A 20 años del "Tucumanazo" que le dio el ascenso a Villa Mitre: "Era un equipo con mucho carácter"
Juan Carlos "Tato" Zapata, entrenador de aquel logro tricolor, recordó lo vivido el 28 de mayo de 2006.
Se cumplen hoy 20 años de uno de los días más gloriosos de la historia del Club Villa Mitre.
El pasado 28 de mayo de 2006 el tricolor venció por penales a San Martín de Tucumán en la final del Argentino "A" y logró su segundo y último ascenso a la Primera B Nacional.
Luego del 2 a 2 en Bahía, la Villa logró el "Tucumanazo" al superar al gran candidato en una Ciudadela Tucumana colmada por 30 mil almas rojiblancas.
Pese a comenzar en desventaja, un gol de Claudio Apud igualó las acciones y tras el 1 a 1 en los 90 minutos, Fermín Ponte fue la gran figura en los penales atajando dos envíos para desatar la alegría tricolor, que se quedó con la serie por 4 a 3 y se trajo a Bahía el boleto a la segunda categoría del fútbol argentino.
A dos décadas del logro, el entrenador y padre de la criatura, Juan Carlos "Tato" Zapata, repasó con La Nueva. los recuerdos de aquel día.
"Tengo mucha suerte, no te creas que sé tanto", abrió Tato, con un toque de picardía, antes de meternos de lleno en la charla en la redacción.
*La previa: el Flaco de 9 y línea de tres
La ida se jugó el jueves 25 de mayo en El Fortín y luego de que Villa Mitre estuviera 45 días sin competencia.
Aquel empate en Bahía (2 a 2 con goles de Diego Escudero e Iván Agudiak), dejó al equipo bahiense en una situación compleja, ya que debía ir a Tucumán sin ventaja.
El ganador (en los 90 o por penales) ascendía y el perdedor tendría una segunda chance ante San Martín de Mendoza, penúltimo promedio de la “B” Nacional.
"La verdad que San Martín tenía un equipazo, más que nosotros. Jugaban más lindo y mejor, pero nosotros éramos un equipo muy duro y convencido de lo que hacíamos. Cuando daba la charla les decía a los jugadores, que el que no estuviera de acuerdo me lo diga. Yo no iba a estar diciéndole todo el partido lo que tenían que hacer, si alguno no me había entendido que me lo diga. Yo me manejaba así", reconoció Zapata, hoy con 82 años.
"Yo sabía que teníamos chances, porque ya habíamos jugado acá. Más allá que reconozco que era un equipo muy bueno, pero yo tenía un equipo de mucho carácter", recordó.
-¿Recuerda si fue especial esa charla en la previa?
-No, no, fue una charla como todas.
-¿Hizo hincapié en el contexto?
-No, no. Sabíamos que iba a haber 30 mil de ellos y dos mil nuestros.
-¿Cree que eso, en definitiva, los motivó?
-Era un equipo muy motivado. Cuando vos tenés muchos jugadores de mucho carácter no precisas decirle mucho "vamos, vamos". Esos van solos.
-Luego del partido, en la cobertura de "La Nueva Provincia" usted dijo que "Era todo muy difícil, pero con esta gente se puede llegar a cualquier cosa", ¿eso resumía un poco lo que era ese grupo?
-Hay una cosa que ahora no se tiene en cuanta, pero yo sí la tenía en cuenta y si dirigiera ahora también lo haría: sólo había dos o tres jugadores de afuera.
-¿Considera que eso les dio un plus?
-Y sí... y sí...
Sabiendo todo lo que había en juego, Tato hizo alguna variantes tácticas en la previa aquel juego.
"Cuando yo llegué jugábamos de una forma y teníamos muy en cuenta siempre el rival y como eran buenos jugadores lo entendían. Por ejemplo, la final la jugamos con tres atrás", explicó Tato.
Aquel mediodía en Tucumán, en el fondo armó una línea con tres centrales (Federico Mancinelli, Ezequiel Palacio -capitán- y Víctor Zwenger), pobló el medio (jugaron Claudio Apud, Marcelo Perugini, Emanuel Monforte, Diego Escudero y Lucas López) y arriba sorprendió poniendo a Diego Minor (habitualmente volante) haciendo dupla de ataque con Iván Agudiak.
"Jugué con línea de tres, sin marcadores de punta. ¿Sabés por qué? Porque sino no me daban los números para balancear el medio y me iban a sacar ventaja. Todo eso en base a lo que había visto en cancha de Villa Mitre", reconoció.
"Si yo no juego con tres atrás y no le pongo un 9 que era volante, me hacían la diferencia en la mitad de la cancha y lo pagábamos en el arco nuestro", agregó el DT.
-¿Cómo fue lo de poner a Minor de 9?
