Bahía Blanca ya vive el Mundial: calles decoradas y una ilusión que vuelve a empezar
Vidrieras teñidas de celeste y blanco, banderas en balcones y el regreso del álbum de figuritas marcan la previa de una Copa del Mundo que ya se siente en cada rincón de la ciudad.
Periodista y comunicadora digital. Forma parte del equipo de redacción de La Nueva desde 2022, donde cubre eventos locales, nacionales e internacionales, generando contenido para las ediciones impresa y digital, además de sus redes sociales.
Todavía faltan algunos días para que la Selección argentina salga a la cancha y recién esta tarde comenzará a rodar la pelota, pero en Bahía Blanca el Mundial 2026 ya empezó. Y alcanza con recorrer el centro para darse cuenta.
Las vidrieras comenzaron a teñirse de celeste y blanco, aparecieron banderas en ventanas y balcones, los comercios sumaron guiños futboleros a sus exhibiciones y hasta los detalles más simples se transformaron en símbolos mundialistas. La ciudad volvió a vestirse para una de esas citas capaces de alterar la rutina y generar una expectativa compartida.
Una de las postales más llamativas puede verse en una mercería céntrica, donde ovillos de lana, pompones e hilos fueron acomodados para recrear los colores argentinos. Una decoración artesanal y creativa que resume una forma muy bahiense de vivir el Mundial: apropiándose de la fiesta desde los pequeños gestos cotidianos.
Porque los adornos no son solamente una cuestión estética. Funcionan como una invitación a participar. Generan conversaciones entre clientes y comerciantes, despiertan recuerdos de otras Copas del Mundo y contagian entusiasmo incluso a quienes habitualmente no siguen el fútbol con tanta atención. Por unas semanas, la ciudad parece latir al ritmo de la Selección.
Y, como ocurre cada cuatro años, también regresan otros rituales inseparables del Mundial. En kioscos y librerías volvieron las consultas por el álbum y los sobres de figuritas. Chicos y grandes intercambian repetidas, buscan completar páginas y reviven una tradición que atraviesa generaciones. Porque pegar figuritas nunca es sólo un juego, es una forma de compartir tiempo, construir recuerdos y empezar a soñar antes del primer partido.
La Copa del Mundo 2026 comenzará oficialmente este jueves y será histórica. Por primera vez se disputará en tres países —Estados Unidos, México y Canadá— y contará con 48 selecciones, ampliando el torneo a 104 partidos. Argentina llegará como defensora del título conseguido en Qatar 2022 y debutará el próximo martes, a las 22, frente a Argelia, con la ilusión de volver a ser protagonista.
Pero más allá de los cambios de formato y de la magnitud del certamen, hay algo que permanece intacto y es la manera en que el Mundial se instala en la vida cotidiana. En la oficina donde ya se habla de horarios, en los grupos de amigos que organizan dónde ver el partido y en las calles que, poco a poco, recuperan el color de la camiseta argentina.
Bahía Blanca ya entró en modo Mundial. Todavía no hubo silbato inicial para la Scaloneta, pero la ilusión ya está presente en cada rincón.