Y un día se le dio: el puntaltense Diego Fernández se sumó al cuerpo técnico de un club colombiano
El ex arquero de Rosario y Sporting pero que hizo historia en Villa Mitre, es el asistente del argentino Flavio Robatto en las Aguilas Doradas, equipo de la Serie A del país cafetero.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
“Y un día, así de improviso, todo eso por lo que te esforzaste y trabajaste cobra real sentido”.
Con ese prólogo y un sentido mensaje, el ex arquero puntaltense Diego Fernández anunció en las redes sociales su vuelta al trabajo como entrenador después de tres años, tiempo que dedicó a la docencia, a los congresos de fútbol y a escribir dos libros que, al igual que el primero (“El Intelecto y 10 más”, editado en 2021), consiguieron un calificado y rotundo éxito mundial.
“Como te lo había anticipado, me fui para Colombia”, me avisó mediante un audio de WhatsApp el “Narigón”, futbolista profesional durante dos décadas y el “1” con más presencias en el arco de Villa Mitre a lo largo de la historia: 135 partidos en cuatro ciclos distintos (1995, 1997, 2006-2007 y 2011).
Y cuando recuperó señal en su celular, me contó la otra parte de la historia: “Me llamó Flavio Robatto, entrenador de las Aguilas Doradas (asumió, para que me sume a su cuerpo técnico como asistente. Llegué el miércoles y estuve en el segundo día de pretemporada del plantel, que juega en la Serie A del fútbol colombiano (ocupa el puesto 12 entre 20 elencos participantes)”.
Diego reside hoy en Santa Fe y está ligado a la pelota (en cualquiera de sus categorías) desde que tiene uso de razón, primero como jugador y ahora como Director Técnico con Licencia PRO Conmebol (la más alta de Sudamérica), además de ejercer como docente en distintas Asociaciones y Escuelas especializadas en áreas deportivas y de recreación.
Su última incursión en un cuerpo técnico fue con Ever Demaldé, ambos creadores del plantel de Independiente Rivadavia que a fines de 2023 logró el ascenso de la Primera Nacional a la elite del fútbol argentino. Sin embargo, algunos meses antes de la consagración, en abril y después de 8 encuentros (2 triunfos, 3 empates y 3 derrotas), fueron despedidos por la nueva dirigencia que había asumido en el club, “comandada” por el empresario televisivo y máximo referente de la “Lepra” Mendocina, Luis Vila, quien no había contratado a Demaldé y sus colaboradores.
“El de las Aguilas es un proyecto muy interesante, un desafío muy lindo, además Flavio (su último equipo como orientador fue Bolívar de La Paz, Bolivia) es una persona que estimo mucho, al que sigo desde hace mucho porque tiene un pensamiento y una filosofía con las que me identifico”, aseveró el golero formado en Sporting pero con debut liguista en la Primera de Rosario Puerto Belgrano, en el hexagonal de verano de 1992.
“Hablamos y coincidimos en muchos aspectos, y eso tal vez pesó a la hora de elegirme para que yo pueda ayudar a potenciar al cuerpo técnico”, agregó Diego, que también defendió los arcos de Patronato, Juventud Antoniana (Salta), Olimpo, CAI, Racing de Córdoba, Alianza Sullana de Perú, Central Córdoba de Rosario, Atlanta, Flandria y Santamarina de Tandil, antes de retirarse en el tricolor bahiense, con el que se encuentra plenamente identificado y al que le encantaría dirigir alguna vez.
Aguilas Doradas es un club joven, fundado el 16 de julio de 2008, y participa en la Categoría Primera A desde el 2011, luego de obtener el título de la Primera B en 2010.
En su historia, el club inició su trayectoria en Itagüí y fue conocido como Itagüí Ditaires, luego Itagüí Fútbol Club y posteriormente se denominó Águilas Doradas, trasladándose de manera provisional a la ciudad de Pereira para denominarse Águilas Doradas Pereira. Al llegar a Rionegro en el año 2015, retomó su denominación actual de Águilas Doradas.
El 23 de julio de 2024 el club confirmó la inscripción de sede alterna, trasladando sus partidos en condición de local al estadio Arturo Cumplido Sierra de la ciudad de Sincelejo debido al poco apoyo recibido por parte de la administración local de Rionegro y la falta de patrocinios.
El equipo se prepara para la segunda parte del torneo oficial 2026, que retomará su calendario a finales de julio tras el Mundial.
“Por el momento estamos con el armado de la plantilla, viendo jugadores y posibles refuerzos. Debutamos de local contra Independiente Santa Fe y en la segunda fecha visitamos a Deportivo Cali”, adelantó el “Profe” Fernández.