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Con Bahía en el listado de obras, la Provincia presentó un plan de Gestión del Riesgo Climático

La iniciativa surge ante el aumento de la recurrencia e intensidad de los eventos asociados al cambio climático y un anticipó frente a la previsión del fenómeno de El Niño, con efectos de magnitud en toda la región.

El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, presentó el Plan de Gestión del Riesgo Climático, una estrategia integral destinada a fortalecer la prevención, la coordinación y la capacidad de respuesta frente a los fenómenos meteorológicos extremos, una iniciativa que incluye entre sus puntos principales la refuncionalización integral y sostenible del Canal Maldonado.

La iniciativa surge ante el aumento de la recurrencia e intensidad de los eventos asociados al cambio climático y un anticipó frente a la previsión del fenómeno de El Niño, un evento, asociado al calentamiento extremo de las aguas del océano pacífico, con efectos de gran magnitud en toda la región.

De acuerdo a los principales centros internacionales, en Argentina, ocasionará alteraciones meteorológicas con períodos de lluvias intensas, inundaciones y temperaturas anómalas.

El Plan tiene como objetivo ejecutar medidas estructurales y no estructurales que permitan fortalecer la capacidad de respuesta ante los efectos del cambio climático, a través de tres ejes de acción principales: monitoreo hidrometeorológico y coordinación; acciones de prevención y respuesta; y medidas estructurales.

En materia de monitoreo hidrometeorológico y coordinación, el Plan contempla herramientas y ámbitos de gestión como el Sistema Inteligente de Monitoreo para la Prevención y Análisis del Riesgo Hidrometeorológico (SIMPARH), el Comité de Gestión de Riesgo y Emergencia (CORE), la Mesa de Riesgo Hídrico y los informes de humedad del suelo y precipitación acumulada elaborados por la Autoridad del Agua (ADA).

Estas herramientas permiten contar con información hidrometeorológica oportuna y confiable para anticipar la evolución de las condiciones hídricas, optimizar la planificación de intervenciones y orientar recursos en el territorio.

El segundo eje prevé acciones de prevención y respuesta inmediata, entre ellas la limpieza y mantenimiento de arroyos para mejorar la capacidad de escurrimiento y gestionar excedentes hídricos; la reparación de vías de acceso y tramos anegados para garantizar la transitabilidad y la salida de la producción; y la implementación de planes de contingencia frente a olas de calor para asegurar el acceso al agua potable y la energía eléctrica ante interrupciones de los servicios públicos.

Y un último eje, que incorpora medidas estructurales orientadas a la adaptación y mitigación de los impactos climáticos que incluye la prevención del riesgo hídrico en ciudades a través del cual se prevé 135 intervenciones y 7 estudios vinculados a drenajes urbanos y defensas costeras.

Además, la adaptación productiva a extremos climáticos con 10 intervenciones de infraestructura hidráulica regional destinadas a fortalecer la resiliencia del sector agropecuario frente a inundaciones y sequías.

En ese sentido, y en el marco de este plan, se destacan -además del Canal Maldonado- las obras en ejecución como la adecuación del cauce del río Areco; la refuncionalización del Sistema Presa Roggero y compuertas del Camino del Buen Ayre; y los desagües pluviales en la cuenca del arroyo Duppy.