostuvieron que la “contundencia” de los elementos indicados descartan el argumento defensista acerca de la supuesta “orfandad probatoria”.
Los magistrados rechazaron otros planteos del abogado de los imputados y ratificaron la condena “por no verificarse ninguna de las infracciones legales denunciadas”.