El canal Maldonado entra en una etapa clave para su recuperación
A casi 80 años de su construcción, se puso en marcha la fase II del rediseño tras la inundación de 2025. Incluye nuevos puentes, ampliación del cauce y una transformación urbana sin precedentes.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
A casi 80 años de su construcción, se puso en marcha la obra de adecuación del canal Maldonado, luego de la severa afectación que sufrió su estructura como consecuencia de la inundación de marzo de 2025 y de la decisión de triplicar su capacidad de transporte de agua.
Si bien a poco de ocurrido el fenómeno climático se verificaron las primeras tareas –retiro de losas, remoción de escombros, adecuación de algunos puentes dañados--, es recién con esta denominada etapa II que se trabaja en base al nuevo diseño del canal.
Las obras en ejecución, a cargo de la firma Coince Bahía SA, se iniciaron en los últimos días con la construcción del nuevo puente sobre calle Pampa Central, el primero de los 15 de similares características a construirse a lo largo de los 4 mil metros de recorrido del canal.
Considerando que la boca del canal pasará de los 19 metros actuales a tener 26 metros, el puente en ejecución tendrá una extensión de 30,40 metros y un ancho de 8,30 metros, disponiendo de calzada de doble mano, una franja destinada a ciclovía y dos veredas laterales.
Su estructura será de hormigón armado y se sostendrá mediante 4 hileras de cinco pilotes cada una, transversales a la calzada, los cuales apoyarán a 14 metros de profundidad. Para realizar esa tarea se encuentra en el sitio una máquina pilotera encargada de la perforación.
Contará con barandas separando el tránsito vehicular del peatonal y ciclista y otras en los bordes del puente. También se construirán rampas de acceso en cada extremo.
Por otra parte se avanza en el corrimiento de las interferencias de servicios ubicadas en el puente de calle Don Bosco, cuya demolición es inminente para dar lugar a una nueva obra.
La salida de servicio de este puente en particular ha resultado muy perjudicial para el sector, afectando a vecinos y comerciantes, que incluso han solicitado la colocación de un puente metálico de emergencia hasta tanto se concrete el nuevo.
Mientras tanto, desde la secretaría de Obras Públicas se confirmó que se avanza en la gestión administrativa para la construcción y provisión de un puente modular metálico a colocar a la altura de calle Líbano.
Esta contratación se demoró al no presentarse interesados a la convocatoria para construir las bases de dicho puente, una obra con un presupuesto oficial de 120 millones de pesos y 60 días de plazo de ejecución.
Ahora el municipio está gestionando el pliego licitatorio que incluye las mencionadas bases y también la provincia y colocación del puente, el cual por sus características puede eventualmente ser desmontado a futuro y utilizado en otros sitios.
Las expectativas
Más allá del hecho ingenieril del puente, la etapa en marcha permitirá ir tomando idea del nuevo diseño del canal, el cual será reconvertido desde el punto de vista paisajístico y de uso, de modo que deje de ser una barrera urbana y se convierta en un sitio de estar, paseo y encuentro.
La nueva infraestructura incluirá puentes vehiculares, pasarelas peatonales, paseos lineales y bicisendas, buscando brindar conexión e integración social.
La propuesta es que el canal funcione además como un paseo entre el balneario Maldonado y el parque de Mayo, mediante un camino a materializarse en el fondo del mismo y de varias piezas-puentes cruzando el canal, ampliando el espacio público y mejorando la conectividad entre ambas márgenes.
Lo que viene
La etapa II tiene un plazo de 365 días e incluye dos plazas Jardín de 26 metros de ancho cada una –en coincidencia con calles Río Atuel y Jujuy—, y seis pasarelas-plazoletas de 6,50 y 13 metros de ancho, una a cada lado de las vías del ferrocarril y el resto en coincidencia con calles Santa Cruz, Pampa Central, Líbano y Don Bosco. Cada una de esas plataformas será equipada con bancos, maceteros e iluminación.
Se construirá también el primer tramo del paseo en el fondo del canal, entre la ruta 3 y calle Don Bosco, con rampas que permitan el acceso y sectores de tribunas a cielo abierto.
Quedan por delante otras cuatro etapas, hasta llegar al derivador del parque de Mayo.
La etapa III será la intervención entre Don Bosco y Castelli, la IV entre Castelli y Zapiola, la V entre Zapiola y el partidor y la VI en el partidor propiamente dicho. En este recorrido de casi 4 kilómetros habrá 11 nuevos puentes, 11 pasarelas-plazoletas de entre 6,50 y 13 metros de ancho, 6 plazoletas-jardín de 26 metros de ancho y 14 pasarelas peatonales de 3,50 metros de ancho.
La intervención total tiene un costo estimado de 109 mil millones de pesos.
Cuando estará terminada la totalidad de la renovación no es algo fácil de establecer. Si se considera un estado ideal, de modo que con la finalización de cada etapa se esté en condiciones de iniciar la siguiente, el nuevo canal podría estar terminado en 2032.
Si hubiese imprevistos, cambios de gobiernos y de prioridades, crisis económicas o cualquier otro tipo de circunstancia que conspire contra la obra, su fecha de terminación sería de total incertidumbre.