Bahía Blanca | Sabado, 04 de abril

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COVID-19 en Bahía Blanca: La cuarta dosis viene marchando

El plan se desarrolla en un marco de importante adhesión. Se destaca más del 60 % en menores de 12 años con la primera dosis y, del total de la población, el 90 % posee esquema completo y el 63 % ya tiene el refuerzo.

Lic. Laureano Alimenti, director asociado de Región Sanitaria 1. / Fotos: Pablo Presti, Emmanuel Briane y Rodrigo García-La Nueva.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com

   “A partir del 17 de este mes implementamos una cuarta dosis para quienes necesiten ingresar a un país donde no estén autorizadas las vacunas Sputnik y Cansino. Acá no existe un criterio sanitario, sino que se hace por otras razones de aceptación de determinadas marcas”.

   El Lic. Laureano Alimenti, director asociado de Región Sanitaria 1, explicó las circunstancias en las cuales la cuarta dosis contra el COVID-19 ya está disponible en nuestra ciudad.

   “Para estos casos se necesitan tres requisitos fundamentales. El primero es que la persona tiene que ser mayor de 12 años; el segundo, que debe cumplir con un intervalo mínimo de un mes entre la tercera y la cuarta dosis. Y el tercero es que se tiene que presentar a la posta de vacunación, que ya se puede sin turno, con el consentimiento informado descargado del vacunatepba.gba.gob.ar y con cualquier documentación que certifique ese viaje, desde pasajes hasta programas de congresos, reserva de hotel y demás”, agregó.

   También están en condiciones de recibir la cuarta quienes hayan sido vacunados con las dos primeras dosis de Sinopharm; tengan más de 50 años; estén en grupo de riesgo y, finalmente, haya transcurrido cuatro meses desde la tercera dosis. En la mayoría de los casos, este hecho se está produciendo en estos días en la ciudad.

“Con la tercera dosis este grupo ya tenía el esquema completo, pero se requiere de un refuerzo o booster. Casi seguro se hace Pzifer, que es la marca que más tenemos”, explicó.

   El Lic. Alimenti recordó que la Provincia ha hecho una medición epidemiológica y que, para la mayoría, el esquema completo consta de dos dosis, excepto los inmunocomprometidos y los mayores de 50 años con dos Sinopharm.

   “Se ha demostrado que necesitan una cuarta dosis como refuerzo para llegar a la misma cantidad de eficiencia inmunizadora, dado que mengua su eficacia con el correr del tiempo”, sostuvo.

   “Para los menores de 50 años con dos dosis de Sinopharm el refuerzo sería la tercera, no la cuarta. Sucede que ya estamos debidamente inmunizados”, afirmó.

   Respecto de la marcha del plan en Bahía Blanca, el Lic. Alimenti indicó que —a esta semana— 293.142 personas se aplicaron vacunas, de los cuales casi el 90 % tiene su esquema completo y el 63 % posee el refuerzo.

   “Los que no la tienen es porque, aún, no cumplieron el tiempo necesario para la aplicación interdosis”, aclaró.

También pueden recibir la cuarta dosis quienes tengan las dos primeras con Sinopharm; más de 50 años; estén en grupo de riesgo y hayan transcurrido 4 meses desde la tercera.

   “En realidad estamos muy satisfechos con las estadísticas, especialmente porque tenemos más del 60 % de los menores de 12 años con su primera vacuna y esquema completo”, aseguró.

   “Eso es muy importante porque los casos que vemos en Hong Kong, o en países de Europa, es que las internaciones o la letalidad de la ómicron, que es leve para quienes estamos vacunados, pero no para el resto, provoca una ocupación de camas relevante. Incluso, en Hong Kong esta semana se quedaron sin ataúdes para chicos”, añadió.

   El Lic. Alimenti sostuvo que una de las claves del programa fue salir de los vacunatorios fijos.

   “Fuimos a la búsqueda de las personas. La modalidad del dispositivo provincial en relación al COVID fue potenciar la itinerancia”, manifestó.

   “Desde hace un mes y medio estamos yendo a las escuelas. Ya superamos las 75 atendidas y en algunas volveremos porque había poca matrícula de alumnos y docentes. Tenemos lo que queda de marzo y principios de abril para cumplir con el cronograma”, dijo.

   “Esto se concreta en conjunto con el ministerio de Educación (bonaerense), pero también con familiares y con representantes de secretarías de Salud regionales. En Bahía Blanca coincidimos con el área local y ellos también hacen el recupero del calendario nacional obligatorio de vacunación, que se había interrumpido por la pandemia”, argumentó.

