Bahía Blanca | Viernes, 27 de enero

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Miguel Aolita está recogiendo el fruto de su gran gestión

Desde 2012 cuenta con el respaldo de unos 14 mil afiliados. "Nos debemos a nuestra gente, siempre", dijo el secretario general de la Asociación Empleados de Comercio de Bahía Blanca.

Fotos: Rodrigo García y Emmanuel Briane-La Nueva.

   "Siempre hay que estar a la altura de las circunstancias. Los compañeros y compañeras nos necesitan todo el año; nosotros, junto a la comisión directiva, nunca dejamos de trabajar para atender las inquietudes de nuestros afiliados. Ni en épocas buenas ni durante la pandemia”.

   La gestión de Miguel Aolita no es reciente, lleva casi 10 años desde aquel 2012,  cuando se impuso en las elecciones por el 91% de los votos. Un apoyo casi unánime que se revalidó con un nuevo mandato y que le sigue deparando alegrías.

   “El agradecimiento es eterno, tengo una responsabilidad y una obligación. Cuando doy la palabra vale más que cualquier documento. Hoy nuestros empleados de comercio necesitan que el gremio esté a la altura de los requerimientos de cada uno de ellos. Cuando alguien se acerca al es porque tiene un problema; no se puede ir de acá sin una respuesta. Puede que la solución no sea inmediata, pero la respuesta tiene que estar”, aseguró.

   Aolita recuerda las palabras de su líder y guía, Ezequiel Crisol, a quien definió como una persona íntegra, de principios, que le pidió que lo acompañara como secretario adjunto.

   “Crisol y Armando Cavalieri me citaron en Buenos Aires para decirme que iba a ser el interventor del gremio en Bahía. Actualizamos el padrón gracias a un trabajo de 150 alumnos del Instituto de Formación Profesional a cargo de Alicia Picorel, y lo presentamos en el Ministerio de Trabajo. El respaldo del afiliado en las urnas, siendo que yo soy de Punta Alta, me generó una gran responsabilidad desde el primer día”, señaló.

   “Me debo a esta gente y la promesa que le hice a Crisol, cuando me dijo que me elegía porque se veía reflejado desde su época de juventud: ‘Me gusta tu manera de trabajar’”, aseguró.

   Aolita recorre el camino de ida y vuelta hasta su ciudad natal todos los días y dice que no necesita incentivo para estar siempre al pie del cañón.

   “Si hay algo por resolver lo quiero listo para ayer. Si no lo puedo resolver en el día te puedo asegurar, y está mi señora (Andrea) de testigo, que no duermo. El compromiso es total”, remarcó.

   --Sos uno de los secretarios generales con más llegada a la gente.

   --Me ven reunido con una personalidad importante y luego compartiendo un momento de trabajo con un empleado, reunido con un delegado o dialogando con un afiliado.

   “Mi respaldo son los más de 14 mil afiliados que tiene la AEC. Cuando arrancamos, en 2013, había 8.960 afiliados. Y la afiliación no es obligatoria”, remarcó.

   --Desde afuera se piensa que el empleado de comercio es obligado a afiliarse.

   --No es así. Si un trabajador decide afiliarse y firma voluntariamente, automáticamente se le hace el descuento de la cuota sindical. Si no firma no se le descuenta nada. Cuando el trabajdaro ingresa a trabajar, automáticamente percibe los dos descuentos en el recibo de sueldo. Si viene al gremio y tramita el carnet se le continúa haciendo el descuento del 2% de su sueldo, si no lo tramita no se le descuenta más ese porcentaje. El que no es afiliado cobra un 2% más de su sueldo; y el que lo es aporta ese monto voluntariamente, no es obligación.

   "Los aportes obligatorios están dentro del recibo de sueldo, pero en el caso de la cuota sindical, por hacerse socio sindical afiliado de la AEC  –contar con el carnet verde- la cuota es voluntaria. El trabajador firma una planilla aceptando su afiliación.

   "Antes de la pandemia veníamos con un ritmo de servicios muy importantes. Con la pandemia se frenó ese impulso, pero se aprovechó para ejecutar obras pendientes y modernizar nuestra sede, además del Instituto y nuestro complejo en Aldea Romana. En todo 2019 hubo actividades de participación.

   "He escuchado decir que ‘Aolita es fiestero’. Pero no es así; la presencia de nuestra gente en esos eventos me lo demuestra. ¿Qué jubilado, niño, mujer o empleado no quiere celebrar su día? Cada vez tenemos que buscar un espacio más grande por la concurrencia que tenemos”, puntualizó.

