Bahía Blanca | Viernes, 09 de diciembre

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Campaña de vacunación SRRPP: ¿Por qué aparecen los fantasmas de viejas enfermedades?

Los índices de aplicación actuales para sarampión, rubéola, paperas y poliomielitis están muy por debajo de las expectativas. Bahía Blanca es el peor distrito de la región. ¿Lo nuevo? El plan se extendió hasta el miércoles 30. 

La campaña de vacunación para menores de 13 meses a 4 años, en una imagen de esta semana en la ciudad. / Fotos: Pablo Presti-La Nueva.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com

   Primero, el relato.

   “Como hoy casi todos consultan en forma permanente al 'Dr. Google', los invito a un ejercicio de actualización histórica.  Cuando ingresen, luego de cargar la palabra poliomielitis, el texto explicará la enfermedad, antecedentes epidémicos y consecuencias, pero en la búsqueda de imágenes apreciarán los fatídicos resultados. No es algo conocido en la actualidad, pero en aquellos momentos, entre los años 1955 y 1958, en plena pandemia de poliomielitis, las mamás vivían aterradas hasta que apareció la vacuna salvadora. Es importante que veamos esta secuencia para saber de qué se trata”.

   El Dr. Carlos Kohler, pediatra bahiense y especializado en vacunación, se refiere a la comúnmente llamada polio, una enfermedad altamente contagiosa ocasionada por el virus de la poliomielitis. 

   Afecta mayormente a los menores de 5 años y en 1 de cada 200 casos se destruyen partes del sistema nervioso, ocasionando la parálisis permanente en piernas o brazos, y hasta ocasionar la muerte.

Dr. Carlos Kohler, pediatra bahiense y especializado en vacunación.

   Luego, el dato.

   Con estos antecedentes, el último 1 de octubre se lanzó en todo el país la campaña nacional de vacunación de menores (SRRPP) de 13 meses a 4 años, inclusive, para las dosis adicionales, gratuitas y obligatorias de las vacunas triple viral (sarampión, rubéola y paperas) y VPI (virus polio inyectable), más allá de las dosis recibidas previamente.

   De acuerdo con la programación original, la campaña debía concluir este martes 15 pero, en razón de los preocupantes resultados oficiales, en la semana se decidió la extensión hasta el venidero miércoles 30. 

   El partido de Bahía Blanca, de acuerdo con los datos de Región Sanitaria 1 a este miércoles 9, la vacunación había alcanzado el 34,21 % contra la poliomielitis (46,43 % para la región de influencia de la RS1) y el 33,06 % en el caso de la triple viral (46,29 % en la zona).

Vacunación poliomielitis en Bahía Blanca, a este miércoles 9. Fuente: RS1.

   Nuestro distrito está en el último lugar entre los 15 de RS1. El primero en efectividad es Guaminí, con casi el 87 %, de promedio, entre las dos variantes.

   El resto de los partidos tiene este detalle de aplicación de SRPP, también a este miercoles 9: Puan, 85 %; Saavedra, 71%; Monte Hermoso y Adolfo Alsina, 67 %; Coronel Dorrego, 66 % y Coronel Pringles, 69 %.

   Por debajo del 70% están Patagones, con el 68 %; Coronel Suárez, 56 %; Tornquist, 57 %; Adolfo Gonzales Chaves y Tres Arroyos, 56 %; Coronel Rosales, 54 % y Villarino, 38 %.

   Estas enfermedades en la Argentina habían sido desterradas.

   De todos modos, eso no quiere decir que no circulen, ya que existen brotes en otras regiones del mundo. ¿Cuál es la solución a la problemática? La vacunación.

   “Lo que se trata es de visibilizar estas enfermedades que han sido invisibilizadas por las vacunas”, agregó el Dr. Kohler.

Las razones

   Para el Dr. Maximiliano Núñez Fariña, director de Región Sanitaria 1, no hay una razón puntual para estar por debajo de los porcentajes esperados en esta campaña.

   “Bahía Blanca siempre se comportó en niveles altos de vacunación. A esta altura pensábamos que íbamos a estar cerca del 70 %. Esperamos repuntar en la ampliación que se ha logrado”, añadió.

Dr. Maximiliano Núñez Fariña, director de Región Sanitaria 1

   El Dr. Núñez Fariña citó, como atenuante, que en las primeras tres semanas del lanzamiento hubo un aumento de casos de gripe y que esos contagios, en padres y en chicos, provocaron la demora.

   “También entendemos que la gente está cansada luego de dos años de pandemia y que existe algún temor por vacunarse, más aún cuando se trata de un refuerzo, aunque no por eso deja de ser importante”, acotó.

Vacunación sarampión, rubéola y paperas en Bahía Blanca, a este miércoles 9. Fuente: RS1.