   “También estamos participando en los eventos culturales y sociales de la ciudad, con la idea de que siempre haya un Vacunáte presente. Y además está habilitado el vacunatorio fijo de Unión Ferroviaria, en Almafuerte 643, desde las 9 y hasta las 18, con un plan de ampliar el horario. En Ingeniero White estamos en Plunkett al 3400”, detalló.

   “El resto del equipo de Región Sanitaria 1 está trabajando como itinerante, que es casi el 80 %. ¿Disponibilidad de vacunas? Hay para todos los grupos etarios”, aseveró.

   —Lic. Alimenti, ¿estamos cerca de abandonar la fase de pandemia?

   —Hay una baja de casos, y una muy buena adhesión a la campaña de vacunación que, si bien no nos permite animarnos a hacer una profecía pero tenemos algún recurso científico, sí podemos pensar y decir que las próximas olas serán más contagiosas. Ahora, en la pared inmunitaria que hemos logrado, en la provincia de Buenos Aires especialmente, acaso no se tenga la gravedad que ya hemos vivido en esta pandemia.

“En este contexto, quitar la obligatoriedad del uso del barbijo es razonable por la actual baja de circulación viral, siempre y cuando se garanticen otros cuidados, como la ventilación cruzada y adecuada”.

   “Pero si tenemos algún brote importante debemos recuperar los protocolos. Por eso, la decisión de sacar los cuidados para volver a una normalidad debe tener una planificación a largo plazo”.

   —También incide la cuestión estacional…

   —Claro. Lo que tenemos por delante es la entrada al otoño y al invierno. Son momentos en los que empezamos a trabajar adentro y debemos tener más cuidado.

   “Un escenario optimista es que tengamos una gran cantidad de casos y casi nula repercusión en las camas de los hospitales y, también, en el primer nivel de atención, donde ya no se necesitaría el brazo asistencial de la provincia y podría pasarse todo a los vacunatorios.

   “Un escenario un poco menos optimista, donde haya una gran cantidad de casos de COVID, acompañada de otras afecciones respiratorias y que tengamos presión sobre las camas de UTI, nos obligaría a encarar una transición.

   “El peor es que aparezca una subvariante, que las vacunas no puedan responder y que se necesite de la asistencia provincial para vacunar en forma masiva, como ya lo hemos hecho y en un corto lapso de tiempo. ¿Puede pasar? Sí. ¿Pasó? Sí, ya sucedió con la delta.

   “¿Como ya estamos vacunados es más grave la subvariante ómicron, la BA.2? No. No lo es. ¿Tienen eficacia las vacunas? Sí. ¿Por eso terminó la pandemia? No. Aún no terminó”.

   —¿Tenemos que convivir con el virus?

   —En realidad, tenemos que aprender a convivir con el virus, que es diferente.

   “Si nosotros pedimos sacar los barbijos de todos lados, es porque la situación da para eso, y es verdad, pero siempre sugiriendo los cuidados básicos. No debemos dejar de estar atentos”.

El arribo de las vacunas antigripales

   Para esta semana estaba previsto el arribo —a Bahía Blanca— de las primeras partidas de las vacunas antigripales.

   “En este caso se pidió la antigripal para la nueva subvariante H3N2. Las primeras dosis se aplicarán en los hospitales provinciales y municipales, donde llegan en primer término, para luego hacerlo en las secretarías de salud y unidades sanitarias”, dijo el Lic. Alimenti.

   “En primer término se vacunará al personal de salud y, luego, a los mayores de 65 años”, añadió.

   “Esto es multifactorial, pero una de las razones del control de este este virus que es menos contagioso es porque venimos con muchos cuidados en los dos años por el COVID-19, que es muy contagioso”, explicó.

   “Acaso porque estamos un poco más relajados vemos que hay un aumento de casos de influenza”, admitió.

   “Las vacunas siempre llegan a fines de abril o a principios de mayo. Pero por eso le pedimos al ministerio de Salud que adelante la provisión para los grupos de riesgos”, sostuvo.

   De acuerdo con el calendario nacional de vacunación, la antigripal se incluye para los siguientes grupos:

—Personal de salud: una dosis anual.

—Personas de 65 años o más: una dosis anual.

—Lactantes: primera dosis, entre 6 y 24 meses. Segunda, 4 semanas de la primera dosis. Dosis anual, hasta los dos años de vida, si certifica la primera y segunda.

—Personas gestantes: una dosis, en cualquier trimestre de la gestación.

—Puérperas: una dosis, hasta 10 días posteriores al parto, en caso de no haberla recibido durante el embarazo.

—Personas de 2 a 64 años con factores de riesgo: una dosis anual. Son considerados factores de riesgo: obesidad, diabetes, enfermedades respiratorias, enfermedades cardíacas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, enfermedad oncohematológica, trasplante y/o personas con insuficiencia renal crónica en diálisis, entre otros.