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Caminando Avellaneda: la maravilla de las casas Chorizo, el toque art decó y el auto de Mafalda

En el barrio más antiguo de la ciudad, Avellaneda se expresa de buena manera con su arquitectura.

“Cada uno de nosotros tiene un patio,/un banco, un árbol que lo espera”. Los patios, Jorge Luis Borges

Esta calle rinde homenaje a Nicolás Avellaneda, hombre nacido en Tucumán en 1837, abogado y político, elegido presidente de la Nación en 1874, con apenas tenía 37 años de edad. Fue el primer civil en ocupar ese cargo. Creó la capital federal y designó a Julio A. Roca para llevar adelante la denominada campaña al desierto.

Nicolás Avellaneda

Afectado de una enfermedad a los riñones buscó en Francia una ayuda médica que no logró. Murió en alta mar, en viaje de regreso a Buenos Aires. Tenía 48 años.

Avellaneda es una calle del barrio Noroeste, sobre la cual se recuesta una de las paredes del histórico colegio La Piedad. Calle de casas bajas, veredas con desniveles, sin la impronta comercial de su vecina Don Bosco, con un fuerte perfil barrial. La arquitectura cuenta parte de su historia.

La casa de los gringos

“En esa hora en que la luz/tiene una finura de arena,/di con una calle ignorada,/abierta en noble anchura de terraza,/cuyas cornisas y paredes mostraban/colores tenues como el mismo cielo/que conmovía el fondo”. Calle Desconocida, Jorge Luis Borges

La arquitectura da cuenta de un espacio poblado desde principios del siglo XX, con la presencia de las emblemáticas casas chorizo, las que en angostos terrenos recostaban una fila de piezas sobre una de las medianeras, dejando al fondo la cocina, con un patio al frente con su árbol frutal o una parra y otro al fondo para la huerta y el gallinero.

La madera trabajada bordea la galería
Las puertas que maravillan

No se mantienen en estado original, pero se puede disfrutar de algunas puertas de vidrios de colores repartidos, la madera calada dando terminación perimetral a las galerías sobre las que se abría cada una de las piezas, el paredón sobre la línea municipal.

El art decó, la modernidad al palo

Estilo de los años 30, el art decó fue, con sus líneas geométricas y su abstracción, sinónimo de modernidad y glamur. Elegido por Miami, Nueva York, París y Hollywood, supo hacerse un espacio en la escala urbana, barrial. Un toque distinto en la cuadra, un alarde de tiempos nuevos en sana convivencia con lenguajes pasados.

Geometría art decó

También dentro del estilo, en un período más adelantado, la propuesta de la llamada línea náutica, con el tratamiento curvo de esquina, la proa de un barco de cemento que aspira a navegar.

Y en el final, la combinación esperada: la casa chorizo con su fachada art decó, tradición y modernidad.

Chorizo art decó

El chalé plano

Otro componente habitual son las viviendas que en su fachada sobre línea municipal dibujan un chalet, simulan ese pintoresquismo con una línea de tejas que simula un techo y un remate superior ondulado, acaso evocando el mar. El revoque imita la presencia de la madera.

Los dos ejemplos han seguido caminos distintos, uno preservando el rojo de las tejas en contraste con el revoque, el otro uniformando el frente con color celeste.

Alquilo casa angosta”. Un modelo singular, de apenas tres metros de ancho, una modesta ventana en la planta baja y una ventana nueva en la alta, sumando luz natural y una vista a la calle.

La vivienda que no llegó al revoque, a la terminación final. Quedó el ladrillo a la vista, con sus juntas prolijadas y sus molduras enmarcando las aberturas. Pared de 30, una hilada con ladrillo de faja, otra con ladrillo de punta.

La escuela de oficios

Una esquina con historia. El instituto Técnico La Piedad, escuela de oficios. Fue creado en 1894, una donación del empresario Luis D´Abreu, relacionado con los inicios del ferrocarril Bahía Blanca al Noroeste. Para la ocasión, y prueba de los contactos que tenía D’Abreu, llegó a la ciudad el presidente de la Nación, Luis Sáenz Peña.

La iglesia de La Piedad, soledad absoluta en 1894

Lugares que hablan

Hay marcas que cuentan historias. En ese caso una especie de friso, grabado bajo relieve el destino del lugar: carnicería.

Un mural de esquina, pintado en 2023 por alumnos de la Escuela de Educación primaria de adultos 750 y los centros de adultos 718, 719 y 726. Frases que inspiran –“envejecer es inevitable, crecer es opcional”—y palabras sueltas: compartir, superación, voluntad y educación.

Ofertas a la tiza. Una modalidad que se ha impuesto, la de los pizarrones con leyendas y colores. La creatividad siempre suma: Precios 20% para la carne, “No es fake, es libre comercio”. Genial.

Oficios que perduran: reparación de pelotas, arreglo de costura. En el frente, tres imágenes de Diego, características, reconocibles. Un ídolo que  sigue presente.

Los clubes de barrio. Componentes clave del lugar, puntos de encuentro, posibilidad de practicar deportes, espacios de contención. Club Velocidad y Resistencia, fundado en 1937, relacionado el nombre con la práctica del ciclismo, las dos modalidades de carreras.

El Cometa, fundado en 1940, lugar de bochas pero también de otros emprendimientos deportivos.

Infaltables también las viviendas con imágenes religiosas, pequeños mosaicos que dan un toque distinto al lugar. Sagrado Corazón y Virgen de Luján, “pedid y se os dará”.

El auto de Mafalda

Un citröen 3CV, un clásico de todos los tiempos. Con un valor agregado.

En 1969 Quino publicó un episodio de Mafalda en que su padre compraba un 3CV, dando cuenta del progreso de una familia clase media de la época. Mafalda reflexionó sobre el coche con una frase icónica: "Es uno de los pocos autos en los que lo importante sigue siendo la persona". Fabricado en nuestro país, el 3CV es un ícono, de mecánica sencilla, bajo costo de mantenimiento y una suspensión inigualable capaz de transitar cualquier camino. Un tesoro sobre ruedas estacionado en calle Avellaneda, en uso

Final

Siempre hay más para compartir y descubrir. Caminar la ciudad con pausa y atención permite disfrutar de ese libro de historia que es la arquitectura, arte y referencias, estilos y huellas. Está a la vista, expuesto, telón de fondo de la calle.

La yapa, siempre

Una baranda setentosa para un balcón corrido. Uso de vidrio de colores, formas geométricas aisladas, un toque de diseño y de color.

Las rejas hablan de un trabajo artesanal único

Al final, un guiño a una película inolvidable.