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Las 5 historias más vistas del año en lanueva.com

30/12/2017 | 08:00 |

   lanueva.com recibió 42 millones de visitantes este año que leyeron casi 107 millones de notas. Y que entraron miles de veces a los clasificados, a  los fúnebres, al Cartón Lleno, además del contenido periodístico.

 

   Y en cuanto a esto último, estas son las 5 historias más leídas del año:

5. La dramática historia de Alexis, un hombre que intentó salvar 2 vidas y luego falleció

   Alexis Planterose tenía 44 años cuando el viernes 28 de julio vio que un hombre se estaba muriendo en la calle. Él pasaba en bicicleta por Villarino al 400 y no dudó: bajó y le hizo reanimación cardiopulmonar a esa persona que acababa de sufrir un infarto. 

   Estuvo media hora tirado en el piso intentando salvarlo mientras se esperaba a la ambulancia y mientras un policía no hacía nada. Finalmente llegó la asistencia médica, el hombre fue trasladado y luego murió en el hospital.

   Facundo Cañulef lo vio todo y subió la historia a Facebook. La solidaridad de Alexis se hizo viral, como tantas otras historias en esa red social.

La dramática historia de Alexis, un hombre que intentó salvar 2 vidas y luego falleció

   Y él mismo agradeció en el posteo: "Gracias por tus palabras. Mucha importencia".

   Lo elogiaron mucho. Lo compararon y diferenciaron de otros casos en los que muchos demostraron interés en ayudar. Y criticaron al 911.

   Y a esta historia le siguió otra mala noticia. El sábado a la noche su hija se descompensó y Alexis la reanimó y la llevó al hospital. El corazón de Alexis no aguantó y murió de un paro cardíaco. 

   Era profe de gimnasia y hacía fisicoculturismo. En las redes todos decían cosas buenas de él, pero principalmente pedían: “Ojalá hubieran muchos más como él”.

4. La verdad sobre la cadena de WhatsApp del E-Coli

   Una cadena de WhatsApp alertando sobre la carne del Frigorífico Cabildo de la Cooperativa Obrera hizo hablar a todo Bahía en diciembre, muy cerca de las Fiestas. Es que aseguraba que se había detectado la bacteria Escherichia Coli O157, que eventualmente es la causante del cuadro de Síndrome Urémico Hemolítico.

   La Comuna y la Coope salieron a responder y reconocieron que se había encontrado a bacteria en una muestra de carne picada. El Municipio instó a lavar bien las frutas y verduras y a cocinar bien la carne. La Coope por su parte lamentó "profundamente esta situación excepcional" y afirmó que extremará los controles en sus procesos.

 

3. La incómoda situación que vivió una mujer en un súper con un familiar con discapacidad

   Nuria Marcos contó en Facebook una situación que vivió con un familiar con discapacidad y una clienta de un supermercado:

   "Siempre fui una defensora de la inclusión... mucho antes de estudiar Educación Especial. Soy consciente del camino que falta por recorrer como sociedad en relación a la inclusión, pero también me ilusiono con que cada día hay mayor capacidad de empatía, de aceptar al otro, de escucharlo y por sobre todas las cosas de RESPETARLO. Lamentablemente hoy [por ayer] me di cuenta de que no es así, que solo es una ilusión y que AÚN (lo digo con mucho dolor) nos queda mucho por seguir aprendiendo como sociedad.

   "Estaba haciendo compras en un supermercado con 'Paty' y me pongo en la cola como cualquier ciudadano (que, por cierto, era bastante importante). Me retiro a buscar algo y lo dejo cuidando el carro. Regreso a los minutos y no lo veo. Comienzo a buscarlo desesperada y encuentro que un empleado del súper lo acercaba a una caja. No alcanzo a ver si la caja era con prioridad o no; le digo que 'Paty' estaba conmigo y muy amablemente el joven me dice 'él tiene prioridad'. Sentí una gran alegría y un enorme agradecimiento por la actitud de este empleado.

