Pasó La Noche de las Etiquetas, tradicional velada que esta vez encendió su foco solidario en el Pequeño Cottolengo
El evento reunió a alrededor de 60 bodegas, gastronomía de primer nivel y un fin loable: ayudar a la recuperación total del natatorio del Hogar que le brinda contención a 55 mujeres con discapacidades intelectuales severas.
La Noche de las Etiquetas mostró la mejor gala en su octava edición.
Una noche regada con el mejor vino, un excelente viaje gastronómico y, lo principal, un fin solidario que cubrió las expectativas de la organización llevada a cabo por los integrantes del Departamento de Jóvenes Empresarios de la Unión Industrial de Bahía Blanca.
Porque el gran protagonista del evento, llevado a cabo en las amplias instalaciones del complejo de Luz y Fuerza, fue el Pequeño Cottolengo Monseñor J. Nascimbeni.
Lo recaudado por quienes fueron parte y disfrutaron del encuentro, un monto que alcanzó los 25 millones de pesos, se derivará a la concreción de un fuerte anhelo de las autoridades del hogar, que cumple una enorme labor de contención a 55 mujeres (desde una niña de 6 años a una adulta mayor de 74) con discapacidades intelectuales severas. La mayoría sin familias y que requieren atención las 24 horas de cada día.
Se trata de la reinstauración total de la pileta ubicada en la enorme estructura de calle Haití 1930.
La Hermana María Eugenia Villalba, presidenta de la Asociación Civil del establecimiento, había hecho hincapié en una nota a La Nueva. en que el 29 de abril del año que viene el Hogar cumplirá 60 años de labor. Y todos, allí, se ilusionan con poder festejarlo con la reapertura del natatorio.
Mientras que Paula Peralta, integrante del cuerpo directivo del Hogar, había dejado en claro a este diario el dolor de ver a la estructura inhabilitada desde hace dos años.
“Es que no representa un lujo, sino parte importante de la terapia de las chicas. Más allá que es un lugar que disfrutan, tiene sus beneficios físicos pero también emocionales”, sostuvo en su momento Peralta.
A partir de esta imperiosa necesidad para optimizar el funcionamiento del Hogar, se resolvió que el fin solidario de La Noche de las Etiquetas tenga como premisa colaborar para la reinstauración del natatorio. Y ese será el destino de los fondos recaudados.
Que por otra parte tuvieron como complemento la subasta de dos obras originales donadas, nada menos, que por el prestigioso artista plástico argentino Milo Lockett, además de la obra realizada en vivo por el también artista plástico, diseñador y arquitecto radicado en nuestra ciudad, Luis Fernando Sierra.
Una velada muy especial
La Noche de las Etiquetas se ha consolidado como un clásico de Bahía Blanca y la región.
Con la impecable y siempre distendida conducción de Paola Marco, las mejores bodegas del país –alrededor de 60- se dieron cita junto a propuestas gastronómicas regionales, música en vivo y diversas expresiones culturales.
Los asistentes disfrutaron de una noche única, donde pudieron degustar una amplia selección de etiquetas de vinos, acompañadas por una exquisita oferta gastronómica que resaltó los sabores locales.
En la noche festiva y solidaria se pudo apreciar la presencia de autoridades provinciales, municipales, judiciales, empresariales e institucionales.
Entre ellas la del intendente interino de Bahía Blanca, Alvaro Díaz; los jefes comunales de Coronel Rosales, Rodrigo Aristimuño; de Tornquist, Estefanía Bordoni; de Monte Hermoso, Hernán Arranz; y el interino de Coronel Dorrego, Esteban Casiano Gutiérrez.
Presentes, también, estuvieron el presidente de la comisión de Industria y Minería del Senado bonaerense, Sergio Vargas; el presidente de la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca, Pablo Candisano Mera; y el titular de la Unión Industrial de Bahía Blanca, Gustavo Elías.
Uno de los momentos más emotivos resultó cuando Alejandra Beligoy y el Ing. Fabián Gurrado, directivos de la UIBB, hicieron entrega de “Las dos Rosas de la Paz” a la hermana María Eugenia Villalba.
La obra del orfebre Juan Carlos Pallarols pesa 200 gramos y fue realizada con restos de vainas y material bélico de la guerra de Malvinas. Parte de una iniciativa colectiva que inició el artista hace más de veinte años junto a ex combatientes y cuyo destino tiene fines solidarios.
El cierre de la noche estuvo a cargo del Director Ejecutivo de la UIBB, Ricardo Rabbione, quien dirigió unas palabras de agradecimiento junto al senador provincial Sergio Vargas.
Ambos destacaron el espíritu solidario que caracteriza a La Noche de las Etiquetas y el compromiso de toda la comunidad para hacer posible una nueva acción concreta, en este caso a favor del Pequeño Cottolengo.