Aniversario de Ingeniero White: el puerto en diez postales
El puerto local puso, desde fines del siglo XIX, a Bahía Blanca en los mapas del mundo, a la par de las principales ciudades de Europa y Asia.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Las postales marcaron toda una época en la comunicación escrita. Esos tarjetones con artísticas fotografías ilustraban las partes más destacadas de una ciudad ó de un lugar.
Eran “la postal”, la que la identificaba rápidamente, a un golpe de vista. Pero además resultaba mucho más económico el costo del correo para su envío, sobre todo cuando el destino era del otro lado del Océano.
Al momento de repasar cuales fueron los motivos más recurrentes que servían para presentar a Bahía Blanca, un lugar emblemático era el puerto habilitado por los ingleses del Ferrocarril del Sud el 26 de septiembre de 1885. Sus barcos de ultramar, sus veleros, sus muelles de hierro, el horizonte marítimo y el perfil de las grúas como recios centinelas generaban un paisaje único y distintivo.
Por decenas y decenas esas postales nos permiten rescatar la fisonomía portuaria de las primeras décadas del siglo XX, cuando esa verdadera puerta al mundo, en el panorama de la revolución industrial, colocó a Bahía Blanca en un mapa que la destacaba por su importancia estratégica y comercial, a la altura de ciudades como Liverpool. Manchester, Londres, Hamburgo, Róterdam, Marsella, Bombay ó Singapur.
Las siguientes son diez de aquellas postales, de una ciudad que comenzaba a despertar luego de décadas de letargo y sacaba patente de importante con sus siete puertos en el estuario.