Destacaron a siete mujeres solidarias de la ciudad
Los reconocimientos fueron entregados por la promoción de egresados 1962 del Colegio Nacional.
Por Natalia Miguel
La promoción de egresados 1962 del Colegio Nacional y vecinos de Amigos Plazoleta Corinaldesi reconocieron, tal como lo hacen desde hace cuatro años, a mujeres que cumplen actividades solidarias, quienes venciendo las contrariedades que a cada una se les ha presentado en la vida, pudieron realizar tareas para el beneficio común, sin dejar de lado sus obligaciones laborales y familiares.
“Resaltamos el ejemplo de cada una de ellas, que demuestran su labor con humildad y respeto al prójimo”, dijo Ana Rechiman, integrante del grupo de ex alumnos, promotores además de la creación del espacio verde ubicado en San Martín y Rodríguez Peña, donde se llevó adelante el acto, cuyo objetivo fue declarado en marzo de 2025 de Interés Municipal, mediante la firma del intendente Rodrigo Aristimuño y la por entonces secretaria de Cultura y Deportes, Miriam Riat.
“Este evento tiene como objetivo poner en valor y reconocer personalidades femeninas que han pisado fuerte, dejando una huella en nuestra cultura rosaleña y que aún hoy continúan transformando nuestro crisol cultural en la labor que llevan a cabo”, se destaca en el escrito.
Mientras, Rechiman, en el acto que fue presidido por el jefe comunal, recordó que hace casi 200 años, las mujeres permanecían calladas a pesar de su accionar.
En ese entonces -siguió- los únicos que podían emitir opiniones y demostrar sus actividades en la sociedad eran los hombres.
“Fue el Movimiento Romántico el que dio la primera oportunidad a las mujeres para expresarse con cierta libertad. Si bien hubo algunas muy notables antes de esa época, fue en el siglo XIX cuando la mujer comenzó a demostrar su actitud para desempeñarse en diferentes disciplinas y marcar la libertad de expresión”, expuso.
Luego citó al filósofo español José Ortega y Gasset, quien expresó, refiriéndose al género humano, la frase “Yo soy yo y mis circunstancias”, haciendo alusión a las situaciones que “la vida nos antepone a cada uno de los seres humanos y como se tiene la posibilidad de elegir con libertad el camino a seguir. En este caso, las mujeres a las que tanto les ha costado alcanzar el reconocimiento en sus espacios”.
“Hoy, podemos decir que mucho se ha logrado, ya que en forma constante vemos como surgen muchas mujeres brillantes en la ciencia, la cultura, el deporte, lo social y en labores cotidianas, que antes eran reservadas a los hombres”, dijo en la ceremonia que fue ameniza con la voz de la artista Norma Cossu y el cierre con el ritmo de la Murga de la Abuela.
Homenajeadas
Las siete mujeres que fueron homenajeadas en la plazoleta “Doctor Corinaldesi” y la labor que llevan adelante:
* Lidia Esther Capdevilla (presidenta de la Casa del Docente). Comenzó a ejercer su profesión como maestra de grado en la Escuela Nº 2 en 1981. Luego ocupó el puesto de secretaria y a partir de 1984 y hasta su jubilación, fue nombrada directora de la Escuela Nº 17 de Puerto Belgrano. También es miembro del Rotary Club Bicentenario Puerto Rosales desde el 2010, donde ejerció la presidencia en varias oportunidades.
Participó varios años de la comisión de la Biblioteca Alberdi y formó parte del grupo Abra palabras como narradora de cuentos tanto en esa entidad, como en escuelas y jardines de infantes.
* Marta Beatriz Ceballos (fundadora de la Casa del Docente). Inició su carrera como maestra en escuelas rurales y luego trabajó en Bahía Blanca como secretaria de Inspección. En Punta Alta ejerció como maestra de grado en las escuelas 11 y 23, y como preceptora en la Escuela de Educación Especial 501.
* Ana María Cossu (fundadora de la Casa del Docente) comenzó su tarea de docente en diferentes escuelas primarias del distrito. Luego ejerció su profesión de asistente social y ocupa el cargo de vice directora de la Escuela Especial 501.
El proyecto de las dos mujeres citadas es constituir un centro de día con todo lo que implica: residencia, talleres, cursos, entretenimientos para contención y sociabilización de sus pares (aún sin concretar).
* Agustina Cattafi es una joven ambientalista, reconocida por su academia La Tona, de arte y cultura, destinada a niños y jóvenes, que constituyó con seriedad y compromiso. Integra la Agrupación Jóvenes por el Clima, entidad a nivel nacional creada en 2019, que realiza diferentes tareas ambientales como reciclaje, forestación, mantenimiento de espacios verdes y, entre otras, limpieza de la playa.
* Marta Zanoni de Costamagna, última presidenta de la Liga de Madres de Familia. En 1954 un grupo de damas, con el respaldo del párroco Eugenio Bosetti y con el aval del fundador de la liga de la Arquidiócesis de Bahía Blanca, se creó la sede de Punta Alta, en 25 de Mayo y Urquiza, con el compromiso de prestar servicios a la comunidad de diferentes formas: apoyo espiritual y prácticos mediante talleres de costura, tejido y ajuares para recién nacidos. “Distinguimos a Marta y en ella a todas las mujeres que la precedieron, quienes han trabajado y dedicado su tiempo en resaltar los valores importantes, en tiempos difíciles de la vida familiar, transmitiendo su amor y empatía al prójimo”.
* Nadia Guillermina Cruz, bombero voluntaria de Punta Alta. Desarrolla su actividad en el Municipio. En 2014, siendo muy joven, se incorporó al sistema bomberil. A lo largo de estos años tuvo la oportunidad de formarse profesionalmente en diferentes aspectos de esta actividad como así también en combate forestal.
Se capacitó en esta área a nivel nacional, realizó cursos de teoría, herramientas y técnicas en el trabajo con medios aéreos, también de estrategias sobre incendios forestales a nivel federativo.
Su trayectoria le permitió desarrollar una vasta actividad profesional, siempre con compromiso, responsabilidad y compañerismo, demostrando idoneidad, responsabilidad y arrojo.
* Verónica Albelo (Merendero “Tu sonrisa mi felicidad”). Es una joven mamá, entusiasta vecina del barrio Laura, quien viendo las necesidades de su barrio, decidió junto a su esposo, armar un merendero en su propio domicilio. Allí se agregaron algunas vecinas para colaborar.
Hace ya 4 años que comparten la merienda con los niños del barrio y también complementan con actividades recreativas, como pintura, arte y educación física. Cuenta con la colaboración de alumnas del Instituto Superior de Formación Docente Nº 79.
“Con las tormentas, las calles quedaron anegadas, pero este grupo de mujeres, conociendo las carencias de los más desprotegidos, recorrieron las casas para llevarles víveres y algunos otros elementos”.