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Cruces entre la fiscalía y la defensa de una mujer que está presa por droga

Según el fiscal Mauricio del Cero, son capciosos los dichos del abogado Carlos Carnevale, quien en diferentes medios declaró que su clienta Mariela Agunín continúa detenida "por sólo 7 gramos de marihuana". El suministro de la droga tuvo lugar en la plaza Rivadavia, donde la acusada quedó filmada.

Agunín fue captada por cámaras de seguridad cuando le venía droga a una compradora.

El fiscal Mauricio del Cero consideró falsas las declaraciones del abogado de una mujer detenida en Bahía por presunta venta de droga, y afirmó que la acusada está privada de la libertad por vender droga en reiteradas ocasiones durante un tiempo definido.

Así le respondió el acusador al defensor particular Carlos Carnevale, quien había manifestado en diferentes medios periodísticos que su clienta, Mariela Agunín (32), está presa en vinculación con un único caso en el que la Policía secuestró 7 gramos de marihuana en la plaza Rivadavia.

Según Del Cero, la imputación que sostiene contra Agunín y que avaló la justicia de Garantías bahiense es comercialización y suministro oneroso de estupefacientes, ambos delitos agravados por cometerse en lugares de esparcimiento público.

"El defensor afirma que Agunín fue detenida por tener en su poder sólo 7 gramos de marihuana, pero eso es falso. En primer lugar ella está detenida por comercializar estupefacientes durante un período determinado entre el 15 de noviembre de 2024 y el 9 de enero de 2025", precisó el fiscal especializado en materia de drogas.

Es decir que la procesada con prisión preventiva al parecer consumó ventas de cannabis sativa por casi dos meses, lapso que la fiscalía acreditó mediante el peritaje al teléfono celular de la mujer.

El titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 19 se refirió además al hecho del 9 de enero de 2025, cuando cámaras del CeÚM registraron a Agunín suministrándole los 7 gramos de marihuana a una chica en Chiclana y Alsina.

"No sólo fue filmada, sino que también está (el comprobante de) la transferencia de dinero por Mercado Pago que recibió la acusada", enfatizó Del Cero.

"Decir que a Agunín la detuvieron por esa cantidad de marihuana es falso, porque ese intercambio se detectó cuando la compradora ya estaba en posesión de la droga. Ni siquiera la tenía la imputada", agregó.

Habitualidad

A la acusada se le atribuyen "varios" hechos de comercialización de estupefaciente, y no sólo el de la plaza Rivadavia, ya que este tipo de delito requiere "habitualidad" en su comisión, según indicó el fiscal de la causa.

De lo contrario -continuó- el juez de Garantías Nº 3 interviniente, Alberto Manzi, no habría autorizado la detención de Agunín.

En línea con el temperamento que suelen adoptar los jueces de Garantías, Manzi permitió que se obtenga sólo la información almacenada durante dos meses en el celular de la detenida secuestrado y peritado.

"Por eso surgieron las comercializaciones de ese período. Podríamos pedir la ampliación del peritaje y estoy seguro de que se detectarían más hechos", señaló Del Cero.

Agunín está privada de la libertad desde hace aproximadamente un mes y medio, procesada con prisión preventiva y alojada en la cárcel de Saavedra.

Ahora la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal debe resolver si morigera la medida cautelar, luego de que el defensor solicitara la excarcelación extraordinaria o el arresto domiciliario de su asistida.

La imputada Mariela Agunín

Tanto la venta como el suministro oneroso de droga prevén penas de entre 4 y 15 años de prisión, escala que se eleva a entre 6 y 20 años si la operatoria ilícita se concreta en espacios públicos.

Uno de los fundamentos de la prisión preventiva es la magnitud de la pena en expectativa, que para estos casos es alta.

"Es lo que autoriza la ley o uno de los parámetros a tener en cuenta al momento de solicitar esa medida cautelar", explicó Del Cero.

"Para mí no correspondería la morigeración (de la preventiva) ni una excarcelación extraordinaria, porque el hecho es grave y la imputada no cumple ninguno de los requisitos establecidos por el Código Procesal Penal (para obtener esos beneficios)".

"No está embarazada, no es madre de niños pequeños ni tiene una enfermedad grave terminal", finalizó el fiscal.

La pena en expectativa

En medios de comunicación locales, el defensor Carnevale había declarado que la pena en expectativa de los delitos que se le imputan a Agunín, es el "único motivo" por el que su patrocinada permanece detenida.

Además aseveró que, tras el análisis al celular de su clienta, los peritos no hallaron elementos que la incriminen en relación con la comercialización de droga, ni tampoco durante el allanamiento en su domicilio.

“Lo único que encuentran es el intercambio de mensajes por el cual Mariela y su amiga arreglan encontrarse en la Plaza Rivadavia. Para el fiscal esa situación configura el delito de comercialización de estupefacientes agravada por ser cometida en un espacio público, que para nuestra legislación tiene una pena de entre 6 y 20 años de prisión. La expectativa de pena es el único motivo por el que ella hoy está detenida”, planteó Carnevale en declaraciones radiales.

Agunín presentaría problemas de salud, por eso su defensor apeló la prisión preventiva y pidió su excarcelación extraordinaria y, de manera subsidiaria, arresto domiciliario.

“Lo pedimos teniendo en cuenta que la regla es la libertad y más en un caso como este, en el que ella no tiene antecedentes penales, tiene una familia que la acompaña y tenía expectativas de trabajo. Es decir, es una persona que está fuera del sistema penal y no hay ningún riesgo procesal por el que ella no pueda transitar en libertad el proceso”, fundamentó.

"El fiscal Del Cero tiene una postura en general y no cambia más allá de los casos", expresó Carnevale.

Según la defensa, Agunín consume cannabis medicinal por problemas de insomnio y, al momento de iniciarse la investigación, tenía en trámite el Registro Nacional de Pacientes en Tratamiento con Cannabis (Reprocann), certificado que recibió ya encarcelada.