Diagonales platenses

Sea como sea, la cuenta debe cerrar

12/11/2018 | 07:00 |

El proyecto de Presupuesto otorga mayores responsabilidades a los municipios bonaerenses.

Por
Ricardo Salas

Con no pocos gestos de simulación política, senadores y diputados discuten el proyecto de “ley de leyes” de la Provincia que contempla gastos por $ 929 mil millones y un déficit de $ 40 mil millones. Los principales gastos de las cuentas bonaerenses serán absorbidas por cinco áreas: obras públicas, desarrollo social, salud, educación y seguridad, prevé un endeudamiento en mercados de crédito por 68.500 millones de pesos y un aumento del 38 por ciento en el impuesto Inmobiliario, según se desprende de la Ley Impositiva para el ejercicio 2019.

En primera instancia, el Ejecutivo designó como “interlocutor” al presidente de la Cámara de Dipuatdos Manuel Mosca, para encolumnar a los “patitos amarillos”. Los más obedientes intendentes de Cambiemos salieron como un rayo a respaldar el presupuesto de la gobernadora María Eugenia Vidal que “patea” gastos a los municipios.

“Los intendentes vamos a hacer el esfuerzo que la Provincia necesite”, garantizó el dócil alcalde platense Julio Garro. Por supuesto, no es ni será el único intendente por Cambiemos, puntualmente del PRO, que intente hacer bien los deberes, al igual que los legisladores que defienden el proyecto presupuestario y hablan de un esfuerzo que asumirán entre todos para acompañar a la Gobernadora, que por cierto también padece el ajuste que estableció la Casa Rosada.

Haciendo números. Del plan de ajuste nacional que impactan sobre las cuentas de la Provincia y que asciende a unos 40 mil millones de pesos, al menos 15 mil millones impactarán de lleno sobre las finanzas municipales, aseguran en las diagonales.

En desacuerdo, los jefes comunales del peronismo cuestionan las transferencias de responsabilidades que deberán asumir los municipios en lo que hace al subsidio en la tarifa social de la energía y el subsidio al transporte público de las líneas locales. Los primeros en patalear fueron los intendentes Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Gustavo Menéndez (Merlo). Entienden que la pauta presupuestaria provincial implica un “ajuste brutal”, pero que además incide en las autonomías municipales.

Uno de los aspectos más conflictivos y que más preocupa a los intendentes es la transferencia del subsidio de las líneas locales del transporte público. De acuerdo a un informe elaborado por la Defensoría del Pueblo bonaerense los municipios que recibían este subsidio ahora deberán desembolsar más de 8.400 millones de pesos.

Después de algunos momentos de turbulencias por las críticas municipales por el impacto en las finanzas municipales por la transferencia de los subsidios al transporte y a la tarifa social eléctrica, operadores legislativos con línea directa en la Gobernación de calle 6, trascendió la posibilidad de subir a la mesa de negociación política la idea de bajar el porcentaje que los intendentes deben destinar del Fondo Educativo a la infraestructura escolar.

El proyecto establece que el 100 por ciento de lo que reciben los municipios del Conurbano a través de este fondo se tiene que usar para obras. Ese punto, los pone contra las cuerdas. Es que a través del Fondo Educativo muchos intendentes lo usan, por ejemplo, para pagar los sueldos de los docentes de escuelas de oficio que son administradas bajo la órbita local, para el combustible de los transportes escolares e incluso para contrataciones que se hacen a través de ese recurso.

Todavia no está dicha la última palabra. Para aprobar el endeudamiento que pidió Vidal, por ejemplo, Cambiemos debe pescar votos en la pecera de la oposición peronista.“A pesar de haber sido diseñado para ser ejecutado en tiempos difíciles, el Presupuesto 2019 es el que registra menor endeudamiento en los últimos años en la Provincia”, según subraya el diputado Marcelo Daletto, titular de la Comisión de Presupuesto e Impuestos.

Mientras la Legislatura avanza en el análisis del proyecto de presupuesto en “comisiones bicamerales” para que senadores y diputados de todos los bloques con representación política puedan despejar dudas y realizar sugerencias, el Ejecutivo organiza un desfile ministerial en el salón “Antonio Cafiero” del Senado. Las visitas más esperadas son las de los ministros Hernán Lacunza (Economía) y Roberto Gigante (Infraestructura).

Queda reservado, para más adelante, algún cónclave por considerarlo "algo formal", con el habilidoso jefe de Gabinete “vidalista”, Federico Salvai.

“Por primera vez, los bonaerenses cuentan con un gobierno que planifica y cumple. Durante años, nuestros vecinos se vieron afectados por gobiernos que tenían dos maneras de gestionar: mediante el parche o el abandono. Hoy eso se terminó”, repite Roberto Costa, jefe del bloque de senadores de Cambiemos, un experto “negociador” presupuestario.

“Es lamentable que Macri quiera desviar la atención de la gente con un partido de fútbol entre Boca y River. La situación social se agrava día a día, y el partido más difícil lo está jugando la gente que no llega a fin de mes y pierde por goleada frente al contexto económico adverso”, comentaban entre las distintas organizaciones sociales y sindicales que instalaron una carpa frente a la Legislatura para repudiar el “presupuesto de ajuste” de la provincia de Buenos Aires.

Otras tormentas...

En términos políticos, Vidal viene de protagonizar algunos días de “definiciones explosivas”. Primero le había imputado al kirchnerismo tener vinculación con “grupos radicalizados” para los que “cuanto peor mejor” por la crisis económica, pero después arremetió contra la oposición peronista en general: "Cambiemos hace la diferencia en no financiarse con la droga", disparó.

Un día después el periodista del diario La Nación, Hugo Alconada Mon, ratificó ante la Justicia sus dichos sobre la corrupción político-empresaria y volvió a sacudir la torre de control de la Casa Rosada y de la Gobernación bonaerense por la causa que investiga el pedido de “aportes fraudulentos” en la campaña electoral de Cambiemos.

“Vidal es la expresión más genuina de la renovación política”, piropeó el vicegobernador Daniel Salvador, reforzando el compromiso del radicalismo aliado en Cambiemos en pleno armando del cuadrilátero.

Es que la Gobernadora todavía no tiene decidido presentarse al ring 2019 para ir por la reelección en la Provincia, a diferencia de Mauricio Macri, quién sí habló de su reelección presidencial: "Estoy listo para continuar si los argentinos creen que este camino de cambio vale la pena" dijo.

La definición politica de Macri es lógica pura. De lo contrario podría sufrir, según la jerga política estadounidense, el síndrome del “pato rengo”; aquel que padecen aquellos gobernantes que comienzan a experimentar una fuerte pérdida de poder ante la imposibilidad constitucional de ser re-reelegidos. 

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