Bahía Blanca | Domingo, 15 de marzo

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La baja natalidad también impacta en Bahía: escuelas con menos inscriptos

La caída sostenida de los nacimientos ya se refleja en la matrícula escolar. Algunas instituciones de la ciudad registran menos inscripciones y, por primera vez en años, no enfrentan problemas de cupos.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.
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Audionota: Romina Farías

En 2025 hubo en la provincia de Buenos Aires 50 mil nacimientos menos que en 2020, una baja que se viene manifestando año a año y que llevó a que en 2024 se verificaran más muertes que nacimientos

Una consecuencia de esa tendencia es una significativa baja en la matrícula escolar, tanto primaria como secundaria, la cual empieza a manifestarse en varios establecimientos que por primera vez en muchos años no tuvieron problemas de cupos.

Un informe del Observatorio Argentinos por la Educación, titulado “Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado”, menciona que para 2030 la matrícula del primario caerá un 27%, lo que implicará una baja de 1,2 millones de alumnos en relación a 2023, siendo la provincia de Buenos Aires la que concentrará la mayor baja.

El sistema tenderá a disponer de aulas como menos alumnos, con una proyección de 12 alumnos por docente frente a los 16 alumnos por docente actuales.

La caída proyectada de la matrícula no solo implica menos estudiantes en las aulas, sino que abre una serie de dilemas de política para las próximas décadas. Entre ellos, cómo reorganizar la oferta escolar (incluida la eventual fusión de secciones con muy baja matrícula), de qué manera reasignar cargos y tiempos docentes y hasta qué punto es posible reorientar parte de los recursos hacia otros usos prioritarios. 

La cuestión local

Consultado sobre el impacto de esa disminución de alumnos en nuestra ciudad, el Inspector jefe de educación de la regional 22, profesor Claudio Martini, señaló que efectivamente se registra “una baja sostenida” que en el nivel inicial “es más acentuada, aunque por debajo de la media provincial.

Martini reconoció que hay establecimientos que estuvieron alentando a que hubiese más inscripciones cuando en otras épocas había colas de padres intentando obtener un lugar.

“Los movimientos demográficos en general obedecen a diversas causas, aunque en el último tiempo ha tenido mucha incidencia la natalidad. Bahía Blanca se vio influenciada por esa circunstancia pero con números, por ahora, más bajos que la provincia. Es una disminución que se viene registrado desde hace al menos diez años”, añadió.

Acerca de las consecuencias que puede tener esta situación, indicó que es un tema en el que se viene trabajando, para tener una respuesta adecuada ante algo que “claramente está ocurriendo”.

El panorama

En Argentina, la tasa de natalidad viene descendiendo desde 2014, según datos de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud. En 2023 se alcanzó un valor de 460.902 nacimientos, un 48% menos en relación con el 2000.

De acuerdo a las proyecciones, en 2030 La provincia de Buenos Aires tendrá 510.433 alumnos menos (-30,5%).

Con esa proyección, los grados con 25 a 29 alumnos descenderán del 29,4% actual al 3,5%, y aquellos con 30 o más alumnos pasarán del 14,1% al 0,4%.

El informe considera que esa caída en el sistema educativo puede generar una oportunidad sin aumentar el presupuesto total, al poder destinarse más recursos por estudiante, con lo cual los niveles de aprendizaje pueden mejorar.

“Hay que sacar el mayor provecho posible de esta situación”, sostuvo Martín Nistal, coordinador de investigación de Argentinos por la Educación.

Entre las estrategias, el especialista mencionó la posibilidad de implementar programas de tutorías, considerada “una de las intervenciones con mejor efectividad para la mejora del aprendizaje, en particular cuando el problema son los bajos contenidos que están alcanzando los estudiantes”, y de que los docentes trabajen en parejas pedagógicas.

Público y privado

La caída de la matrícula escolar abre también la puerta a una revisión de la organización. 

“Los efectos serán diferenciados, según se trate del sistema de gestión pública o privada”, sostuvo Cecilia Adrogué, investigadora del Conicet. 

“En el caso de la educación pública, el presupuesto no está determinado por la demanda sino por las partidas asignadas, mientras que en el segundo, la matrícula es la que determina los recursos disponibles por lo cual estarán frente a un desafío mayor para solventar con menos alumnos su estructura”, detalló.

Otra alternativa es reorientar parte de los recursos hacia materiales, infraestructura, evaluación y acompañamiento docente. 

“Es un escenario que invita a repensar de qué manera reasignar cargos y tiempos docentes hacia intervenciones de mayor impacto sobre el aprendizaje y reorientar parte del recurso actualmente destinado a planteles hacia otros usos prioritarios.

Si bien una menor cantidad de alumnos puede favorecer la personalización del aprendizaje, también se plantea el interrogante sobre si esa es la forma más eficiente de aprovechar dichos recursos. 

La reorganización de secciones y escuelas, la reasignación del plantel docente hacia tutorías, la extensión de la jornada escolar o la derivación de parte del personal a programas de apoyo no académicos son algunas alternativas que se proponen desde del Observatorio.