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El día que al Diego le cortaron las manos

La estatua fue la primera en el país dedicada a Maradona.

Si, se puede arreglar. Está realizada en resina poliéster con fibra de vidrio reforzada y pátina símil bronce. Pronto la restauraremos". Carlos Benavídez, autor-escultor.

Entre tantos elementos derribados por el temporal del pasado sábado 16 en nuestra ciudad, hay uno se destaca por su singularidad y por el particular simbolismo que significó su caída del pedestal.

Se trata de la estatua de Diego Armando Maradona ubicada, desde 2006, en el predio de calle Sixto Laspiur al 600, donde funcionan las instalaciones deportivas del Mundial Fútbol Club.

La estatua antes del temporal.

La obra de 2,70 metros de alto no soportó el empuje del viento y cayó hacia adelante, golpeando con su brazo derecho el suelo. Como consecuencia del sacudón perdió sus dos manos y quedó el rostro del 10 mirando al sector de las canchitas de fútbol.

También perdió parte del brazo y la mano izquierda, la que utilizó para establecer el 1 a 0 frente a los ingleses, en los cuartos de final del mundial de fútbol 1986. “¿El gol? Te lo juro por lo que más quieras: salté junto a Shilton pero fue con la cabeza. Si hasta me quedó un chichón en la frente. Lo hice con la cabeza de Maradona pero con la Mano de Dios.», dicen que dijo el astro.

Segundo tiempo

La estatua, realizada por el escultor Carlos Benavídez, está inspirada en una fotografía de Diego en ese partido, con la pelota dominada en su pie izquierdo, la mirada al frente, la postura de un cuerpo que destilaba talento, estética y calidad.

Argentina-Inglaterra, 1986

El artista ya se puso en contacto con la gente del complejo deportivo, tomó conocimiento de la situación y será cuestión de agenda que se acerque a la ciudad para reparar la obra y que ésta vuelva a su lugar original.

Será una respuesta más a las consecuencias de este fenómeno climático que, más allá de la enorme tristeza por las pérdidas humanas, no deja de ser una oportunidad para demostrar fortaleza y que la pelota, según se sabe, no se mancha.