"La medida de las empresas es unilateral, salvaje y pone de rehenes a los trabajadores", afirmó el Municipio
El titular municipal de Transporte reclamó a Rastreador Fournier y San Gabriel que restablezcan el servicio en forma completa.
Luego de que las principales empresas del transporte público de Bahía Blanca decidieron reducir las frecuencias en reclamo de un aumento del boleto o suba de subsidios, el Municipio afirmó este mediodía que "la medida es unilateral, salvaje y pone de rehenes a los usuarios y trabajadores".
El subsecretario de Movilidad y Transporte, Fabián Lliteras, pidió "racionalidad" y que las compañías San Gabriel y Rastreador Fournier retrotraigan la decisión. Asimismo sostuvo que van a intimarlas para que vuelvan a brindar el servicio de manera normal.
Las empresas disminuyeron la cantidad de viajes desde el sábado, ya que los primeros servicios salen de las cabeceras a las 6.30 y, los últimos, a las 20.30. Es decir, no hay colectivos en los horarios más tempranos y se suspendió el servicio nocturno. Hoy, primer día hábil con esos horarios, se empezaron a notar las quejas de los usuarios.
Lliteras apuntó al gobierno de Javier Milei al asegurar que el mayor problema es que Nación retiró los subsidios al transporte en el interior y remarcó que la comuna hizo un aporte económico para compensar parte de esa pérdida.
Por su parte, las empresas sostienen que los aportes estatales de Municipio, Provincia y Nación (que envía fondos por el sistema SUBE) no llegan a cubrir la mitad de los costos.
El funcionario municipal también indicó que si no se restablece el transporte en forma total podría haber multas.
Más temprano, en conversación con LU2, el contador de Fournier, Guillermo Martínez, dijo: "Hoy poner un coche en la calle tiene un costo de 4.567 pesos por kilómetro. Ese número te lo divido en 4 rubros: 2.147 pesos en personal, 1.233 en reparación y renovación de unidades, 900 en combustible y 284 en rentabilidad. Pero si vamos a los ingresos actuales, en el mes de marzo sólo entraron 2.832 pesos por kilómetro. Esto generó un déficit de 1700 pesos por kilómetro que nadie está cubriendo y genera una crisis enorme".
A esto se suma una baja de alrededor del 20% de la cantidad de pasajeros transportados, cifra en la que coinciden tanto la comuna como las firmas prestadoras.
Por el momento no se informó de nuevas reuniones entre las partes aunque trascendió que el diálogo no está cortado.
Por ahora no tomó posición pública la UTA, el gremio de los choferes. Se espera un comunicado en las próximas horas.