Guardias pediátricas al límite: crecen las consultas respiratorias en Bahía
Bronquiolitis, gripe A y Virus Sincicial Respiratorio dispararon la demanda en los principales hospitales de la ciudad. Especialistas advierten que la temporada invernal comenzó antes y con más casos de lo habitual.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
Audionota: Marina López
Las guardias pediátricas de Bahía Blanca atraviesan uno de los momentos de mayor exigencia de los últimos inviernos.
El adelantamiento de la circulación viral, el aumento sostenido de enfermedades respiratorias y la baja cobertura de vacunación confluyen en un escenario de altísima demanda en los hospitales y clínicas de la ciudad, donde los profesionales advierten que las consultas crecieron considerablemente respecto de años anteriores.
Bronquiolitis, gripe A, Virus Sincicial Respiratorio (VSR), laringitis, neumonías y cuadros febriles persistentes dominan las salas de espera pediátricas, especialmente entre bebés y niños menores de cinco años, el grupo más vulnerable frente a este tipo de infecciones.
La situación no es exclusiva de Bahía Blanca. En todo el país los especialistas comenzaron a alertar por una temporada respiratoria más intensa y temprana de lo habitual.
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) confirmó que se espera un aumento sostenido de casos de gripe en las próximas semanas y advirtió especialmente sobre la circulación de la variante H3N2, monitoreada internacionalmente por su elevada capacidad de transmisión.
Además, el Virus Sincicial Respiratorio volvió a ubicarse en el centro de las preocupaciones sanitarias. Se trata del principal causante de bronquiolitis y una de las mayores razones de internación pediátrica durante el invierno argentino.
En Bahía Blanca, los datos epidemiológicos ya reflejan claramente esta tendencia. Desde Región Sanitaria I confirmaron que los casos respiratorios vienen creciendo desde hace semanas.
“En relación a las ETI, que son las enfermedades tipo Influenza, vemos un aumento sostenido hasta la semana epidemiológica 15 y luego se mantiene un poco más constante, pero con mucha cantidad de casos. Algo similar sucede con neumonía y bronquiolitis en menores de 2 años”, explicó Jorgelina Scuffi, jefa de Epidemiología del organismo provincial.
Y añadió: “El aumento de casos de enfermedades respiratorias se espera que empiece para estas fechas de frío. Si bien todavía no esperamos el pico máximo de casos, que siempre lo esperamos para mediados de julio, sí empezamos a ver el ascenso en los casos”.
Guardias saturadas
En los principales centros de salud de la ciudad el fenómeno ya se traduce en guardias desbordadas de pacientes pediátricos.
La pediatra bahiense Paulina Gallegos (MP 3248), integrante del Hospital Matera, confirmó que este año la demanda comenzó antes y con mayor intensidad.
“Es real que este año, para esta altura del año, estamos teniendo un número mayor de consultas pediátricas en la guardia externa”, sostuvo.
Según precisó, la Clínica Raúl Matera recibe actualmente un promedio de 120 consultas pediátricas cada 24 horas, una cifra considerable para esta etapa del año.
“La gran mayoría de las consultas son por cuadros con síntomas como tos, catarro de vía aérea superior, dolor de garganta, fiebre de varios días de evolución con resistencia a ceder con antitérmicos habituales, dolor corporal general, dolor de cabeza, vómitos y diarrea”, detalló.
La médica explicó que la alta circulación viral se combina con condiciones climáticas típicas de Bahía Blanca durante el invierno, donde el frío y la humedad favorecen los espacios cerrados y poco ventilados.
“Las causas de este número elevado de consultas son varias: hay factores climáticos como el frío y la humedad que favorecen ambientes poco ventilados y calefaccionados; factores infecciosos como la presencia más temprana en el año de circulación viral alta; y factores individuales, como inmunosupresión y disminución en las tasas de vacunación”, explicó.
Gallegos subrayó además que el virus predominante actualmente es la Influenza A, responsable de gran parte de los cuadros gripales que llegan diariamente a las guardias.
Al mismo tiempo, remarcó que muchos contagios se producen en escuelas y jardines de infantes, ámbitos donde la convivencia en espacios cerrados favorece la transmisión.
“Especialmente en escuelas y jardines predominan los espacios cerrados y poco ventilados durante los días fríos, lo que facilita enormemente los contagios”, indicó.
En alerta temprana
La situación también genera preocupación en el Hospital Municipal, uno de los centros de referencia pediátrica de la región.
Daniela Gerbi (MP 112886), especialista jerarquizada en Pediatría y jefa de Unidad del Hospital de Día Pediátrico, describió un escenario de fuerte tensión sanitaria.
