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Turismo: Sierra de la Ventana y Carhué van por su reconocimiento internacional

Ambas localidades representarán a la provincia de Buenos Aires en la instancia nacional de la iniciativa Best Tourism Villages, que organiza la ONU. ¿Llegarán a la final mundial?
 

Fotos: Archivo La Nueva.

   Las localidades de Sierra de la Ventana y Carhué serán los representantes de la región en la instancia nacional de la iniciativa Best Tourism Villages (Mejores Villas Turísticas), que organiza a nivel internacional la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

   “El país se consolida en este certamen internacional por su enorme riqueza turística, cultural y natural, con un aporte de identidad única que merece ser reconocida a nivel global”, indicó el gobierno nacional a través de la secretaría de Turismo y Ambiente.

   Este año Argentina presentará la propuesta de 56 localidades turísticas, ubicada en 19 provincias. Se trata de la mayor cantidad de postulaciones desde el comienzo del programa internacional, en el año 2021.

   La secretaría de Turismo y Ambiente, a través de un equipo de evaluación, será la encargada de seleccionar a los ocho mejores pueblos turísticos de ese grupo, los que representarán al país en la edición internacional de este año.

   Allí serán evaluados por ONU Turismo, con el objetivo de alcanzar el máximo reconocimiento global: convertirse en uno de los Best Tourism Villages del mundo.

   El reconocimiento distingue a destinos rurales de baja densidad demográfica que se destacan por su vinculación con los recursos naturales y culturales, el desarrollo de su oferta de servicios turísticos y la implementación de iniciativas sostenibles e innovadoras.

   A diferencia de otros premios, no busca los destinos más posicionados ni los que poseen atractivos más jerarquizados, sino aquellos que sobresalen por su identidad, su trabajo, su autenticidad y su compromiso con la comunidad.

   “La convocatoria, con postulaciones de todas las regiones del país, da cuenta de una amplia representatividad territorial y cultural, con presentaciones que van de la costa atlántica a la cordillera y desde la selva misionera hasta la puna y el fin del mundo”, se indicó.

   En la edición anterior, los pueblos de Carlos Pellegrini (Corrientes) y Maimará (Jujuy) fueron reconocidos internacionalmente por ONU Turismo, reafirmando el valor del turismo rural argentino en el escenario internacional.

   Los precandidatos por la provincia de Buenos Aires son, este año, Mar de las Pampas, Isla Martín García, Sierra de la Ventana, Carhué y Coronel Vidal.

   En la lista, por otras provincias, aparecen Dolavon, Puerto Pirámides, Gualjaina, Río Mayo, Sarmiento y El Maitén (Chubut); La Cumbrecita, Villa General Belgrano, Los Reartes y La Cumbre (Córdoba); Concepción del Yaguareté Corá, Caá Catí, Loreto y Santa Ana (Corrientes); y Pueblo General Belgrano, Villa Urquiza y Ubajay (Entre Ríos).

   También están Herradura (Formosa); Huacalera, El Fuerte, San Antonio y San Francisco de Alfarcito (Jujuy); Macachín y Victorica (La Pampa); Olta, Villa Sanagasta y Banda Florida (La Rioja); y Las Loicas, Bardas Blancas y Villa 25 de Mayo (Mendoza).

   La lista la completan Colonia Alberdi, Colonia Guaraní, Puerto Libertad, San Ignacio y Capioví (Misiones); Varvarco (Neuquén); San Carlos, Cachi y Molinos (Salta); Calingasta (San Juan); Luján, El Trapiche, Villa del Carmen, San José del Morro y San Francisco del Monte de Oro (San Luis); Puerto San Julián y Perito Moreno (Santa Cruz); Cañada Rosquín y Zenon Pereyra (Santa Fe); Tolhuin (Tierra del Fuego) y Tafí del Valle (Tucumán).

Lo que viene

   La convocatoria nacional de localidades concursantes cerró a fines del mes pasado.

   El lunes de esta semana comenzó la evaluación de precandidaturas por los equipos técnicos de la secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación, instancia que culminará el 22 de este mes.

   El viernes 29 se comunicará en forma oficial qué villas turísticas fueron seleccionadas por Argentina, las cuales podrán inscribirse en representación de nuestro país antes del 9 de junio ante el área de Turismo de la ONU.

   Entre octubre y diciembre, ONU Turismo comunicará los pueblos distinguidos a nivel internacional como "Best Tourism Villages".

   Los requisitos básicos de participación establecen que las localidades turísticas deben tener una baja densidad demográfica y un máximo de 15.000 habitantes.

   Además, tienen que estar situadas en un paisaje con una importante presencia de actividades tradicionales como la agricultura, la silvicultura, la ganadería o la pesca, y compartir los valores y el estilo de vida de la comunidad orientados al turismo.

   Los aspectos que evalúan tanto el comité de expertos de la subsecretaría de Turismo como de ONU Turismo son: recursos culturales y naturales; promoción y conservación de recursos culturales; y sostenibilidad económica, social y ambiental.

