UNS: Aniversario y récord de inscriptos, una celebración por partida doble
El registro de 7.420 anotados, para una oferta de 64 carreras, es el 27 % superior a los 5.840 de 2023. Este viernes 5 se cumplieron 68 años desde su fundación.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
El 5 de enero no es una buena fecha para celebrar un aniversario. Es noche de Reyes, es verano, es tiempo de vacaciones. De todos modos, el significado de este día en Bahía Blanca jamás debiera ignorarse: evoca uno de los acontecimientos más importantes y trascendentes de su historia, cual es la creación, el 5 de enero de 1956, de la Universidad Nacional del Sur (UNS), la primera del país emplazada en una ciudad no capital, la tercera creada en el siglo XX, detrás de la de Tucumán (1914) y Cuyo (1939).
Y qué mejor manera de adherir a ese aniversario que marcando un récord en cantidad de aspirantes para el ciclo académico 2024. Este último jueves terminó el único período de inscripción de la casa con un total de 7.420 anotados distribuidos en una oferta de 64 carreras. El número supera en un 27 % los 5.840 registrados en 2023.
Marcando también una marca inédita, la tecnicatura universitaria en Acompañamiento Terapéutico se ubicó como la carrera más elegida con 721 anotados. Muy cerca, y manteniendo también un liderazgo destacado, se ubica la licenciatura en Enfermería, con 621 inscriptos. El tercer lugar lo ocupa Medicina, con 582 aspirantes.
De manera que los tres primeros puestos corresponden a carreras pertenecientes al Departamento de Salud que, además, cuenta con 332 registrados en licenciatura en Obstetricia. Así, el 30 % de los aspirantes de este año han elegido formarse en el área de salud. El decano de ese Departamento, el Dr. Pablo Badr, hace una lectura de esa situación (ver aparte).
El 30 % de los aspirantes de este año han elegido formarse en distintas carreras relacionadas con el área de salud.
El listado de las diez carreras más elegidas lo completan Abogacía (527); Arquitectura (364); licenciatura en Administración de Empresas (259); Licenciatura en Seguridad Pública (246); Contador (232) y Tecnicatura universitaria en Operaciones Industriales (221).
Es interesante señalar el importante grado de adhesión que tienen las tecnicaturas, las denominadas carreras cortas, que tienen tres años de duración, que han sumado 1.170 aspirantes, el 6 % del total.
El logro de todos
Pocas veces los habitantes de Bahía Blanca coincidieron tanto en una búsqueda como fue la creación de su universidad.
Desde las primeras horas del siglo XX, sus legisladores presentaron iniciativas tendientes a su fundación, acompañados por una actitud proactiva de vecinos y entidades.
El primer gran paso data de 1940, con la puesta en marcha de la llamada Universidad del Sur, emprendimiento que funcionó en el edificio de Mitre y Rodríguez (actual sede de la CGT), con profesionales locales dando clases ad honoren en tres facultades: Ciencias Económicas, Ingeniería y Química.
Contaba con un consejo superior —integrado por Prudencio Cornejo, Orlando Erquiaga, Santiago Bergé Vila, Segundo Fernández Long y Rodolfo Dillon— y se sostenía con el aporte de vecinos e instituciones.
Reflejo de la noticia en La Nueva Provincia, del 6 de enero de 1956.
Entre los docentes figuraban Juan Regnasco, José Galay, Norberto Arecco, Ricardo Arrigoni, Enrique Ferraz, Manuel Vallés, Dante Patrignani, Manuel Mayer Méndez, José María Arango, Mario Farcchinetti Luiggi, Enrique Taiana y Arnaldo Lejarraga.
Universidad del Sur, Mitre y Rodríguez, Laboratorio de Química, 1940
La entidad tenía un acuerdo con la Universidad Nacional de La Plata, que tomaba en cuenta las materias aprobadas por los alumnos. Funcionó dos años, y fue clave para el segundo gran hito: el Instituto Tecnológico del Sur.
La obra de Mercante
La Universidad Nacional del Sur no hubiese existido de no ser por el Instituto Tecnológico del Sur (ITS).
Fundado en 1946 por el gobernador Domingo Mercante, mediante la gestión del Ministro de Economía y Hacienda, el bahiense Miguel López Francés, el ITS abrió sus aulas en febrero de 1948, en Rondeau 29.
Contaba con tres carreras —Contador, Ingeniería Industrial y Química Industrial— y un convenio para que los egresados recibieran sus títulos emitidos por la Universidad Nacional de La Plata.
Alumnos del Instituto Tecnológico del Sur en Rondeau 29, 1949
El complejo edilicio de la avenida Alem al 1200, el rectorado de avenida Colón 80 y las dependencias del club Universitario fueron obras concebidas para esta entidad.
Cuando Mercante cayó en desgracia ante el presidente Juan Domingo Perón, toda su obra quiso ser borrada.
El ITS fue intervenido y puesto bajo la órbita del Ministerio de Educación de la Nación. Que fuera una obra de Mercante generó, con razón, un futuro incierto y la posibilidad de un cierre definitivo. Un mes después del golpe militar de septiembre de 1955, finalmente cerró sus puertas. Lo hizo con tanta fuerza y convencimiento que logró que se abrieran otras, de par en par.
Aramburu y un copetín en la Faiazzo
La reacción de la ciudadanía y las entidades locales ante el cierre del ITS fue tan fuerte que los propios legisladores peronistas que buscaban borrar la obra de Mercante debieron rever su postura.
Finalmente, en noviembre de 1955 una visita a nuestra ciudad cambió el rumbo de la historia. O al menos lo aceleró. Fue la llegada del presidente de facto, Pedro Eugenio Aramburu (1903-1970).
