El cumpleaños de la ciudad en medio de la pandemia

4/7/2020 | 07:00 |

“El mensaje fue siempre claro, concreto  y motivador, basado en la importancia de actuar con responsabilidad", dijo Uset.

Fotos: Rolando Ramos-La Nueva.

Natalia Miguel-nmiguel@lanueva.com

   Los 122 años de Punta Alta encuentran a los representantes gubernamentales de la ciudad con el gran desafío y compromiso que implica el escenario de una emergencia sanitaria de nivel global, y con la enorme responsabilidad de dar respuestas, que no pueden esperar, a la comunidad, al tiempo de llegar con un mensaje claro y motivador para alentar los cuidados sanitarios propios y hacia el prójimo.

   El intendente rosaleño Mariano Uset entiende que, “sin dudas el panorama actual, era el menos probable de todos los posibles de esta nueva gestión. Un fenómeno mundial, que modificó radicalmente la producción, los servicios, el comercio y fundamentalmente la socialización en todo el planeta”.

   “Así las cosas, asumimos esta responsabilidad, poniendo el cuerpo, las ganas, la creatividad de todo un equipo y el conocimiento de quienes nos asesoran, al servicio de 'apenas minimizar' el impacto de esta pandemia en lo sanitario principalmente, y en sus consecuencias económicas”.

   “No se me mal interprete, pero lejos de maldecir estar acá en este momento, soy un agradecido al destino, que nos haya elegido para asumir semejante responsabilidad”, enfatizó el jefe comunal.

   El mensaje a la población, en este caso, es clave. Y en tal sentido, Uset dijo que “muchas veces desde la política, parece que nos esforzamos más en encontrar responsables de los problemas que en resolverlos. La envergadura de esta crisis no da margen para distraernos. Nuestro mensaje fue claro y concreto desde el primer día: 'Responsabilidad'”.

   La pandemia transitó distintas etapas, y se tomaron diferentes medidas según la evolución, pero el mensaje no cambió, agregó el intendente, tras lo cual aclaró: “La simpleza del mensaje llegó, aún a los pocos que siguen haciendo mal las cosas”.

   Al mismo tiempo, la comunidad respondió a las exigencias y sugerencias. “Lo vemos diariamente en los trabajadores esenciales, en la calle, en el comercio. Todos se están sumando al pedido de responsabilidad. El virus exige demasiado y con pequeños actos desconsiderados se pierde todo lo logrado”.

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   Otro frente de fuerte e impostergable relevancia es la ayuda a las familias vulnerables y a aquellos que ante el Covid-19 se vieron imposibilitados de salir a trabajar.

   En este contexto, el titular del Departamento Ejecutivo rosaleño señaló que la asistencia social creció significativamente, sobre todo en las primeras fases de la pandemia en la que estaban muy limitadas las actividades de los cuentapropistas, sectores de la sociedad que nunca habían pedido asistencia, y tuvieron que hacerlo.

   “Tuvimos que tomar todas decisiones incómodas, condicionar y limitar la prestación de muchos servicios, pero gracias a ello, se fueron habilitando actividades que devolvieron la dignidad del trabajo a la mayoría de los sectores, y así concentramos la asistencia en los más necesitados”, explicó.

   ¿Y la “nueva realidad” de Punta Alta?... También hubo espacio para consultar al intendente al respecto y esto respondió: “El mejor escenario futuro es pensar que, ya sea por el desarrollo de una vacuna o tratamientos efectivos de la enfermedad, tarde o temprano recuperaremos una nueva forma de normalidad. Aún en ese escenario no todo será igual. Capitalizaremos grandes enseñanzas y revalorizaremos muchos conceptos: solidaridad, empatía, profilaxis, tecnología, afecto, distancias y ausencias”.

Economía y obras
   Si bien la localidad tiene la particularidad de mantenerse económicamente, en su mayoría, por los ingresos del Estado, el comportamiento de los vecinos, por lo que se observa en estos días, es austero.

   Sobre el particular, dijo que “estamos en un ciclo económico de retracción por innumerables motivos, siendo sin dudas la 'expectativa' el principal motivo de esa austeridad. Luego la pandemia ha paralizado desde las restricciones normativas algunos sectores de la economía pero ha motorizado a otros. Actividades que se fueron permitiendo en la evolución de este proceso, no se han recuperado porque no podemos perder de vista que el consumidor también elije hasta donde exponerse a la enfermedad, por lo que la recuperación de una actividad no solo depende de una autorización”.

   “La matriz empleadora del distrito de fuerte dependencia estatal puede amortiguar estos golpes, pero a la larga quien no percibe una pérdida directa del salario, percibe la pérdida del valor de la moneda por niveles de emisión y a la hora de ir al almacén, la consecuencia es la misma”, enfatizó.

   En cuanto a las obras pendientes, aquellas que fueron planificadas antes de 2020 cuando era impensado vivir una pandemia de esta índole, de a poco comienza a formar parte de la agenda.

   También se analiza desde la gestión la forma correcta de continuar la vinculación con el vecino a partir de diferentes propuestas, aunque cumpliendo con las distancias dispuestas.

   “El compromiso adquirido más difícil de concretar fue el de seguir cerca de los vecinos. Nuestros programas de cercanía como 'El municipio va a los barrios', 'Mesas barriales', 'Kermeses' o 'El mercado en tu barrio', eventos culturales y deportivos que nos permiten estar cerca, en tiempos de distanciamiento son todo un desafío. Sin embargo, ya estamos ejecutando algunas de manera adaptada".

   En tanto, dijo que “los planes de obras se demoraron en el segundo trimestre, pero ya hemos reactivado las licitaciones”.

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