Bahía Blanca | Viernes, 02 de junio

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Misión explosiva, ordenar la interna de Juntos

La crisis económica favorece sus chances en Bahía, pero el tablero de candidatos es difícil de acomodar. Los intendentes bonaerenses pretenden un esquema para las PASO que rechazan tanto Bullrich como Larreta.

Héctor Gay, Nidia Moirano, Lorenzo Natali y Andrés de Leo. (Ilustraciones: Guillermo Arena)

No es una novedad que la economía es un factor determinante a la hora de definir el voto. Cuando la dinámica macro entra en un tobogán, en el caso argentino normalmente empujada por la inflación, los oficialismos pierden las elecciones.

Sin embargo, esa lógica aplicable a los comicios nacionales, no siempre se refleja en las provincias o los municipios, donde el voto local muchas veces responde a otros patrones.

Tras un veranito peronista en la primera parte de este siglo, con victorias por la intendencia en 2003, 2007 y 2011 (pese a que los candidatos presidenciales más votados fueron no peronistas en 2003 y 2007, Ricardo López Murphy y Elisa Carrió), el votante bahiense característico encontró un refugio en el sello Cambiemos, que desde su aparición en 2015 viene ganando en las urnas con bastante comodidad.

Tan es así que en 2019, en medio de la espiral inflacionaria y el estancamiento económico del gobierno de Mauricio Macri, más de la mitad de los bahienses se volvió a inclinar por esa opción, dando la espalda al entonces ascendente Frente de Todos. Es decir, en ciudades como la nuestra la economía es mucho, pero no lo es todo: hay una aversión al peronismo K que resulta indisimulable.

Hoy la alianza Juntos por el Cambio tiene un buen contexto para ratificar su hegemonía en este distrito, aunque deberá resolver algunos problemas. A favor: la mala situación económica le baja aún más la vara al Frente de Todos. En contra: en el orden político sigue transitando una interna compleja, que si no la modera adecuadamente le puede generar muchos inconvenientes.

Hay un par de datos recientes del organismo estadístico de Bahía Blanca por excelencia, el CREEBBA, que pueden resultar claves para entender el panorama inmediato y mediato. Así como la inflación de enero y febrero dio muy alta, el relevamiento puntual sobre Alimentos y Bebidas del presente mes de marzo muestra que los precios de la comida, en apenas tres semanas, ya subieron un 6,6%. En los dos meses anteriores, a la misma altura, se ubicaban en 5,4% y 6,3%.

Al tratarse del capítulo de mayor peso en el índice general, es esperable que marzo vuelva a traer una nueva aceleración de la inflación y el acumulado de IPC del primer trimestre cierre cómodo por encima del 20%. Mucho.

Fuente: CREEBBA

Pero además el centro de estudios acaba de publicar el Informe Económico Regional (IER) del primer bimestre, donde se reflejan las expectativas de los actores del mercado, tanto en el comercio como la industria y los servicios.

Allí se ven dos comentarios para remarcar. El primero es que tanto en comercio como en industria los empresarios de Bahía Blanca afirman estar peor que en el mismo período del año pasado; solo en el rubro servicios se habla de una mejoría. Y otro detalle: estas respuestas se repitieron casi idénticas en los cinco bimestres previos, aunque al mirar el mismo indicador de enero-febrero de 2022 todos decían haber mejorado en la comparación interanual, una continuidad de las respuestas positivas de noviembre-diciembre 2021. Para que se comprenda: en ese momento hubo un rebote a la salida de la pandemia, pero el vuelo no duró.

El otro punto significativo del informe son las expectativas inflacionarias. Este último IER expone que los encuestados proyectan un 100% para los próximos 12 meses, empeorando en 10 puntos porcentuales las perspectivas que tenían dos meses antes.

Si bien la inflación es un problema de base monetaria, es indudable que las expectativas juegan su rol. Si alguien cree que los valores en su rubro se van a duplicar, en general buscará anticiparse y trasladará esa proyección a los precios para cubrir el aumento esperado de los costos. Más argentino que el tango.

Gay y Soledad Martínez.

Beneficiado por el frente económico que erosiona al Frente de Todos, a Juntos le quedan muchas tareas pendientes en lo político. A falta de tres meses para el cierre de listas, previsto para el 24 de junio, es cada vez más incierto el modo en que resolverá sus internas.

Para la sucesión de Héctor Gay perfilan, por el oficialismo puro, la senadora Nidia Moirano; por el monzoísmo bullrichista, el cada vez más convencido Lorenzo Natali; por la Coalición Cívica, Andrés de Leo; por el vidalismo simpatizante de Bullrich, Emiliano Alvarez Porte; y por el radicalismo, Elisa Quartucci y Martín Salaberry. Son 6 nombres, demasiado para que todos lleguen a una PASO, con lo cual más temprano que tarde tendrán que filtrar.

Algo similar se da a nivel nacional con Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta, Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Gerardo Morales y Elisa Carrió. Cualquiera está en condiciones de ser precandidato, pero es imposible que todos lo sean.

Esa definición de la superestructura es la llave de todo, por razones obvias. Quienes compitan por la Casa Rosada serán los ordenadores de las candidaturas en provincias y municipios. La gran pregunta es cuándo llegarán esas definiciones, que los más optimistas esperan para fines de abril o principios de mayo. ¿Por qué sería necesario que no demore mucho más? Porque el entramado de negociaciones para conformar las boletas, haya PASO múltiple o listas de unidad, no se puede resolver en 24 o 48 horas.

