MoVeJuPa recordó los 50 años del Día nacional de la memoria por la verdad y la justicia
El acto se llevó a cabo en el hall del Concejo Deliberante.
El Día nacional de la memoria por la verdad y la justicia se conmemoró en Punta Alta, mediante un acto que se desarrolló en el hall del Concejo Deliberante, en Murature al 500.
Allí estuvieron presentes dirigentes políticos y gremiales, allegados y público en general.
Se hizo mención a la declaración del cuerpo deliberativo respecto a este 24 de marzo, aprobado por mayoría, y se colocaron ofrendas especiales.
“A 50 años del golpe: memoria, verdad y justicia frente al negacionismo”
Por Stella Maurizzi, militante radical
"La sala yace en completo silencio, paradoja de los años del terror, sin embargo ahora es diferente.
El Fiscal Julio César Strassera está leyendo su alegato final, de pronto lanza una frase que sintetizaría a los acusados: “Estos son los tiranos que vivieron de sangre y de rapiña, aquí se lloran sus despiadadas faltas”.
Sin dudas la frase sacada de La Divina Comedia de Dante Alighieri estuvo a la altura para condenar en 1985 y a partir de 2003, los accionares cometidos por las fuerzas de seguridad y sus cómplices civiles durante el Terrorismo de Estado.
Secuestros en centros clandestinos de detención, torturas, asesinatos, desapariciones forzadas, robo de bebés, delitos sexuales, los vuelos de la muerte.
Todos y cada uno estos crímenes son la materialidad de un Plan Sistemático de Aniquilamiento de Personas, instaurado a partir del 24 de marzo de 1976 a lo largo y ancho del país.
El terrorismo de estado creó las condiciones para implementar el disciplinamiento de la sociedad en donde el mirar hacia otro lado fue la moneda corriente, las frases “no te metas” o “algo habrán hecho” fueron la retórica más oida y el silencio fue la receta perfecta para la impunidad y el definitivo rompimiento de los lazos sociales y comunitarios.
Madres y Abuelas denunciaban las desapariciones, pero todos las veían con los ojos del silencio y el terror. Los tiranos de sangre y de rapiña se habían encargado tener el dominio discursivo con ayuda de la prensa cómplice que desacreditaba o hacia pasar por locas a las madres y abuelas del coraje.
En el contexto actual no resulta extraño que esta sociedad del silencio se quiera volver a implementar. Los nuevos tiranos de sangre y de rapiña, hacen propia la retórica de los genocidas, sosteniendo ilegalidades discursivas como que “la dictadura fue una guerra” o pidiendo “memoria completa”. Las huellas de los delitos cometidos por sus mentores, se levantan hoy en La Perla, en donde los hijos dejan de ser hijos de desaparecidos, en la Ex ESMA, en La Escuelita de Bahía Blanca, en los nietos recuperados, en los miles y miles de testimonios de víctimas o familiares de víctimas que llevan a prisión perpetua a los genocidas.
Es importante reconocer que estos crímenes no solo ocurrieron en las grandes capitales. Nuestra comunidad fue escenario, victima y victimaria del Terrorismo de Estado, ya que, mientras en la ciudad se producían secuestros, en la Base Naval se levantaban Centros Clandestinos de Detención, hoy señalizados y reconocidos en la justicia.
Aquel primer Juicio a las Juntas no fue envano, marcó un antecedente, incluso para estos 50 años. El NUNCA MÁS que irrumpió en el silencio de esa sala fue el inicio del desahogo de una sociedad que fue sufrió crímenes atroces, la reconstrucción de los lazos sociales, fue la herencia de lucha para las generaciones venideras, fue el abrazo a las madres y a las abuelas, fue el degrado de los militares a genocidas, a tiranos de sangre y de rapiña.
A 50 años del golpe cívico-militar reafirmamos nuestro compromiso con la Memoria, la Verdad, y la Justicia.
Ante los negacionistas y promotores del silencio, decimos NUNCA MÁS".