Casos que dejaron huella

El dolor por la muerte de un comerciante baleado en un asalto

20/5/2018 | 07:50 |

A comienzos de 2008, Pedro Gúngolo recibió un disparo en medio de un robo. Sufrió lesiones que 45 días después determinaron su deceso.

Foto: Archivo LN.

   “La impotencia es bastante grande cuando me he cruzado con él en la calle, en Saavedra”, dijo un familiar de un comerciante de Villa Parodi que el 26 de febrero de 2008 fuera gravemente herido durante un violento asalto, y como consecuencia de las lesiones sufridas falleció exactamente una mes y medio después del robo.
   La referencia es provocada por el hecho de que Luis Marcelo Ruiz Díaz, sentenciado por el trágico episodio, actualmente cuenta con el beneficio de salidas transitorias de la Unidad Penitenciaria Nº 19, donde cumple la condena.
   El trágico suceso que derivó en la muerte de Pedro René Gúngolo (70 años) tuvo por escenario a la despensa ubicada en la intersección de Chubut y Granada, donde recibió un disparo en la clavícula izquierda y le afectó la zona cervical.
   “Yo justo estaba con mi nieta y mi esposo, y cuando escuchamos un tiro enseguida vinimos a verlo. Estaba tirado sangrando, adentro del local”, recuerda la propietaria del inmueble que Gúngolo alquilaba. 
   La mujer, quien prefirió mantener en reserva su identidad, recuerda que el hombre “seguía perdiendo sangre y estaba muy mal cuando llegó la ambulancia. Poquito antes me había dicho 'señora, no me trae una frazada porque tengo frío'. Él hablaba, pero estaba mal, sangraba mucho”.
   La dueña del local recuerda que “ese día él había ido de compras y estacionó la combi del lado de Chubut, al lado de su negocio, y dijo que había dos muchachos enfrente y eso a él le llamó la atención. Y esos deben haber sido (los autores del hecho)... Esto me lo contó la señora cuando vino a entregarme las llaves. Ellos estaban separados, pero la mujer vino desde Mar del Plata cuando él estuvo internado”.
   Luego mencionó que Gúngolo “tenía despensa, pero vendía de todo, y verdura también. Era un hombre muy trabajador y muy caballero. Para mí era una muy buena persona, muy honesta. Y en el tiempo que estuvo ahí nunca hubo un problema”.
   Comentó también que “en el local había una chica que le ayudaba y venía siempre antes que él llegara. Y ese día me extrañó que no apareció, porque siempre estaba esperándolo, porque ella no tenía llave del local”.
   La propietaria del inmueble comentó que la víctima, “había tenido bastante plata porque fue al supermercado a comprar mercadería, pero no sé si la muchacha sabía eso”.
   Ese dato también lo había registrado el familiar que hizo la reflexión inicial, actualmente radicado en Dufaur, y que también prefirió no revelar su nombre.
   “A la empleada yo la estuve investigando y no tenía nada que ver”, dijo el hombre, a la vez que aseguró que en la investigación estuvo “trabajando junto con la DDI.
   Comenta que “en el momento (del hecho) estaba viajando a Olavarría y cuando volví enseguida me trasladé a Bahía Blanca. Recuerdo que fui al hospital (Municipal de Agudos Doctor Leónidas Lucero) y estuve con el jefe de la DDI”.
   El condenado por el caso había estado alojado en la Unidad Penitenciaria Nº 4, y los investigadores obtuvieron una fotografía suya extraída del legajo.
   “Mi tío estaba lúcido todavía y se le mostró la foto de (Luis Marcelo) Ruiz Díaz y él lo describió”, dijo el hombre.
   Gúngolo falleció el 11 de abril y 18 días después la policía de Villa Rosas arrestó a cuatro personas --una de ellas Ruiz Díaz-- en relación con un robo en un inmueble, pero al menor que habría estado involucrado en el homicidio “nunca lo agarraron”, confirmó el familiar de la víctima.
   “Cuando lo fui a ver al hospital fue para saber cómo estaba y nada más. Sólo le mostramos la foto, pero siempre quise ayudar a encontrar a los tipos”.
   El hombre asegura que la muerte de Gúngolo se produjo “cuando lo operaron para sacarle la bala. El entró lúcido al quirófano, pero salió mal de la operación.... Había quedado cuadripléjico, pero se complicó y esa fue la causal de muerte”. 
   De todos modos, el familiar consultado descarta cualquier posibilidad de mala praxis.
   “Es más, lo estaba atendiendo la propia hija, que es médica, aunque no sé si estaba en el quirófano. Mi prima (Adriana Gúngolo), en su momento, era jefa de la unidad coronaria del Maternidad del Sur. No fue mala praxis, sino por la complicación propia del cuadro. Y cuando salió del quirófano falleció”.

La condena

   Acusado por el homicidio en ocasión de robo, a fines de abril de 2010, en trámite de juicio abreviado, el Tribunal en lo Criminal Nº 3, condenó a Luis Marcelo Ruiz Díaz (actualmente de 53 años de edad), alias "Caballo", a trece años y cuatro meses de prisión.


   Inicialmente el fiscal Christian Long y el defensor oficial Eduardo Zalba habían acordado una condena de doce años, aunque los magistrados no hicieron lugar por ser inferior a la pena mínima estipulada para el delito por el que se acusó a Ruiz Díaz.
   El imputado estuvo detenido, con prisión preventiva firme, desde que la Cámara Penal rechazara una apelación de su abogado defensor, quien cuestionó la calificación del delito, ya que dijo que el fallecimiento de la víctima fue resultado de su delicado estado de salud y no por el disparo que había recibido.
   Los camaristas entendieron que no hubo razón para atenuar la calificación legal del hecho.
   "Desde un principio, la investigación del crimen estaba orientada a este sujeto, en el sentido de que su nombre ya se mencionaba en la causa, pero se habían realizado algunas diligencias sin resultados positivos", informó en su momento el comisario Héctor Abel Maggi, quien por entonces se desempeñaba al frente de la Policía Distrital.

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