Pocas veces los habitantes de Bahía Blanca coincidieron tanto en una búsqueda como fue la creación de su universidad.
Luego de visitar al capitán Guillermo Castellanos Solá —a cargo del Departamento Ejecutivo—, Aramburu concurrió a tomar un copetín a la planta alta de confitería La Central Faiazzo, en Alsina 27, hoy Librería Henry.
Apenas se supo de su presencia la gente se comenzó a aglutinar en la calle, para vivarlo, algunos, y para pedirle, todos, que se asomara al balcón. Eso hizo el presidente, como el derrocado “tirano prófugo” (en referencia a Juan Domingo Perón), ahí estaba Aramburu: en un balcón, en contacto directo con la gente y, en un gesto insólito, saludando a la manera del mismísimo Perón.
La gente se agolpa en Alsina 27 y obliga a Aramburu a asoimarse al balcón. Corría noviembre de 1955.
En ese momento el público se unió en un único grito: “¡Universidad! ¡Universidad!”. Aramburu no fue indiferente al pedido y desde ese lugar se comprometió a darle a Bahía Blanca “la universidad que merecía”. Dos meses después, el 5 de enero de 1956, firmó el decreto fundacional. Bahía Blanca tenía finalmente su universidad.
Confirmada la fundación la gente celebró en calle O'Higgins, enero de 1956
Horas felices, la verdad cuesta
Ardua Veritatem es el lema que, en 1965, adoptó la UNS, surgido de entre cinco consignas propuestas. Como es habitual en las universidades, se eligió el latín para expresarlo. La frase admite más de una interpretación. Su significado es “A través de lo difícil se llega a la verdad” y también, “Encontrar la verdad no es fácil”. En el acta de 1965 que deja constancia de la frase elegida se la tradujo como: “El esfuerzo produce la verdad”.
Curiosamente, unos años antes, en mayo de 1958, cuando tuvo lugar la primera colación de grados de la UNS, el rector Roberto Arata también recurrió al latín para manifestar una suerte de consigna.
Señaló que en el frondoso parque de una universidad de Europa — “Donde los alumnos acudían para la meditación y el estudio”— había un reloj de sol que tenía la inscripción “Horas non numero nisi serenas” (Sólo marco las horas serenas).
“Hago fervientes votos para que esta casa sólo marque horas felices. Los profesionales sirven a la sociedad no sólo con sus conocimientos sino también con su amor, en procura de la elevación moral del semejante. Si olvidan esta misión, habrán frustrado una de los objetivos de la universidad”, señaló Arata.
La verdad exige esfuerzo, el tiempo de la universidad mide horas felices. Carpe Diem.
Vega: “Hemos sabido reconvertirnos”
“Hoy formamos parte de una universidad que es orgullo de su región y de su país, y con una importante tradición en la formación de profesionales con los más altos estándares de excelencia”, dijo el Dr. Daniel Vega, rector de la UNS.
“Eso es posible, principalmente, a personal docente y no docente, equipos de gestión, investigadores y a los egresados de grado y postgrado, quienes han trabajado desde aquel 5 de enero de 1956 en la búsqueda de una sociedad más justa, equitativa y solidaria y que colaboran para sostener el funcionamiento de nuestras industrias y diferentes organismos”, agregó.
“Estamos honrados de ser reconocidos por hacer un uso racional y eficiente de los fondos que se nos confiere y, aún en contextos complejos, capaces de consolidar y acrecentar nuestra oferta educativa”, explicó.
Dr. Daniel Vega, rector de la UNS.
“Por eso estamos orgullosos del rol que tomado la UNS ante hechos como la pandemia o el último temporal, donde todos trabajaron para ayudar a quienes estaban pasando por una situación de vulnerabilidad”, recordó.
También dijo el Dr. Vega que los países más exitosos son los que reconocen que la ciencia es la matriz del progreso y destinan una fracción importante de sus ingresos al desarrollo de universidades y centros de investigación.
“Creo que aún, en contextos complejos, hemos sabido reconvertirnos, adaptarnos y seguir brindando la educación innovadora”, aseguró.
El liderazgo del Departamento de Salud
El Dr. Pablo Badr, decano del Departamento de Ciencias de la Salud, dijo que las carreras relacionadas con el área generan buenas posibilidades para la ciudad.
“En general, las carreras de salud en todas las universidades tienen demandas importantes”, dijo.
“Medicina es la carrera con mayor carga horaria práctica de todo el sistema universitario, con 3.000 horas versus 400 a 600 del resto, con prácticas que se realizan en el sistema de salud y con usuarios que transcurren por el mismo con necesidades y padecimientos puntuales”, agregó.
“Nuestra carrera gradúa en su duración teórica al 95 % de sus estudiantes, cuando la media nacional no llega al 20%. La ampliación a un ingreso abierto ha demostrado, en varias universidades, que no ha tenido impacto en el aumento de sus graduaciones”, indicó.
Dr. Pablo Badr, decano del Departamento de Ciencias de la Salud.
Respecto de la carrera de enfermería, dijo que ha generado un interesante cambio de plan de estudios, dando más flexibilidad a estudiantes que trabajan y posibilitando que realicen el ciclo desde distintas localidades.
“Esto sostiene significativamente el número de ingresantes”, expresó.
“Asimismo, la tecnicatura de Acompañante Terapéutico tiene gran salida laboral, no tiene mecanismo de nivelación previo, es una carrera corta y es la de más más graduaciones en la UNS. Esto la transforma en una oferta muy atractiva”, aseguró.
En cuanto a la licenciatura en Obstetricia, el Dr. Badr dijo que, si bien no tiene el ingreso de 2023 por la demanda contenida esperable, sigue siendo una propuesta novedosa que genera una nueva posibilidad en la ciudad.