Cómo funcionará el sistema que buscará alertar sobre inundaciones antes de que ocurran
Sensores de lluvia, viento y nivel de agua, estaciones de monitoreo y modelos predictivos formarán parte del dispositivo que la Provincia instalará en las principales cuencas de la región.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Con una inversión estimada de 1.400 millones de pesos que serán aportados por el banco Interamericano de Desarrollo (BID), la provincia de Buenos Aires licitará, a través del Ministerio de Obras Públicas, un sistema destinado al monitoreo y alerta hidrometeorológico en nuestra ciudad.
La apertura de propuestas tendrá lugar el venidero 1 de julio y la obra tendrá un plazo de ejecución de 18 meses.
El programa busca ser una herramienta básica para la toma de decisiones cuando se deben enfrentar posibles desastres como consecuencia de lluvias en las cuencas de los arroyos de la zona.
“En la provincia se registran amenazas naturales, principalmente por la ocurrencia frecuente de precipitaciones severas, con crecidas repentinas, temperaturas extremas, incendios, vientos intensos y ciclos de exceso y déficit hídrico, con efectos de inundación y sequía”, describe la memoria.
De allí la importancia de contar con un monitoreo continuo, inteligente e integrado en red, para la detección temprana de eventos extremos y de ciclos de inundación o sequía que permita reducir el riesgo de desastres en sectores vulnerables, en las comunicaciones y en servicios esenciales.
Los detalles
El monitoreo incluye el censo permanente de las variables meteorológicas e hidráulicas y se enmarca en acciones que pueden alinearse en tres actividades: actualización de la información hidrológica, simulación de procesos superficiales y subterráneos, monitoreo y vigilancia meteorológica.
El objetivo es transformar esos datos en información procesable para la toma de decisiones, permitiendo gestionar los ciclos de inundación y sequía de manera proactiva, reduciendo así la vulnerabilidad.
El proyecto prevé su implementación en Bahía Blanca y se integrará a la red provincial, cumpliendo un rol estratégico en el fortalecimiento de las capacidades locales de respuesta frente a desastres naturales.
La instalación es consecuencia de la inundación del pasado 7 de marzo, caracterizada por un acumulado de 300 mm de lluvia que generó el colapso hídrico.
El monitoreo controlará las cuencas del Sauce Chico, Saladillo y Napostá Grande, cuyas desembocaduras se ubican Bahía Blanca, Villa Bordeu, Ingeniero White y General Cerri y Villa Olga buscando anticipar inundaciones pluviales, crecidas súbitas, fenómenos que pueden derivar en catástrofes, desde precipitaciones prolongadas en la alta cuenca hasta lluvias focalizadas sobre la zona de desembocadura.
“Constituye un recurso de gran utilidad para los responsables de procesar la información y tomar decisiones en tiempo real. Su implementación representa una inversión clave en resiliencia urbana y gestión del riesgo”, señala la documentación.
Cada estación a instalar agrupará cuatro sistemas: sensores, alimentación, comunicación e infraestructura.
Habrá sensores por radar para medir la profundidad del cauce de agua según la ubicación, los cuales se integrarán a un dispositivo de medición y elementos de comunicación para el funcionamiento de la red.
Las estaciones meteorológicas tendrán sensores de dirección e intensidad de viento, pluviómetros, sensores de presión atmosférica, de temperatura y de humedad del aire.
Los sitios de las estaciones coinciden con ubicaciones estratégicas para establecer una alerta temprana.
En total se instalarán cinco estaciones de monitoreo meteorológicas, seis de monitoreo de altura de nivel de agua y una cámara de seguridad para controlar la escala de nivel.
En el caso del Napostá Grande se ubicarán: en cercanías de la estancia Funke y del establecimiento don Adolfo, en la parte alta de la cuenca, en la zona del puente Canessa, en la planta de ABSA en Mirasoles y en Paso Vanoli.
En el Napostá Chico se colocará en cercanías de la planta Potabilizadora Grünbein, en la cuenca alta a la altura de Tornquist y en la ruta Provincial Nº 35.
Por último habrá instalaciones en la cuenca baja a la entrada de la ciudad del Sauce Chico y a la altura de la ruta 3 en Arroyo Saladillo.
Junto con las estaciones se implementará un software para la generación de alertas tempranas por inundaciones, mediante el análisis de datos provenientes de las estaciones que asimile datos de modelado de cuencas provenientes de agentes externos.
El sistema procesará en tiempo real la información de campo, evaluando umbrales críticos para emitir notificaciones ante cuadros de riesgo.
Los dispositivos de campo serán compatibles con un software ya instalado y actualmente en funcionamiento alojado en la nube de Dirección Provincial de Sistemas de la Información y Tecnologías (DPSIT) y podrá operar con la base de datos centralizada en servidores de la provincia, integrado con otras plataformas informáticas vigentes.