Bahía Blanca | Viernes, 12 de abril

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Narcotráfico: va a juicio la causa que le “abrió los ojos” a Bahía

El crimen mafioso del "Mendocino" Romero Miranda impulsó en 2021 las mesas judiciales para frenar la "cartelización" de la droga.
 

El abogado Fabián Rossi, en 2006, cuando había sido detenido por transportar droga. Hoy está acusado de ejecutar al "Mendocino".
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Audionota: Marina López

Miércoles 8 de septiembre de 2021. 0.45. Todavía en pandemia. El 911 recibe un llamado de un vecino de Villa Buenos Aires que daba cuenta de la sospechosa presencia de una camioneta Toyota Hilux blanca abandonada en una obra en construcción en Pilcaniyén 870.

Se pensó en un robo. Al llegar la primera comisión policial descubrió las llaves puestas y en su interior un acta labrada por la Caminera de Jacinto Aráuz, a nombre de Juan Ramón Romero Miranda.

Romero Miranda también estaba procesado en la causa Suris.

Ese dato despertó sospechas. Romero Miranda, apodado "El Mendocino", tenía fuerte prontuario.

Entonces, antes de trasladar la Hilux a la comisaría Cuarta, decidieron abrir la tapa rígida que cubría la caja y encontraron lo peor: un cuerpo envuelto en nylon negro. Los peritos informaron que tenía un tiro en la cabeza y destrucción de masa encefálica.

Se confirmó que era Romero Miranda y que había sido blanco de un crimen mafioso: la autopsia reveló la ejecución de un disparo a corta distancia, en la zona cervical.

El desarrollo de una apasionante investigación de 10 días derivó en la detención del abogado Fabián Guillermo Rossi, como posible autor del homicidio que habría tenido como motivación un ajuste de cuentas por el control del negocio de las drogas.

El relato podría ser el de cualquier serie de Netflix, pero sucedió en la misma Bahía Blanca que muchas veces no queremos ver.

Rossi y su vínculo con la droga: hoy en el Patagonia, ayer en el Palihue

La violenta muerte del "Mendo" impulsó la conformación de la mesa para coordinar esfuerzos entre las justicias federal (investiga el tráfico de drogas a escala) y provincial (a cargo del narcomenudeo).

Ese crimen bisagra, que les abrió los ojos a más de uno, está a punto de ir a juicio. Y no es un dato menor como mensaje sobre la política criminal que se decidió adoptar.  

La investigación contra Rossi y el coprocesado Juan Manuel Mejuto, ambos acusados por el delito de homicidio agravado se acaba de cerrar.

La última instancia apelatoria de la defensa la frenó hace algunos días la Cámara Penal bahiense, al confirmar la elevación a juicio de la causa, que ahora espera ser resuelta por uno de los 3 tribunales en lo Criminal.

"La hipótesis más fácil"

El abogado Juan Ignacio Vitalini, asesor de Rossi, reclamaba su sobreseimiento por considerar que no existen pruebas para demostrar que el detenido "tenía un plan para controlar el negocio de estupefacientes" y que sí se acreditó la participación de Mejuto en la secuencia, aunque este último, en su declaración, comprometió a Rossi al asegurar que había sido autor del disparo y que a él lo obligaron a colaborar con la "limpieza".

Consideró "incoherente" que si su asistido estaba por hacer "un gran acuerdo de almacenamiento de drogas con distintas personas", entre ellas

"El Mendocino" -como surgiría de los teléfonos secuestrados- lo haya matado poco después.

La defensa también cuestionó el curso de la causa al afirmar que, existiendo "muchas hipótesis", se quedaron "con la más fácil".

Sin embargo, la Sala I de la Cámara (votos de los jueces Gustavo Barbieri y del subrogante Pedro Morán) entendió que las pruebas reunidas son "suficientes" para elevar la causa a juicio.

La punta del ovillo

La declaración de un policía que tomaba parte de otra investigación fue clave para esclarecer el homicidio, a criterio de la Justicia. 

Relató que en el marco de una instrucción judicial por venta de drogas había investigado a Romero Miranda y lo había visto con esa camioneta Hilux y que otras veces lo había vigilado al mando de una camioneta Chevrolet Tracker que terminaba su recorrido en una vivienda del barrio Patagonia: Hueque 90, casi Rayén, domicilio de Rossi (quien ya tenía una condena por tráfico de narcóticos), donde observaba distintos autos de alta gama y hasta patrulleros, según testigos.

La casa del Patagonia donde se consumó el crimen.

Con ese dato se direccionó la investigación y se pudieron analizar distintas cámaras públicas y privadas que establecieron, dos días antes del hallazgo, la circulación de la Hilux hacia el lugar de su abandono, escoltada por un Volkswagen Bora y un Volkswagen Up, este ocupado por Mejuto según se pudo observar en una estación de servicio en la que cargaron nafta.

Un dato complementario lo aportó el testigo "H", quien aquella tarde del 6 de septiembre, entre las 15.30 y las 16, observó una situación extraña con el ingreso de la camioneta en la obra en construcción.

El hombre vio cómo llegaba a rápida velocidad la camioneta y un vehículo pequeño blanco (sería el Up) y que le llamó la atención los movimientos "apurados" de algunos hombres, entre ellos uno que describió físicamente y por vestimenta. Al otro día le avisó de la situación a un policía conocido del barrio.

Otro detalle clave fue, una vez realizadas las detenciones y el allanamiento en la casa del Patagonia, el hallazgo de manchas de sangre en el quincho (bajomesada, piso y banco de madera), cuyo ADN confirmó que eran de la víctima.

También en la vivienda del abogado encontraron el DNI y la licencia de conducir del "Mendo" y secuestraron un arma de fuego, armas blancas y prendas de vestir.

"Lo que surge de la prueba reunida y reseñada hasta el momento, que ha sido suficiente para justificar la prisión preventiva, permite asimismo considerar abastecidas las exigencias legales para disponer la elevación a juicio de la presente investigación en relación a los aquí acusados y por los hechos que le imputan", concluyó la Cámara.

Retomarán las mesas judiciales

Coordinación. El último tramo de 2023 no hubo reuniones entre los fueros provincial y federal para no afectar la campaña electoral, pero la idea es que este año se retomen las mesas.

Acercamiento. "Los encuentros son positivos, generan acercamiento entre las justicias y las fuerzas de seguridad. Se habla de problemáticas comunes y cooperación", dijo uno de los propulsores.

Mensaje. "También es positivo el mensaje hacia afuera, de lo que no queremos para Bahía. Sabiendo que la problemática existe y existirá", agregó otra fuente.

Complemento. Esta iniciativa se complementa con el Consejo Municipal de Seguridad y Justicia conformada en diciembre por el intendente Susbielles.