Un lento regreso  a la normalidad

Sin cabalgata, la iglesia de López Lecube abre sus puertas a peregrinos y turistas

29/8/2021 | 09:22 |

Después de dos años, hoy se llevará a cabo la tradicional jornada en el templo, con una misa a cielo abierto, venta de comida y paseo de artesanos. Lo recaudado se destinará al mantenimiento del edificio.

Fotos: Archivo LaNueva.

 

   La de hoy no será una jornada más. No habrá ni jinetes ni asados multitudinarios, pero se sabe que la fe  mueve montañas y no entiende de pandemias.

   La tradicional procesión a la iglesia de López Lecube, esa que tiene más de un centenar de años de vida y que nació a partir de la promesa de un hombre que era perseguido por un malón aborigen, no podrá escapar este año tampoco a los protocolos COVID-19. Pero eso no significa que los organizadores del encuentro se queden quietos.

   Por eso hoy, y a horas de que el templo Nuestra Señora del Carmen cumpla 108 años de vida, rodeado de pampa seca, campos inmensos y vientos silenciosos, nuevamente se realizará el tradicional encuentro del que cada vez participan más personas. Tiene una doble intención: la primera, fundamental, es convocar a los fieles, turistas y curiosos de una historia que se transmite desde hace más de un siglo y que aún hoy causa asombro en quien la escucha por primera vez. La segunda es más mundana, materialista y a la par de los tiempos que corren: lo recaudado se utiliza para realizar el mantenimiento del edificio, desgastado por el paso del tiempo. La humedad, la falta de pintura y algunos problemas en el techo van dejando huellas en él.

   La iglesia, contrariamente a lo que muchos piensan, nunca se cerró. Desde hace algunos años está abierta de domingo a viernes, y también se puede visitar fuera de horario, porque de los habitantes de López Lecube tienen las llaves para quien quiera conocerla. Las misas no son comunes: la falta de un párroco fijo termina provocando que se lleven a cabo una vez al mes, con suerte.

   Andrea Ferreyra, integrante de la comisión que mantiene en pie el evento y el templo, destacó que hoy no se podrá desarrollar la tradicional cabalgata ni el asado multitudinario “por los motivos que todos conocemos”, pero eso no impedirá que la gente pueda visitar el lugar.

   “La iglesia estará abierta de 9 a 18 y a las 15 se realizará una misa, a cielo abierto. Los pronósticos indican que va a ser un día muy lindo y nosotros sabemos que, cada vez que organizamos el evento, tenemos un día maravilloso. Por ello, le pedimos a la gente que aproveche y se acerque a disfrutar de la jornada”, señaló.

 

El templo fue construido en el año 1913, luego de una promesa hecha a la Virgen del Carmen.

 

   Además de la celebración eclesiástica, habrá venta de comida y también un encuentro de artesanos.

   “En esta oportunidad, la misa se va a realizar afuera, para que todos los que vengan puedan participar de ella; si no, la capacidad era solo para 40 personas dentro de la iglesia”, explicó.

   Ferreyra recordó que en la última cabalgata que se llevó a cabo, llegaron más de 2 mil personas, además de unos 400 jinetes que desandaron los poco más de 15 kilómetros que separan López Lecube de Felipe Solá, junto a varios peregrinos a pie.

   “El camino de tierra se encuentra en bastante buen estado”, remarcó. Desde Bahía Blanca, se pueden tomar dos caminos: a partir de la ruta nacional 35, ingresar por Chasicó y después hacer unos 20 kilómetros de caminos rurales, totalizando unos 90 kilómetros, o bien llegando hasta Villa Iris, girando hasta 17 de Agosto y de ahí a López Lecube, en un recorrido de unos 160 kilómetros.

   En ese sentido, destacó que lo recaudado en la jornada, así como con las visitas ocasionales, se destina al mantenimiento del lugar.

   “El último año pasamos un tiempo bastante difícil en cuanto a tener el lugar en orden. El municipio de Puan colabora con nosotros, aportando los elementos y materiales de limpieza, pero siempre hay cosas para hacer”, finalizó.

 

Un poco de historia

 

Ramón López Lecube fue un hacendado que se había instalado en la zona por el año 1880, donde tenía un establecimiento ganadero y una cabaña. Incluso, en Bahía Blanca participó de la fundación de la Sociedad Rural local y el club Argentino. También donó las tierras necesarias para el paso del ferrocarril y la estación, que años después tomaría su nombre.

Cuenta la historia que en el año 1887, López Lecube estaba recorriendo sus tierras en compañía de su mayordomo Eduardo Graham, cuando fueron sorprendidos por un malón aborigen, que comenzó a perseguirlos.

Aconsejado por Graham, López Lecube se ocultó en una vizcachera de gran tamaño, donde suplicó por su vida a la Virgen del Carmen: si sobrevivía, iba a levantar una iglesia en ese mismo lugar.

Así ocurrió, y años más tarde, el 31 de agosto de 1913, quedó inaugurada la iglesia Nuestra Señora del Carmen. De Graham no se supo más nada y, si bien se entendía que había sido tomado cautivo, sobrevivió y habitó en Bahía Blanca.

La mayor parte de los elementos que adornan el templo, fueron traídos de Italia. Los altares, las esculturas y la imagen de la Virgen del Carmen, fueron labrados en mármol de Carrara en una sola pieza.

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