Reforma de Salud Mental: autorizan internaciones no voluntarias y suman adicciones como enfermedad
Un plenario de las comisiones de Salud y Legislación General abordará este miércoles el proyecto propiciado por el Gobierno.
El Senado abrirá este miércoles el debate del proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental, cuyo eje central es habilitar las internaciones no voluntarias e incorporar las adicciones a las drogas como una enfermedad dentro del campo.
La iniciativa, impulsada por el Gobierno nacional, se tratará en un plenario de comisiones a partir de las 16.30. Participarán la Comisión de Salud —que quedará a cargo de la senadora de La Libertad Avanza Ivanna Marcela Arrascaeta— y la de Legislación General, presidida por la neuquina Nadia Márquez.
El proyecto cuenta con el respaldo de familiares de personas con adicciones, quienes sostienen que la normativa vigente no brinda respuestas adecuadas.
Adicciones
El texto establece que "las adicciones deben ser abordadas como parte integrante de las políticas de salud mental".
En ese sentido, señala que el uso, abuso o adicción a sustancias (legales o ilegales) vinculadas a trastornos del comportamiento deberán tratarse considerando la singularidad de cada persona y la etapa de consumo, garantizando el respeto de sus derechos en relación con los servicios de salud.
Internaciones
Uno de los puntos más sensibles de la reforma es la flexibilización de los criterios de internación. Se habilita la posibilidad de internaciones no voluntarias, sin el consentimiento del paciente, algo que la ley vigente —sancionada en 2010— limita a situaciones excepcionales.
En lugar del concepto de "riesgo cierto e inminente", el proyecto introduce el de "situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros".
La iniciativa mantiene que la internación debe ser un recurso terapéutico excepcional y solo aplicarse cuando resulte más beneficiosa que otras alternativas en el entorno familiar, comunitario o social.
Además, establece que debe promoverse el mantenimiento de vínculos con familiares, allegados y el entorno social y laboral, salvo que el equipo de salud indique lo contrario por razones terapéuticas fundadas.
Otro punto clave es el control judicial: la internación involuntaria deberá ser comunicada a un juez en un plazo de 24 horas, y la documentación correspondiente deberá remitirse dentro de las 48 horas.
Puntos principales
• Refuerza el rol de la mirada médico-psiquiátrica dentro de equipos interdisciplinarios, con presencia obligatoria de psiquiatras.
• Otorga mayor peso a la evaluación médica en decisiones clave como diagnósticos, tratamientos e internaciones.
• Mantiene la internación como recurso excepcional, pero habilita las no voluntarias en casos de riesgo grave.
• Establece que estas internaciones solo podrán aplicarse ante riesgo grave para la vida o la integridad física de la persona o de terceros.
• Integra formalmente el consumo problemático de sustancias a las políticas de salud mental y habilita la creación de dispositivos específicos, tanto ambulatorios como de internación. (NA)