La incómoda situación que vivió una mujer en un supermercado con un familiar con discapacidad

   "Lamentablemente esto duró segundos, ya que la señora que estaba próxima a la caja comenzó a insultarme, diciéndome que quién me creía que era para pasar primera. Para todo esto, 'Paty' era quien conducía el carro, por lo que le digo (lo más amable que podía en ese momento) que estaba equivocada. Continuó insultándome delante de sus hijos, a quienes les explicaba 'su versión' de la situación. Nunca creí que esta señora pudiera hablar así, verdaderamente, pensé que era una joda; me cuesta entender que una persona pueda maltratar así y, sobre todas las cosas, que no pueda ponerse en el lugar del otro.

   "Triste… Muy triste.

   "Agradezco enormemente el gesto de ese empleado de la Cooperativa Obrera de calle Alsina y a la cajera que, con una sonrisa, me explicó que tiene un hijo con necesidades especiales y que no podía entender tal actitud.

   "También quiero expresar mi repudio a la actitud de la señora, que pueda reflexionar y buscar en el diccionario lo que significan varias palabras… INCLUSIÓN… EMPATÍA... RESPETO... SOLIDARIDAD...".

   Nuria le contó a La Nueva. que Paty, de 40 años, tiene síndrome de Down y que es primo hermano de su esposo.

   "Siempre tuvimos una relación muy especial. Hace 5 años internaron a su mamá en un geriátrico y tomamos (en familia, por supuesto: mi esposo y mis hijos) la decisión de que viva con nosotros. Después de muchas cuestiones burocráticas hoy ya tengo su curatela y es mi hijo del corazón", relató.

2. Tras la muerte de su hijo, busca a una chica que le sacó una foto en Monte

    Alfredo Tomás Daratha tenía un hijo que falleció de muerte súbita en un gimnasio de Eduardo Castex. Y con una publicación en Facebook intentaba encontrar a una chica que le había sacado su última foto con Francisco en la playa de Monte Hermoso.

   “Si pudiera encontrar a la joven que nos tomó esta hermosa y querida foto, este hermoso e imborrable momento en Monte esa tarde de sábado del 25 de marzo… Recuerdo que estábamos con Fran viendo quién nos podría tomar una foto y dijimos 'a esa chica le vamos a pedir que nos ayude'", publicó el 24 de abril. 

¡Lo logró! Alfredo pudo encontrar a las chicas que le sacaron la última foto con su hijo

   ¡Y lo logró! Un mes después dio la noticia más esperada: "Pude encontrar a 2 de las amables y dispuestas jóvenes que nos tomaron esas lindas, hermosas, eternas fotos allá en Monte Hermoso el sábado 25 de marzo, a Fran y a mí". 

   Las chicas se contactaron con Daratha y concretaron... ¡Y hasta se encontraron con otra mujer, Noe, que también le sacó fotos con Francisco!

   "Esas fotos que hablan por sí mismas, dicen muchas cosas, reflejan muchas cosas, irradian muchas cosas… Esas fotos que traducen belleza, simpatía, simplicidad, humanidad… Con la sola presencia de Fran…".

1. "Anoche me pasó algo horrible"

   Fue la más vista y leída del año. Una chica publicó en Facebook un texto contando algo que le pasó durante la madrugada del domingo 4 de junio en Capital Federal.

   El relato de Antonella Pedrido superó en pocos días los 12.000 compartidos. En La Nueva. lo leyeron más de 100.000 personas y, si vos todavía no lo hiciste, acá podés hacerlo:

   Anoche me pasó algo horrible. Bah, puedo decir que no me pasó nada, pero fue horrible de todas maneras. Era ya domingo, 5 AM, salía del boliche con amigas. El ritual de memorizar patentes y avisar cuando llegamos es totalmente normal. A veces vamos contándonos vía WhatsApp hasta el nombre del chofer y el recorrido. Paranoia, diría Freud. Patriarcado, diría yo.