“Sí, se registra una aceleración anticipada y un volumen mayor al esperado. En la guardia de pediatría del Hospital Municipal las consultas vienen en un aumento sostenido”, señaló.
La profesional explicó que normalmente el pico de enfermedades respiratorias se produce a mediados del invierno, pero este año la curva comenzó a crecer mucho antes.
“Este período invernal arrancó con una curva de contagios bastante empinada, lo que puso en alerta al sistema de salud local antes de tiempo”, afirmó.
Según indicó, durante los momentos más complejos las guardias pediátricas de la ciudad llegan a recibir entre 150 y más de 200 consultas diarias, principalmente en el Hospital Municipal.
“Entre el 60% y el 70% corresponden exclusivamente a cuadros respiratorios de diferente gravedad”, precisó.
Gerbi explicó que la bronquiolitis sigue siendo la enfermedad más frecuente en lactantes y niños pequeños, impulsada principalmente por el Virus Sincicial Respiratorio.
“La mayoría de las consultas pediátricas es por bronquiolitis, seguida de cerca por cuadros de gripe e infecciones de vía aérea superior”, sostuvo.
La especialista explicó además por qué el VSR genera tanta preocupación en bebés pequeños.
“El gran problema de este virus es que produce mucha mucosidad e inflamación en los bronquiolos, que son los canales de aire más pequeños del pulmón. Como los bebés tienen vías aéreas diminutas, se obstruyen muy rápido, provocando dificultad para respirar y ese silbido característico en el pecho”, detalló.
La vacunación
Uno de los puntos centrales de preocupación entre los especialistas es la baja cobertura de vacunación antigripal y las dificultades para sostener campañas preventivas masivas.
Gallegos advirtió que actualmente la cobertura ronda apenas el 35%, muy lejos del 90% considerado necesario para disminuir significativamente la circulación viral y las complicaciones.
“La vacuna no evita completamente el contagio, pero sí disminuye las complicaciones y la severidad de los síntomas”, recordó.
La pediatra remarcó además que muchas familias aún minimizan la importancia de la vacunación estacional o demoran la aplicación de dosis.
En paralelo, Gerbi destacó el impacto positivo de la vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio incorporada recientemente al Calendario Nacional para personas gestantes entre las semanas 32 y 36 de embarazo.
“En la provincia de Buenos Aires esta dosis demostró reducir hasta un 20% los casos graves de bronquiolitis en lactantes, porque la madre le transfiere anticuerpos al bebé antes de nacer”, explicó.
Sin embargo, también alertó sobre problemas en la provisión de vacunas y ciertas demoras registradas durante el año.
“Las autoridades sanitarias bonaerenses alertaron sobre demoras y faltantes en el envío de dosis por parte de Nación. Eso, sumado a que muchas familias postergan la vacunación por desinformación, genera baches en la inmunización comunitaria que terminan impactando directamente en las guardias”, afirmó.
Cuándo acudir a la guardia
Frente al aumento de casos y la fuerte demanda hospitalaria, los especialistas insisten en reforzar medidas básicas de prevención.
Ventilar ambientes aunque haga frío, evitar el hacinamiento, lavarse frecuentemente las manos, cubrirse al toser o estornudar y no enviar a los chicos a la escuela ante síntomas respiratorios son algunas de las recomendaciones principales.
También remarcan la importancia de sostener la lactancia materna y evitar el humo de tabaco dentro de los hogares.
Además, tanto Gallegos como Gerbi insistieron en la necesidad de utilizar responsablemente las guardias externas para evitar una saturación aún mayor del sistema.
“Debido a la saturación de consultas en las guardias externas se recomienda acudir ante fiebre persistente, dificultad para respirar, intolerancia a líquidos o signos de alarma claros, y siempre consultar primero con su pediatra de cabecera”, sostuvo Gallegos.
Gerbi agregó que los padres deben prestar atención especialmente a síntomas como respiración agitada, hundimiento de costillas al respirar, rechazo del alimento, fiebre alta persistente o decaimiento marcado.
“Si el bebé respira más rápido de lo normal, se le hunden las costillas al respirar, no quiere tomar el pecho o la mamadera, o se nota muy decaído, se debe acudir urgentemente a la consulta médica”, indicó.
Mientras el invierno comienza a instalarse definitivamente en Bahía Blanca, el sistema sanitario pediátrico ya enfrenta una temporada de máxima presión.
Aunque las internaciones aún no alcanzan niveles críticos, el fuerte crecimiento de consultas anticipa semanas complejas para hospitales, clínicas y profesionales de la salud, que advierten sobre la necesidad de reforzar la prevención y sostener las campañas de vacunación para evitar un escenario todavía más exigente.