   También se pondera el potencial turístico y la integración de la cadena de valor, la gobernanza y priorización del turismo, la infraestructura y conectividad, y los standares en materia de salud, seguridad y protección.

¿Por qué Sierra de la Ventana?

   Sierra de la Ventana se alza como uno de los tesoros naturales más cautivadores de la provincia de Buenos Aires, ofreciendo un refugio de paz y aventura enmarcado por el imponente Sistema Serrano de Ventania.

   Al recorrer sus calles arboladas y tranquilas se percibe de inmediato una atmósfera de calma que invita a la desconexión total, donde la arquitectura pintoresca de sus cabañas y la hospitalidad de su gente crean un entorno acogedor y familiar.

   El gran protagonista su propuesta turística es el Parque Provincial Ernesto Tornquist y, dentro de él, el Monumento Natural Cerro de la Ventana. Se trata de un hito paisajístico y geológico que se alza a 1.134 metros sobre el nivel del mar, rematado por un hueco natural de ocho metros de altura y cinco de ancho, que fue declarado monumento natural en 1995 (a través de la ley 11.750) para conservar su singular ecosistema de pastizal pampeano y formaciones de 280 a 500 millones de años de antigüedad.

   El Parque Provincial Ernesto Tornquist funciona como el corazón de la actividad al aire libre, resguardando pastizales nativos y permitiendo ascensos a cerros como el Bahía Blanca o caminatas hacia los pozones naturales de la Fuente del Bautismo, donde las aguas cristalinas invitan a la contemplación.

   Desde Sierra también se accede a un gran abanico de excursiones y paseos, así como a las localidades turísticas de Villa Ventana y Saldungaray, mientras que el serpenteante río Sauce Grande brinda rincones ideales para tardes de descanso bajo los sauces o actividades de pesca.

   La propuesta turística se completa con una gastronomía regional que destaca por sus sabores auténticos, desde el chocolate artesanal y los alfajores locales hasta las casas de té y ventas de chacinados que son una parada obligatoria al caer el sol.

   Sierra de la Ventana es un ecosistema vibrante donde el aire puro de montaña y el relieve caprichoso de las rocas más antiguas del país se fusionan para regalar una experiencia regenerativa. Ya sea explorando sus senderos de trekking, disfrutando de un recorrido en bicicleta por sus valles o simplemente admirando el cambio de colores del paisaje al atardecer, este rincón bonaerense logra enamorar a cada visitante con su belleza serena y su inagotable energía natural.

¿Por qué Carhué?

   Ubicada en el corazón del sudoeste bonaerense, Carhué se erige como un destino único que combina de manera fascinante el bienestar termal con la melancolía de una historia sumergida. Su mayor emblema es, sin duda, el lago Epecuén, una inmensa laguna cuya salinidad extrema se compara con la del Mar Muerto, con relevantes propiedades terapéuticas y relajantes.

   Este espejo de agua cargado de minerales ha convertido a la ciudad en la Capital Provincial del Turismo Termal y atrae a miles de turistas que buscan alivio terapéutico o simplemente un descanso profundo en aguas donde la flotabilidad es superior a la que brinda cualquier otro espejo de agua.

   El entorno del lago ofrece atardeceres de una belleza agreste y conmovedora, donde los árboles blanqueados por el salitre se yerguen como esculturas naturales sobre el horizonte.

   A pocos kilómetros del centro urbano, el paisaje se transforma en un escenario surrealista con las ruinas de la antigua Villa Epecuén. Este pueblo, que fue un pujante centro turístico hasta su inundación en 1985, emerge hoy tras el retroceso de las aguas como un museo a cielo abierto que narra una historia de resiliencia y nostalgia.

   Caminar entre los restos de sus hoteles, viviendas y el icónico matadero diseñado por el arquitecto Francisco Salamone permite dimensionar el impacto de la naturaleza y el paso de las décadas, ofreciendo una experiencia visual y emocional que es un paraíso para fotógrafos y curiosos de la historia argentina.

   La obra de Salamone también se hace presente en la propia Carhué a través del imponente Palacio Municipal, cuya arquitectura monumental y futurista añade un toque de distinción artística al trazado del pueblo.

   La propuesta turística se complementa con una infraestructura que sabe aprovechar sus recursos naturales, ofreciendo complejos de piscinas cubiertas y servicios de spa que permiten disfrutar de las bondades del agua mineromedicinal durante todo el año.

   Más allá del termalismo, Carhué invita a recorrer sus amplios espacios verdes, disfrutar de la gastronomía regional y observar la rica avifauna que habita la zona, destacando especialmente los flamencos rosados que suelen poblar las orillas del lago.

   Es un destino que logra equilibrar la serenidad de un pueblo de campo con la magnitud de un fenómeno geológico e histórico extraordinario, ideal para quienes buscan una escapada que nutra tanto el cuerpo como la memoria.