Calle 25 de Mayo, viviendas en una fábrica, una casa chorizo que conmueve, las casonas tan queridas
La arquitectura es una manera distinta de escribir la historia, de reflejar una época, de dar testimonio de ciertos usos y costumbres. Es además arte en estado puro. Caminar la ciudad es la posibilidad de adentrarse en ese mundo.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
“Estas calles (…) ya son mi entraña./No las ávidas calles,/incómodas de turba y ajetreo,/sino las calles desganadas del barrio,/casi invisibles de habituales,/enternecidas de penumbra y de ocaso”. Jorge Luis Borges
Caminar por las primeras cuadras de 25 de Mayo es descubrir muchas viviendas de principios del siglo pasado que han sobrevivido al cambio que ha tenido la ciudad a lo largo de los años, a partir de una renovación de sus usos sin caer en la demolición.
La arquitectura se muestra heterogénea, variada, en varios estilos y escalas, donde se pueden apreciar detalles de herrería, puertas y rejas propias de otros tiempos. De todo para ver en este arte público, que está expuesto en las calles, telón de fondo cuando caminamos la ciudad.
Primero, el art decó
Este estilo de las décadas del 20 y del 30, geométrico y abstracto, ha tenido un desarrollo enorme en la ciudad. Accesible desde lo económico, el estar asociado en su época con la modernidad y el glamur lo convirtió en una alternativa barrial distinta.
Al art decó de guardas, volúmenes escalonados y zigzag se suma una segunda propuesta conocida como streamline, las llamadas casa barco, de esquinas redondeadas y formas curvas, generando una sensación de movimiento y fluidez, como si el edificio “avanzara” sobre la calle, inspirada en los barcos, autos y aviones de la época.
En este ejemplo un pena la decisión de darle un color distinto a la planta baja, con la idea de diferenciarse, perjudicando al conjunto. Podría tomarse esa idea adoptando colores propios del estilo, sacando provecho de su riqueza estética y mejorando el paisaje urbano.
Las casonas
“En esa hora en que la luz/tiene una figura de arena,/di con una calle ignorada,/abierta en noble anchura de terraza,/cuyas cornisas y paredes mostraban/colores blandos como el mismo cielo/que conmovía el fondo”. Jorge Luis Borges
A principios del siglo pasado las fachadas eran historicistas, inspiradas en estilos del pasado, con toques del renacimiento y del barroco, cargadas de ornamentos, cornisas y molduras. Por otra parte, por una cuestión sanitaria de época, tenían los cielorrasos elevados, arrastrando en su altura puertas y ventanas, verdaderas obras artesanales. La calle mantiene decenas de ejemplos que maravillan y ameritan mirar con atención, atendiendo cada uno de sus detalles.
La casa chorizo
Es un ejemplo suelto en este recorrido, pero muy rico en su presencia. Una casa chorizo, la casa de los abuelos, de los gringos. Recostada sobre una medianera, alineadas sus piezas, la cocina al final del recorrido, cada local abierto a una galería, en este caso cerrada con carpintería de vidrios repartidos. Un patio delante, un paredón sobre la línea municipal, la belleza de la puerta de ingreso. Se repitieron por miles a principios del siglo XX.
Esquinas que vuelan
Una resolución llamativa la de esta planta alta en voladizo, la estructura de hormigón que vuela y sostiene.
Otra esquina que tiene su ochava bajo techo, con ese particular destino de algunas paredes de servir como pizarrón de grafitis. Excelente la decisión de su limpieza.
Una industria reconvertida
Dos frentes históricos, que fueron parte de la metalúrgica Marchesi y han sido reconvertidos en un complejo de viviendas, respetándolos y unidos por una suerte de puente interior.
Fundada a principios del siglo XX por Sócrates Marchesi y su hijo, Primo, 1911 se instaló en Brown 740/70, con acceso también por la primera cuadra de 25 de Mayo.
A los rubros de calderería y mecánica, incorporaron cocinas económicas y fueron los primeros fabricantes de chapa galvanizada en nuestra ciudad. Más tarde sumó la fabricación de maquinaria para el agro, marcas "Fama" y "Sirio": rastras de discos, trilladoras, limpiadoras, clasificadoras, zarandeadoras, acoplados y molinos a viento. Cerró su historia en la década del 80.
Ochavas a medida
Una manera distinta de resolver la esquina para un local de comercial, con una carpintería integrada de puerta, ventanas, chapón superior y una franca de vidrios. Los parantes simulan ser columnas con modestos capiteles griegos.
Los frentes dibujados, fachadas planas simulando ser parte de un chalé, las tejas marcan la pendiente de una cubierta inexistente, el revoque dibuja maderas solapadas y se aparenta una chimenea.
Manifestación de una época, reflejo de un momento
La arquitectura es, o debiera ser, un reflejo de su época, a veces de un momento. Las casas enrejadas como cárceles hablan de un tiempo de inseguridad, de temor.
Las banderas en las ventanas no tienen que ver con fechas patria sino con el mundial de fútbol, un acontecimiento que despierta pasiones únicas.
Cristianos coreanos y una vivienda exacta
La sede de la Iglesia presbiteriana coreana cheil es la primera del interior. Bautizada Galilea, es un punto de encuentro espiritual y cultural en el panorama religioso local, adscripta a la fe Evangélica Presbiteriana y, por otro, una conexión de la comunidad coreana, un refugio de fe y tradición.
Dos detalles al paso, por un lado la voluntad de respetar y embellecer el frente. Por otro, la curiosidad de la decoración de la fachada con arabescos que guardan similitud con la caligrafía coreana que puede verse en el cartel.
Nada más
Hasta aquí este recorrido, por unas pocas cuadras, plagado de curiosidades, estilos, texturas e historias. Hay más, mucho más. Porque cada persona que camina la ciudad puede encontrar detalles que otros ignoran. Cada calle, cada cuadra es un mundo distinto, que cambia con los días y cambia con las personas. Como el río de Heráclito.
La yapa
Los herrajes, pequeñas maravillas de bronce. Manijones y el lugar para las cartas.
Es habitual la presencia de imágenes religiosas, con Jesús y María como más elegidos. Pero también aparece mucho Ceferino Namuncurá, el indiecito santo. El fondo, maravilla de otras épocas: revoque tipo Fulget, piedras y vidrios de colores.
Yapa (II)
“Las ventanas con reja/desde la cual la calle/se vuelve familiar como una lámpara”. Jorge Luis Borges
Siempre es un verdadero concierto de formas, materialidad y estética la carpintería. Sobre todo en las viviendas de las primeras décadas del siglo pasado. Puertas y rejas para todos los gustos. Pase y vea.
Rejas en ventanas, hierro forjado, variedad de diseños, rectas y con panza.
Vidrio, metal, madera, banderolas, diseños. Las puertas solas se ganan su lugar.