Hoy son dos los dirigentes de esta ciudad que verán las discusiones de cúpula desde cerca. Uno es De Leo, que hace rato forma parte de la mesa nacional de Juntos en su calidad de titular provincial de la Coalición Cívica. Y ahora se agregará, desde otro lugar pero también con acceso a información privilegiada, Gay.

La semana pasada, el intendente bahiense fue elegido entre sus pares del Pro para representar al partido en la mesa provincial de Juntos, que no se reúne hace más de un año y retomará funciones en breve para contribuir a delinear el año electoral. Allí están representados los principales miembros de la alianza y, dicho sea de paso, por la CC también estará De Leo. En el caso de Gay llevará la voz de los amarillos junto a la intendenta interina de Vicente López, Soledad Martínez.

Paréntesis: la idea era que en la mesa provincial hubiera dos emisarios del Pro, uno del AMBA y otro del interior, ya que antes esas sillas las ocupaban dos ambeños, Jorge Macri y Néstor Grindetti (Vicente López y Lanús). Pero como fuera del Conurbano no hay intendentas amarillas y el elegido inicial por el AMBA fue el platense Julio Garro, se lo cambió por Martínez para tener paridad de género. Se ve que las críticas a las fotos políticas repletas de varones tienen su efecto.

Gay, además de seguir planteando que en los municipios donde gobierna Juntos no haya PASO local sino una candidatura única designada por el jefe territorial --lo cual despejaría el camino de Moirano en Bahía--, tendrá como misión formar parte de una reducida comitiva del Pro bonaerense para reunirse prontamente con los presidenciables del espacio (Larreta, Bullrich, Vidal y Macri) para pedir precisiones acerca de sus futuros.

Aun cuando todos entiendan que la pelea de fondo es por la Casa Rosada y que no resiste análisis apurarse para que los jefes comunales jueguen más cómodos, también está claro que cada uno necesita atender las necesidades de sus jurisdicciones y que las decisiones macro no se pueden tomar el 23 de junio a la noche.

Un escenario probable es que la primaria de Juntos se reduzca a un enfrentamiento entre Bullrich y Larreta, ambos con vices radicales, y un esquema similar se daría para la Gobernación con el larretista Diego Santilli versus una figura a definir por el bullrichismo (los que más chances tienen hoy serían Grindetti y Cristian Ritondo). En esta lógica, los radicales deberían bajarse de la alta competición y acompañar a los tractores Pro porque miden bastante mejor en las encuestas.

El nudo del problema al que se enfrentan los intendentes de Juntos que quieren evitar las primarias distritales es que tanto Larreta como Bullrich sí pretenden competir en todas las líneas. En esa inteligencia, cada presidenciable deberá tener a sus propios representantes locales, no tanto por el interés de generar jefes comunales adictos, sino para que haya interesados directos en cuidarles la boleta en los cuartos oscuros.

Si se da ese esquema, habrá que empezar a responder las preguntas más difíciles: ¿Con quién se alineará Moirano, hoy equidistante entre la exministra y el jefe de Gobierno porteño? ¿Si Lorenzo ya se definió públicamente por Bullrich, eso anula a cualquier otro que quiera acompañarla? ¿O será que a Lorenzo lo está utilizando Emilio Monzó como prenda de negociación para luego bajarlo y que ese espacio consiga otros beneficios? ¿Con cuál de ambos postulantes a la presidencia iría De Leo? ¿Habrá lugar para los radicales?

Sólo hay una certeza: del primero al último querrán acompañar al precandidato a presidente que mejor mida en Bahía Blanca. En los pasillos dicen que ese sitial lo tiene Bullrich, aunque no con tantísima ventaja sobre Larreta.

El río está muy revuelto y hay que prestar atención a una actitud cada día más común entre casi todos los aspirantes de Juntos: están elevando el tono de crítica a la gestión de Gay. El máximo riesgo de cara a las elecciones es el fuego amigo.

Javier Milei y Juan Obiol.

En cuanto a certezas, por si quedaba alguna duda, se ratificó lo que se viene planteando en esta columna desde hace un año. Más allá de los numerosos interesados en levantar el estandarte del mileísmo en Bahía y la Sexta Sección, el propio Javier Milei despejó los interrogantes.

El armador de La Libertad Avanza en todo el sudoeste provincial es el abogado Juan Obiol, bendecido por Milei en la sesión de fotos donde se mostró con todos sus coordinadores de las secciones bonaerenses.

En Bahía Blanca, Obiol trabaja en coordinación con el empresario Carlos Alonso y, de hecho, para este fin de semana hay una convocatoria en Buenos Aires para una fotografía más amplia del economista libertario junto a los referentes de cada comuna, donde se espera que estén los articuladores de todos los distritos de la región.

Allí se terminará de dilucidar quiénes están habilitados a hablar en nombre del espacio y quiénes, si desean sumarse, deberán ir a la fila.

Presentación de un libro sobre Néstor Kirchner.

Y una foto más, en este caso del peronismo, en la presentación del libro "Néstor, el hombre que cambió todo", de Jorge "Topo" Devoto. Desde referentes del kirchnerismo de paladar negro hasta los representantes del peronismo tradicional se hicieron presentes durante el atardecer del viernes en el Gran Plaza Teatro.

Una de las promotoras de la actividad fue Desiré Cano, gerenta ejecutiva de comunicación en YPF y responsable de la campaña del FdT en Bahía en 2019. De bajo perfil, es la dirigente nacida en nuestra ciudad con líneas más directas al núcleo duro del poder K, ya que su marido Hernán Reibel es íntimo de Máximo Kirchner.

Junto con la difusión de la foto, Cano dejó un mensaje: "Todos juntos. Como siempre".