   “Hay que tener en cuenta lo que generan estas enfermedades. El sarampión y la polio han tenido un fuerte impacto en el país y por eso debemos evitar que regresen”, sostuvo.

   “¿Qué más podemos hacer? Hay que tener en cuenta que son vacunas obligatorias. Y también tratamos de inculcar que la vacunación genera bienestar no sólo para la familia, sino para todo el entorno”, aseguró el director de RS1.

Los antecedentes

   A la hora de compilar los datos de vacunación en la Argentina viene a cuento citar los últimos casos autóctonos para cada una de las enfermedades.

   En poliomielitis, el último registro es de 1984; en sarampión, de 2000; en síndrome de rubéola congénita, de 2009; en difteria, de 2006 y en tétanos neonatal, de 2007. 

   En nuestro país hubo 179 casos de sarampión entre 2019 y 2020, pero ninguno de ellos autóctono, por lo que se mantuvo el estatus de país libre del virus. 

   El último caso se dio en este julio y, por esa razón, se adelantó la actual campaña.

   De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cobertura de las vacunas puede considerarse exitosa cuando alcanza el 95 %. O más.

   “Esto se pudo corroborar en Bahía Blanca a fines de los 90, e inicios de 2000, cuando era una de las ciudades mejor vacunadas del país. Teníamos una cultura vacunal muy importante y una cobertura de aplicación superior al 95 %. Esta situación es difícil de mantener en el tiempo, aunque lo logramos por años”, agregó el Dr. Kohler.

   “Tal porcentaje nos daba la garantía de no sufrir enfermedades inmunoprevenibles. En Bahía Blanca lo comprobamos durante una veintena de años. Puede haber habido algún caso, pero nunca un brote”, sostuvo.

   De acuerdo con las cifras oficiales de 2020, de un estudio nacional en el que colaboraron varias entidades científicas, se observó lo que pasó entre 2017 y el propio 2020, donde la cobertura de la poliomielitis fue del 75 %. Ya en 2021, las estadísticas tuvieron un ralentizamiento.

   “La vacunación creció en el año 2021, justo cuando empezamos a salir a la calle tras la pandemia y muchas madres fueron a vacunar a sus hijos. Pero en el corriente año volvió a caer”, explicó.

   “Esto tiene que ver con el descreimiento provocado por la pandemia, asociado a campañas negativas en las redes sociales”, comentó.

   El Dr. Kohler consideró que con la vacunación de la polio en el 75 % o menos, se empieza a atravesar un período complejo.

   “Bajar del 80 % lleva a riesgos potenciales en cualquier lugar. En 1980 teníamos alrededor del 68 % de cobertura global y se presentaban permanentes brotes de polio, tos convulsa, paperas y sarampión, y hasta con algunas muertes. Estamos acercándonos a esa situación”, admitió.

   “No hay que ser negativos en el pronóstico, pero sí debemos dar el alerta y cumplir con las pautas de vacunación”, añadió.

   El Dr. Kohler, quien tiene la página www.vacunacion.com.ar con la Guía Práctica de Enfermedades y Vacunas, también recordó el caso del sarampión.

   “Los adultos jóvenes no lo han visto ni sufrido y lo toman como una enfermedad común y corriente, como la varicela, pero un sarampión hemorrágico puede ser mortal en sólo horas”, dijo.

   “Es una enfermedad que estaba controlada y eliminada en América. La Argentina fue uno de los primeros países en hacerlo. A partir de ese punto, se llegó a un tope y comenzó a caer la cobertura”, recordó el profesional, en diálogo con La Nueva.

“En el país desde 2009 casi no hay sarampión autóctono, lo que habla también de una vacunación que, en su momento, fue una de las más acatada con picos de casi el 100 % de cobertura en la prepandemia”, añadió.

   También dijo que, como son vacunas virales, está demostrado que existe un 10 % de fallo vacunal.

   “Es un término genérico. Es cuando la vacuna puede fallar por múltiples razones. Puede ser, por ejemplo, porque en ese momento se encuentra distraído el sistema inmunitario y no llega a generar la inmunidad necesaria”, expresó.

   “Ese 10 % por año significa que, en 4 o 5 años, se va a acumular un cuarto de millón de chicos sin inmunidad. Por lo tanto, se generan bolsones de susceptibles que son factibles de un brote focalizado o generalizado, dependiendo de la distribución”, aseguró.

   “Por eso, y esto es a nivel mundial, cada 4 o 5 años se hacen campañas nacionales de vacunación para cubrir a ciegas a todos los que no están inmunizados por distintas circunstancias. Eso hace que, justamente, la cobertura llegue al 90/95 %”, indicó.

