Lo aplaudieron de pie: Rafael Gallichio, “Personalidad Destacada de la ciudad de Bahía Blanca”
El técnico y formador de 89 años fue distinguido por el Concejo Deliberante en una sesión territorial llevada a cabo en “su” club, Libertad. “No creo ser merecedor de tanto”, dijo Rafa entre lágrimas.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
“No creo ser merecedor de tanto, lo que hice fue con amor, vocación y, sobre todo, muchísima pasión”.
Lo aplaudieron de pie y sus lágrimas cerraron el círculo imaginario de lo que fue su vida ligada al deporte, al fútbol, a la formación y, por encima de cualquier otro sentimiento, a su amado club Libertad.
Rafael Luis Gallichio fue distinguido como “Personalidad Destacada de la ciudad de Bahía Blanca” por el Concejo Deliberante de nuestra ciudad, en la sesión territorial desarrollada en el gimnasio de la entidad de Villa Rosas, y que contó con la participación de vecinos, instituciones del sector, concejales de los distintos bloques políticos e integrantes de las áreas del Ejecutivo Municipal.
El reconocimiento destaca especialmente el trabajo y la dedicación de Gallichio en la promoción de valores vinculados al esfuerzo, la disciplina y el compañerismo, consolidándose como una figura de referencia dentro de la comunidad deportiva bahiense.
“Rafa es parte de la historia grande de Libertad, todos los pibes que crecieron mientras él estuvo en el club aprendieron a partir de sus charlas, sus consejos y esa forma especial de enseñar y formar grupos”, adujo Mariano Orsi, dirigente del fútbol mayor milrayita.
El CD también distinguió a Libertad por su labor social y el poder de captación de chicos en situación de calle, y la dirigencia del albiazul aprovechó la ocasión para honrar a Gallichio como “Personalidad destacada del club Libertad”.
La emoción invadió a propios y extraños: “Gracias por acordarse de mi, es muy lindo sentirse valorado, y más a mi edad”, deslizó el “El Griffa de Libertad", como lo llaman --puertas adentro-- en el mundo “villero”.
Uno de los próceres de la formación en nuestro medio, tuvo una dedicación exclusiva y un ojo clínico envidiable para descubrir talentos y armar equipos campeones.
“Nunca jugué oficialmente al fútbol, apenas atajaba en los torneos barriales. Lo hacía en Villa Ressia, pero puedo asegurar que era del montón (risas)”, reconoció en una nota que le brindó a La Nueva el 28 de septiembre de 2019.
Nació el 31 de enero de 1937 y hoy, a los 89 años, sigue dándose algunas “vueltitas” por el Gasómetro.
Su primera incursión en el deporte fue en atletismo, en 1958, aunque después de participar en más de 1.000 carreras en lo que era su especialidad (800, 1.500 y 3.000 metros), su hermano Angel lo convenció para que empiece a entrenar a las menores de Libertad, hoy juveniles.
Su carrera como formador la inició en 1963, aunque también 8 temporadas en Olimpo y 9 en Liniers. Sin embargo, en 1993 volvió al milrayita, extendiendo su labor hasta fines de 2011.
En las formativas acumula 14 títulos en distintas categorías y al fútbol le dedicó 48 años de su vida en forma ininterrumpida.
Cuando le preguntan por un técnico de su agrado, su imaginación no vuela al fútbol de AFA o al de otro país, prefiere poner énfasis en el plano local: “Carlos Mungo, Néstor Herrero y Julio Román”.
Fue el “padre” de muchos chicos que más que botines necesitaron un respaldo espiritual o, simplemente, ser escuchados.
Abuelo de cuatro nietos, el predio de las Infantiles de Libertad lleva el nombre de “Rafa Gallichio”. ¿Qué más agregar?
Solo que: “El sostenido compromiso de Gallichio para con la formación de niños y jóvenes, dejando una profunda huella en numerosas generaciones de personas que buscaron en el deporte un espacio de esparcimiento, contención y pertenencia”, expresa la resolución aprobada por el Deliberativo.
Galardón más que merecido para el entrenador con más presencias en la historia del club Libertad, que el 9 de julio sopló las 109 velitas.