   "En el primer agasajo por el Día de la Mujer, en el salón Fraga, no había más de 300 personas. Y en 2020, siendo el último acontecimiento antes de la pandemia, el número superó las 2.000. Lo tuvimos que hacer en el salón Borlenghi.

   “Lo mismo sucedió con el Día del Trabajador, el de del niño, con más de 7.000 personas en el predio, y los jubilados. Los abuelos se sienten partícipes, nos cuentan anécdotas y nos hacen felices.

   "Estamos viendo una luz al final del camino. Volver a la normalidad nos dará un incentivo para retomar esas actividades y mejorarlas. Pero también estamos pensando en lo que viene.

 El salón Fraga luce totalmente renovado.

 

   --¿Cómo se programan tantos eventos seguidos?

   --Una organización para un evento de más de 2000 personas lleva una logística previa de tres meses; no se hace un día para el otro. Soy detallista, no puedo ver que algo salga mal, le ponemos trabajo y corazón”.

   --Seguramente hubo una merma en la recaudación durante la pandemia, ¿cómo hicieron para estar en todos los frentes?

   --Equiparando los ingresos. Cuando el gobierno otorgó el ATP, no disponíamos de los aportes sindicales. Y quiero aclarar algo porque escuché que algunos empresarios dijeron que ellos le pagan al sindicato. No es así, al sindicato lo paga el trabajador con el descuento de su recibo de sueldo; lo que hace el empresario es ser nexo de esos aportes, pero la plata viene del bolsillo del trabajador.

   “Hemos destinado partidas importantes para la salud, que es prioridad, y para obras, aprovechando el parate. En el caso del funcionamiento del edificio y los salones, nunca se podía parar. Las reservas eran con un año de anticipación. Este parate nos sirvió para hacer las remodelaciones que teníamos programadas desde hace mucho tiempo.

   “Hicimos una reestructuración completa de las instalaciones, el frente, el patio, la playa, la escuela, que quedó hermosa, y el predio”.

   --¿Qué se hizo en el predio?

   --Se están haciendo canchas de fútbol para run encuentro intersindical nacional, en 2022. Con césped, vestuarios y mucho más, a la altura de las mejores.

   --En el Hospital Dr. Raúl Matera no faltó nada.

   --Golpeamos las puertas del gobierno y conseguimos respiradores, fuimos a nuestra obra social OSECAC, y a través de Carlos Pérez, nuestro presidente, conseguíamos camiones repletos de insumos. Destinamos tiempo, dinero y trabajo en salud, infraestructura y acción social, porque también sorteamos premios importantes entre los afiliados y los fuimos a entregar personalmente”.

 Los recientes sorteos con premios en efectivo para los jubilados y los empleados de comercio.

 

   --Discutió fuerte con muchos comerciantes. ¿Pudo suavizar esas cuestiones?

   --Sí, nos hemos reunido cara a cara. La pandemia generó incertidumbre, las decisiones cambiaban permanentemente. Ese malestar del empresario repercutió hacia mi figura, pero yo tenía una postura firme e hice respetar las reglas para apoyar a los trabajadores.

   “Si bien hay empresarios excelentes, que han cuidado a todo su plantel de trabajadores, en su momento dije que algunos querían que nosotros fuéramos socios en las pérdidas. Eso no lo acepto, porque nosotros, poniéndome en el lugar del trabajador, no fuimos socios en las ganancias cuando ese comercio, durante muchos años, triplicó su venta. Si llegaron a tener 20 empleados es porque empezaron de cero y en algún momento ganaron mucho dinero. En ese momento no se hizo partícipe al trabajador con un incentivo o una ayuda.

   --Si el dueño cuida a su gente la retribución será mayor.

   --Exacto. Si el empleador es servicial con su trabajador y lo cuida, éste le va a ser fiel, solidario y leal. El mensaje que se había instalado era que ‘esto vino para quedarse’ en todo sentido. Y la verdad que, por suerte, no es ni será así.

   --¿Cuál es la nueva primicia para los empleados?

   --Vamos a incorporar, en los consultorios de Villa Mitre, un nuevo instrumento de placas panorámicas de última generación para ser utilizado en odontología.

   --¿La pandemia los afectó como gremio?

   --Sí, porque hubo pérdidas irreparables, deserción laboral y comercios cerrados, pero también pudimos mantener un padrón equilibrado porque se han incorporado nuevos trabajadores. 

 El nuevo frente iluminado que cambia de color según la ocasión.

 

El saludo para los empleados

    "Quiero agradecer la confianza que siempre me transmiten los trabajadores. El apoyo y el sentido de pertenencia que tienen los compañeros y compañeras mercantiles con su gremio es incondicional. Siempre vamos a estar defendiendo sus derechos y otorgarle asistencia de lo que necesiten", dijo Miguel Aolita.