"Si voy a la cárcel, me mato": la argentina detenida en Brasil por racismo habló antes del juicio
Agostina Páez está imputada por injuria racial, un delito grave en ese país, pero su falta de antecedentes podría jugar a favor en la sentencia.
Este martes, Agostina Páez, la abogada argentina acusada de haber realizado gestos racistas en Río de Janeiro, será juzgada en una audiencia de Instrucción y Juzgamiento en el Tribunal Penal N°37 de Río, donde se podría definir si resulta absuelta o condenada.
Antes del debate, la joven sostuvo que lo único que espera es poder volver pronto a la Argentina.
Además, dijo que tiene mucho miedo de ir a la cárcel, porque no sabe cómo pueden tratarla. “Yo no voy a pisar una cárcel, si voy a la cárcel me mato, no sé lo que me puede pasar”, aseguró.
“Extraño la Argentina, extraño a mi gente y a mis amigas y extraño algo tan simple como poder caminar en tranquilidad por la vereda”, dijo y sumó: “Me preocupa mi integridad física porque recibo amenazas”.
Sobre la acusación del fiscal en su contra, dijo que las dos denuncias que hay fueron realizadas por empleados del local. “Con lo que se ve en las cámaras de seguridad del lugar, se ve que no existió lo que ellos dicen, es todo para que encuadre una imagen de racista mía que no ha existido”, aclaró.
Y cerró: “No justifico mi reacción, fue pésima, pero fue eso. Siempre quise pedir disculpas, más que nada por las personas que se han sentido ofendidas”.
El caso
La joven de Santiago del Estero estaba de vacaciones con sus amigas cuando fue grabada haciendo gestos racistas a la salida de un bar. La repercusión fue tal que, tras una denuncia de los empleados agredidos, se ordenó su detención.
Desde entonces, la abogada de 29 años está imputada por tres hechos de injuria racial, un delito que en Brasil tiene penas severas. Según el Código Penal brasileño, se castiga con entre dos y cinco años de prisión por cada episodio.
Esto significa que, en el escenario más grave, la condena podría sumar hasta 15 años de cárcel si el tribunal decide aplicar la pena máxima por cada uno de los hechos denunciados.
Sin embargo, al no tener antecedentes penales, lo más probable es que cualquier eventual condena parta de la escala mínima. Es decir, la pena podría ser considerablemente menor a la máxima, aunque la última palabra la tendrá el juez a cargo del caso.
Cómo es el proceso judicial en Brasil y qué puede pasar
A diferencia del sistema argentino, donde el juicio oral es una etapa posterior, en Brasil gran parte del proceso se concentra en una sola audiencia. Este martes, desde las 15.30, el juez escuchará a testigos, analizará pruebas y recibirá los argumentos de la fiscalía y la defensa.
En esta audiencia de Instrucción y Juzgamiento, el magistrado puede resolver en el momento si absuelve, condena o decide que el expediente pase a otra instancia para un debate más profundo. Si no llega a una decisión, se agenda una nueva fecha para continuar.
La abogada Carla Junqueira, defensora de Páez, explicó que “se puede definir todo en esta jornada”. Pero si el juez considera que necesita más tiempo, el proceso seguirá en otra audiencia. (TN)