Día del Médico

Se celebra por Finlay, pero Bahía Blanca tiene motivos propios

8/12/2019 | 07:00 |

César Milstein fue el último argentino en recibir el Premio Nobel de Medicina, allá por 1984. Nació en nuestra ciudad.

   El Día del Médico, en América, fue decretado en el Congreso Médico reunido en Dallas, Texas en 1933, en homenaje al nacimiento del médico Juan Carlos Finlay un 3 de diciembre de 1833.

   El doctor, de origen cubano, fue quien confirmó la teoría de “la propagación de la fiebre amarilla a través del mosquito” (el Aedes aegypti) en una presentación realizada en la Academia de Ciencias de la Habana el 14 de agosto de 1881.

   Tras avalar la hipótesis, Finlay abrió nuevas posibilidades al progreso médico en la América tropical, evitó miles de muertes en América latina y facilitó la evolución de la construcción del canal de Panamá, debido a que muchos obreros morían a causa de esta enfermedad.

   En la Argentina, se celebra el Día del Médico desde hace 63 años. Fue una iniciativa del Colegio Médico de Córdoba, avalada por la Confederación Médica Argentina, y oficializada por decreto del gobierno nacional, en 1956.

   Finlay demostró el modo de transmisión de la fiebre amarilla -a través de un mosquito-, un hallazgo de trascendencia mundial que evitó miles de muertes en América latina.

   La fiebre amarilla fue estudiada clínicamente durante centurias. Pero los estudios de Finlay, que comenzó a ocuparse de la enfermedad en 1865, resultaron determinantes. 

   En 1881, ante la Academia de Ciencias de La Habana, presentó su trabajo fundamental: "El mosquito hipotéticamente considerado como agente transmisor de la fiebre amarilla", en el que describía los detalles, las características y los hábitos del mosquito y anunciaba la trascendente experiencia del contagio en personas: "Cinco casos en los cuales, por una sola picadura de mosquito, se reprodujo la enfermedad", decía.

   Tras la lectura de Finlay hubo silencio total en el auditorio, y los académicos se retiraron uno a uno. Y hubo que esperar 19 años para que la IV Comisión Americana para el Estudio de la Fiebre Amarilla (integrada por Reed, Carroll, Agramonte y Lazear) se dispusiera a comprobar si la teoría de Finlay era cierta.. 

   En 1901, la comisión confirmó y amplió las ideas de Finaly, que dieron las bases para la prevención por medio de la lucha contra los mosquitos, dejando atrás la idea de que el mal se transmitía por la ropa o por los objetos que hubieran estado en contacto con los enfermos.

Orgullo bahiense

   La República Argentina ha recibido tres Premios Nobel en Ciencia a través de la labor de tres personalidades que se formaron y/o desarrollaron sus actividades de investigación en el país. 

   Ellos fueron los doctores Bernardo Houssay (ganador del premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1947), Luis Federico Leloir (ganador del premio Nobel de Química en 1970) y el bahiense César Milstein (ganador del Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1984).

   Precisamente, hace 35 años, el 15 de octubre de 1984, la academia Sueca anunció que Milstein era merecedor de premio Nobel de Medicina.

   Doctor en Química, de 57 años de edad, Milstein trabajaba en la Universidad de Cambridge, en Gran Bretaña.

   Nacido y educado en Bahía Blanca, descubrió como generar Anticuerpos Monoclonales en cantidades infinitas. Los mismos se utilizan ahora para el diagnóstico y tratamiento de diferentes patologías, con posibilidades terapéuticas enormes y nuevas oportunidades para el enfrentar enfermedades como el cáncer, las de tipo autoinmunes, las inflamatorias, infecciosas y degenerativas. La gran ventaja de estos medicamentos es poder dirigir la terapia contra las células dañadas o moléculas implicadas en la enfermedad, sin afectar al resto de células y tejidos sanos.

   Desde el descubrimiento realizado por Milstein en 1972, los laboratorios evolucionan en sus logros, generando medicamentos cada vez más eficaces que ayudan al cuerpo a defenderse de mejor manera contra determinadas enfermedades.

Mustang Cloud - CMS para portales de noticias