Bahía Blanca | Domingo, 19 de mayo

Bahía Blanca | Domingo, 19 de mayo

Bahía Blanca | Domingo, 19 de mayo

Una esfera de acero para enfrentar los terremotos de Taiwán

Con más de 500 metros de altura, este rascacielos soporta sin mayores dificultades los sismos de Taiwçan

El rascacielos Taipei 101, un símbolo de Taiwán con sus 508 metros de altura, se mantuvo de pie pese a los más de 7 puntos del terremoto que este mes afectó a esa ciudad. Esto fue posible por disponer en su cima de una especie de maxi péndulo de 600 toneladas, calculado para equilibrar todo tipo de temblores.

Se trata de un dispositivo anti sísmico que sirve para proteger todo tipo de obras, desde edificios, puentes, viaductos, funcionado, por caso, en el Storebalt Bridge de Dinamarca, el Stonecutters Bridge de Hong Kong y el Rion-Antirion de Grecia, entre otros.

Esa enorme esfera de acero en el Taipei ha sido capaz de equilibrar temblores sísmicos y ráfagas de viento, funcionado de manera perfecta. "El absorvedor armónico salvó al rascacielos del terremoto”, señaló Renato Vitaliani, ingeniero civil y profesor en la Universidad de Padua.

Para el Taipei 101 se fabricaron ocho disipadores de esfera, los cuales proporcionan el nivel adecuado de disipación de energía, tanto contra el viento como contra eventos sísmicos.

La torre

Taipei 101 es una torre de cristal y acero, cuyo perfil recuerda un tallo de bambú. El cerramiento de sus fachadas es verde aguamarina, símbolo en la cultura asiática de fuerza y longevidad. Su nombre se debe a sus 101 plantas, en las cuales alberga oficinas.

El sistema antisísmico que posee se denomina Tuned Mass Damper (TMD) y es una maravilla de la ingeniería que estabiliza la estructura en caso de movimientos provocados por vibraciones armónicas. Se trata de una esfera de acero de 5,5 metros de diámetro, formada por 41 discos superpuestos y que pesa 660 toneladas. La misma se ubica entre las plantas 87 y 92.

La esfera está suspendida por cables de acero conectados a la estructura y empieza a oscilar en dirección opuesta a cualquier movimiento, reduciendo su efecto porque las fuerzas de inercia que tensan la esfera tienen dirección opuesta a las que tensan al edificio. La esfera puede moverse con una amplitud de entre un centímetro y 1,5 metros.

A diferencia de otros rascacielos equipados con este tipo de amortiguador, en el Taipei se optó por no ocultarlo. Sus instalaciones están abiertas al público y son motivo de constantes visitas.