-Ellos salían jugando de atrás y yo quería soltar a Lucas (López), que ya de por sí no le gustaba mucho volver con la marca, aunque volvía. Yo quería soltar a Lucas o cualquiera de los volantes, sea Escudero, el Turco Apud, cualquiera. Era para que los presione, que los corriera a todos y no pudieran salir jugando.
Esa modificación sorprendió hasta al propio Minor en la previa, que así se lo contó a "La Nueva Provincia" en aquel entonces y antes del partido: “Me sorprendió cuando me pidió que hiciera este trabajo. Una sola vez jugué en esa posición, contra Liniers en el torneo local y convertí un gol. No me acuerdo el año, pero el técnico era Daniel Prat y me estaba recuperando de una lesión”.
Ahora, 20 años después, Zapata cuenta el detrás de escena de esa decisión.
"Nadie lo sabía. Es más, el profe (Lisandro González), que era un fenómeno, no estaba en charlas, y cuando íbamos para la cancha me dice '¿Te volviste loco?. No me dijiste nada que juega Minor de 9'. '¿Para qué te iba a decir, para que me rompas las pelotas dos días seguidos?', le respondí", contó Tato.
"Ya lo tenía pensado -continuó-. 'Vas a ver que cuando termine el partido te vas a dar cuenta que no estoy tan loco', le dije. Si no compensaba con muchos jugadores en el medio del campo, nos mataban", insistió.
"¡Y casi hace un gol! Se la saca el arquero por arriba", recordó Zapata.
*El partido
"El baile que nos dieron los primeros 20 minutos fue importante", admitió de movida Zapata, asumiendo la superioridad de San Martín en el arranque.
En ese buen pasaje, el santo tucumano se puso en ventaja con gol de Zárate a los 15 minutos.
"Arrancamos perdiendo y nos bailaron un rato. Estábamos mal parados, queríamos salir antes de tener posesión, nos apurábamos a salir y cuando la agarraban ellos quedábamos mal parados", resumió el DT.
El gol de Claudio Apud, a los 27 minutos, emparejó las cosas y le puso un freno al dueño casa.
"El segundo tiempo fue parejo, los primeros 20 minutos del partido nos bailaron, después no. Se asustaron cuando veían que atacábamos como ellos", remarcó.
Al contrario de lo que sucede hoy con los cinco cambios, Tato sólo hizo una variante aquel día: Horacio Schumacher ingresó en lugar de Apud a los 70 minutos.
"Le puse un volante más", recordó con una sonrisa Zapata.
*La leyenda de San Fermín
Para que un logro semejante se produzca también hay hechos puntuales que lo explican y que, con el diario del lunes, se vuelven icónicos.
Uno de ellos en aquel Tucumanazo fue la actuación de Fermín Ponte, quien atajó dos penales en la tanda y se convirtió en héroe para siempre del pueblo tricolor.
El puntaltense contuvo los remates de Acosta y Lavallén, para que la Villa gane la serie 4 a 3, ya que todos los que ejecutaron convirtieron: Mancinelli, Monforte, Palacio y Escudero.
De hecho no hizo falta que Minor patee el quinto.
Lo curioso es que Fermín no había sido el arquero titular en la campaña y sólo atajó en 7 de los 34 partidos que recorrió el plantel rumbo al ascenso, reemplazando en la recta final a Galant, quien sufrió una lesión el 1 de abril de ese año en el partido ante Desamparados (lesión leve de rodilla).
"Yo los tenía toda la semana y me di cuenta que Ponte estaba mejor que Galant y le dije a Roberto que iba a ir al banco (en la final), porque Fermín estaba mejor. Me dijo 'Está bien Tato, usted es el que manda'. Era muy respetuoso", contó el DT.
"Muchos periodistas me preguntaban si en la final íbamos a penales, si iba a cambiar el arquero, porque Galant había atajado contra Paz Junior. Y les decía que no", agregó en relación a la final del Apertura, cuando la Villa venció por penales (9 a 8) a los cordobeses con Galant en el arco.
-Fermín dijo en una nota acá que casi te pide el cambio antes de los penales, ¿se lo hubieras aceptado?
-No. Le hubiera preguntado, y si estaba cagado lo sacaba. Pero ahí, ya. No esperaba al final.
-¿Recuerda esa charla antes de los penales?
-No, no hubo charla. Elegí los que pateaban y listo, yo no les rompo mucho las bolas a los jugadores.
-Fermín también contó que se tiró para el lado que le decía Galant, eso habla de lo que era el grupo, ¿no?
-Claro, porque ellos eran muy amigos.
*Los festejos: acá y allá
Ni bien se consumó el ascenso de Villa Mitre, los festejos se desataron inmediatamente en La Ciudadela tucumana y también en el corazón de Villa Mitre.
Mientras Fermín Ponte era llevado en andas por Federico Mancinelli y el puñado de hinchas celebraba en un rincón del estadio, la gente se juntaba en la sede de Garibaldi para que la alegría sea compartida.