   Éramos 4. Yo soy la que vive más lejos, no me quería quedar en lo de alguna de las chicas porque había dejado a mi perro solo, y la verdad es que quería levantarme tranquila al otro día. Además, no quiero llegar a dejar de hacer cosas por miedo. Quiero vivir con libertad, aunque eso implique hoy, lamentablemente, ser valiente. Con lo cual, emprendí esas dos cuadras sola. Mis amigas ya estaban en el taxi o en la puerta de su casa. Se ofrecieron a acompañarme, pero la realidad es que una u otra, todas estaríamos expuestas en algún momento. Y yo me considero la menos vulnerable de las cuatro, no solo porque soy la más grande en tamaño y eso me juega a favor, sino porque conozco más Capital Federal que ellas, que son del interior. A su vez estoy muy acostumbrada a manejarme sola de noche. Caminé las dos cuadras, súperatenta. Rápido. No quería perder un colectivo a esa hora. Llego a la cuadra de la parada, Bulnes y Córdoba. En la esquina, un hombre (no había parada de colectivo ahí). Igualmente voy a la parada que está unos 20 metros sobre Bulnes. Cada tanto giro, para chequear qué sucede con aquel tipo. "Que no se acerque", pensaba. Y al segundo: "Pobre, capaz que es un buen flaco y yo paranoiqueando".

   Le mando un mensaje a las chicas porque enfrente mío había una Trafic blanca estacionada, pero en marcha, sin luces. Hice esfuerzo para ver la patente y mandársela a las chicas. Les avisé: "Tengo miedo, pero hay taxis, así que me siento más segura. Igual me puse en la entrada de un edificio como si me estuviesen por abrir la puerta". En eso, la Trafic avanza muy lentamente. Mi cara era pálida. No sabía qué hacer, no podía ni continuar con el acting de que iba a abrir. Baja el vidrio y un hombre me invita a subir, haciendo gestos con la cabeza, detenido, enfrente mío. El tipo que estaba en la esquina ya no estaba. Le grité "¡salí de acá, la concha de tu madre!". Estaba sola en la cuadra. El tipo se rió. La Trafic avanzó muy lentamente y finalmente cruzó la calle. Estacionó a dos cuadras o una y media. "Si la veo venir me voy corriendo", pensé y texteé. En eso, pasa un flaco, que obviamente miro atenta. Me pasa y a los metros se detiene.

   —¿Estás esperando el colectivo?

   —Sí

   —Bueno, te acompaño.

   —No, no hace falta. Gracias.

   (Moría por una compañía, pero ¿quién me aseguraba que el chabón era bueno?)

   —Te noto muy preocupada, quedate tranquila. Yo espero a que venga tu colectivo. Te muestro mi DNI para que te sientas segura.

   Me lo muestra. Y lo texteo a las chicas, que ya me habían llamando desesperadas, porque hacía 5 minutos no contestaba el WhatsApp. Lloro de la indignación, frente al flaco que intentaba demostrarme de todas maneras que era una buena persona y que realmente solo me quería ayudar. Pensaba: "¡Qué tarada! ¡Más vulnerable no me puedo sentir! ¡No puedo estar así! ¡Qué mierda todo esto! ¡No paran de caerme lágrimas! Se me nota a leguas el miedo... Espero no estar cayendo en una trampa... Igualmente ya les mandé su nombre a las chicas".

   Agradecí aún con algo de desconfianza al muchacho que decidió acompañarme y que se esforzó por hacerme sentir mejor. "Si pasa algo, vos corré que yo pongo el cuerpo", me decía.

   Finalmente llegó el 128. Saludé con la cabeza. Lloré todo el trayecto a casa, en silencio, pensando en quienes no tuvieron mi suerte. Quienes no se cruzaron con alguien que hizo de guardaespaldas. ¡Qué injusto! ¿¡Por qué necesitamos de un guardaespaldas!? ¿Por qué hasta del guardaespaldas tenemos que tener cuidado?

   Como les anticipé: no me pasó nada, pero quiero que sepan que me pasó de todo.

   Esto es algo de lo que vivimos a diario. Todas. No es sano. No es libertad.

   No solo yo la pasé mal en la calle. Mis amigas aún estando en sus casas sintieron miedo por mí. A todas nos pasa lo mismo, séamos nosotras o no quiénes estemos en una situación vulnerable. Sentimos lo que la otra. Porque sabemos, porque todas lo vivimos a diario.

   ¡BASTA!

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