   “Estas campañas, hasta la pandemia, se cumplían con una gran adhesión de la población porque está demostrado que no sólo estas vacunas son excelentes, sino que además han sido probadas y aprobadas en el tiempo y generan la inmunidad que permitió eliminar la enfermedad”, afirmó.

   El pediatra también hizo referencia al virus del papiloma humano (VPH), que tiene una cobertura de sólo el 46 % en el país.

   “Australia hace más de 10 años que la aplica”, sostuvo.

   “Allí se eliminaron las afecciones de VPH, desde cáncer genital y oral hasta problemas de verrugas genitales. Fue gracias a una vacunación superior al 90 %, pero con una estrategia no sólo para las mujeres, sino también para los hombres, que es la misma que se aplica en la Argentina”, detalló.

   “En el país no llegamos al 50 % en las mujeres. Y es menos del 40 % en varones; en ambos casos se vacuna a los 11 años”, añadió.

   “Si en la Argentina se cumpliera con el esquema del 95%, en 10 años esos adultos jóvenes estarían libres de cáncer genital, básicamente, ya que el VPH es una enfermedad de transmisión sexual”, comentó el Dr. Kohler.

   El porcentaje total de aplicación de vacunas de 2020 fue del 80 %.

   Se presume, porque no existen datos actualizados para el corriente año 2022, que esa cifra ya esté por debajo.

   “¿Cuáles son las consecuencias?  El aumento de susceptibles que genera, teniendo en cuenta que estas vacunas tienen una cobertura histórica general del 90 %”, afirmó.


   La explicación es sencilla y está en los bolsones de susceptibles.

   “Si estoy cubriendo el 75 % anual, o menos, de la población objetivo, que son los menores de 5 años, al quedar un 25/30 % de niños sin vacunar o con vacunación incompleta, genera en 4 años la cifra de medio millón de susceptibles (a los que se siguen sumando año a año de no cumplirse con coberturas óptimas).  Así, la posibilidad de un brote epidémico es muy factible”, concluyó el Dr. Kohler.

“La vacunación empezó a caer desde antes de la pandemia”

   El Dr. Diego Maurizi, jefe del área de Infectología del Hospital Municipal de Bahía Blanca, afirmó que desde antes de la pandemia por el COVID-19 los porcentajes de vacunación habían empezado a caer, así como durante la crisis sanitaria el fenómeno se acentuó y, ahora, continúa en una senda semejante.

   “Hoy tenemos muchos chicos que están sin una buena cobertura. Creo que es el 40 %, a lo sumo, que sólo ha cumplido con el calendario de vacunación”, aseguró.

   “El sarampión está circulando en todo el mundo. Y por eso es de riesgo que haya chicos sin vacunas”, agregó.

Dr. Diego Maurizi, jefe del área de Infectología del Hospital Municipal de Bahía Blanca.

   “Es una enfermedad que, cuando ataca a niños, tiene una mortalidad entre el 3 y el 6 %; es decir, es altísima”, detalló.

   El Dr. Maurizi ponderó que, desde el Estado, se promueva incrementar el porcentaje de cobertura.

   “Es cada vez más importante transmitir la idea para que todos accedan a vacunarse, especialmente los menores de 4 años con la triple viral y contra la poliomielitis, cuyo virus también está circulando”, comentó.

   El Dr. Maurizi sumó otro elemento.

   “Ahora tenemos un gran movimiento de personas con motivo del mundial de fútbol de Qatar”, señaló.

   “Tras el de Sudáfrica (2010) hubo algunos casos de sarampión en la Argentina, pero fueron contenidos gracias a la vacunación”, aseguró.

   Para la Dra. María Laura Spadaro, miembro del área de Infectología del Hospital Municipal y de la Clínica Matera de nuestra ciudad, no tiene que haber un exceso de preocupación por este tema.

   “De todos modos, sí me parece muy importante insistir con el tema de la vacunación porque han bajado las tasas para todas las enfermedades que tenemos vacunas disponibles”, sostuvo.

   “Hay que insistir en lo preventivo”, añadió.

   También hizo referencia a un mayor número de casos de gripe en la ciudad, pero con una salvedad.

Dra. María Laura Spadaro.

   “Lo que sucede es que, en general, en la primavera suele haber un rebrote de las enfermedades respiratorias. Esta vez no me parece diferente respecto de otros años”, sostuvo.

   “Lo que pasa es que, con el tema del COVID, quedamos muy sugestionados y estamos haciendo hisopado y diagnóstico de gripe A y de gripe B, que es algo que normalmente no se realiza. Esto es, si hay un menor con síntomas respiratorios no se manda a hisopar”, aclaró.

   “Normalmente esas enfermedades, salvo en casos graves o que se internan, no se estudian, sino que se tratan en forma asintomática y uno nunca termina sabiendo de qué virus se trata”, concluyó la Dra. Spadaro.