Más de 24 horas después, el plantel arribaba a nuestra ciudad y era recibido por una caravana que lo siguió desde el acceso por avenida Alem hasta el club.
"Una fiesta era eso. Vos no sabés lo que fue para volver, nos fueron a buscar a la ruta. Fue mi hija, mi mujer, pero mi hijo que es de Tiro no fue", recordó Tato, hoy ya bisabuelo.
Con un colectivo y una frase "Nos sobran huevos", el plantel festejó por las calles bahienses para luego seguir la fiesta en el Coloso, junto al cuerpo técnico y los dirigentes, que luego se trasladó también al José Martínez, donde el equipo de básquet se midió ante Olimpo por el torneo local.
Aquella alegría que hoy cumple 20 años, el pueblo tricolor todavía se la agradece a Tato.
"Yo no voy a la Cooperativa de Villa Mitre porque la gente grande capaz que me paga los bifes, je. Lo que la gente de Villa Mitre siente por mí, es terrible", agradeció.
-Eso es una alegría me imagino...
-Por supuesto, te imaginás que todos tenemos nuestro ego. Más allá de que sé soy donde estoy parado.
-Es un lindo mimo...
-Lógicamente.
-¿Qué lugar ocupa en su carrera aquel ascenso?
-Nunca tuve mucho en cuenta eso, como jugador menos. Lo único que siempre fui un tipo que se manejó de la misma manera. Fui igual cuando me fue bien y cuando me fue mal. No me agrandé ni me la creí nunca, más allá de los logros.
*La síntesis del "Tucumanazo"
-San Martín 1 (3): Lavallén; L. González, Monge (C), Acosta; Cantero, Ávila, Bernal, Robles, Zárate; Ibáñez y Cortés. DT: J.C. Roldán.
-Villa Mitre 1 (4): Ponte; Mancinelli, Palacio (c), Zwenger; Apud, Perugini, Monforte, Escudero, L.López; Minor y Agudiak. DT: J.C. Zapata.
-PT: goles de Zárate (SM), a los 15m. y Apud (VM), a los 27m.
-ST: no hubo goles.
-Penales: Para San Martín convirtieron Serrano, González y Oviedo, mientras que Ponte le atajó a Acosta y Lavallén; para Villa Mitre anotaron Mancinelli, Monforte, Palacio y Escudero.
-Cambios: 59m. Morales (6) por Robles, 72m. Oviedo por Cantero y 88m. Serrano por Zárate, en San Martín; 70m. Schumacher por Apud, en Villa Mitre.
-Árbitro: Alejandro Arco.
-Cancha: San Martín.
-Público: 30.000 espectadores.
*El ascenso en números
-General
Partidos jugados: 34
Ganados: 15
Empatados: 9
Perdidos: 10
Goles a favor: 56
Goles en contra: 44
-En El Fortín
Partidos jugados: 17
Ganados: 12
Empatados: 4
Perdidos: 1
Goles a favor: 38
Goles en contra: 15
-De visitante
Partidos jugados: 17
Ganados: 3
Empatados: 5
Perdidos: 9
Goles a favor: 18
Goles en contra: 29
*Goleadores
Entre los 29 jugadores utilizados por Juan Carlos Zapata en la campaña del ascenso, Diego Escudero fue el goleador con 14 festejos.
Detrás de él quedaron: Gustavo Rivadeneira (9), Claudio Apud (8), Iván Agudiak (6), Ezequiel Palacio (5), Federico Mancinelli (3), Fernando Peralta (3), Alejandro Hidalgo (3), Lucas López (2), Emanuel Monforte (2) y Walter Linares (1).
*Presencias
Federico Mancinelli fue el jugador que más partidos disputó, con 32 presencias.
Los otros que tuvieron acción en la campaña fueron: Gustavo Rivadeneira (29), Roberto Galant (28), Diego Escudero (28), Marcelo Perugini (28), Roberto Laumann (27), Ezequiel Palacio (27), Martín Poncetta (26), Iván Agudiak (26), Horacio Schumacher (26), Claudio Apud (25), Emanuel Monforte (24), Lucas López (23), Fernando Peralta (22), Jesús Martínez (22), Alejandro Hidalgo (13), Walter Carrio (8), Víctor Zwenger (8), Walter Linares (7), Fermín Ponte (7), Diego Minor (6), Raúl Mazza (4), Sebastián Flores (4), Marcelo Salzotti (3), Juan Pablo Suraci (3), Rodrigo Pérez (2), Emiliano Basso (1), Marcos Urrutia (1) y Daniel Dauwalder (1).
*Cuatro que repitieron
Víctor Zwenger (23 partidos), Diego Minor (2), Lucas López (2) y Fermín Ponte (1) fueron integrantes de ambos planteles en los ascensos del tricolor a la Primera “B” Nacional.