Los daños colaterales de la gestión

14/5/2018 | 08:00 |

Por
Ricardo Salas

La decisión que tomó el presidente Mauricio Macri de ir a buscar ayuda financiera al Fondo Monetario Internacional (FMI) es motivo de debates y “viejos” pases de facturas en toda la provincia de Buenos Aires.

Naturalmente, la Gobernación de calle 6 ingresó en un virtual proceso de valoración de daños de “carrocería y pintura” como en un taller mecánico.

Lo que parece inevitable, por olfato, es el achique que apunta a reducir el déficit fiscal. En principio, según explican extraoficialmente no pocos ministros de la gobernadora María Eugenia Vidal la “tijera” provocará un millonario recorte económico y tal vez, laboral.

La Provincia tiene intenciones de concretar una prudente negociación política con la Nación por el recorte de 8 mil millones de pesos en obras públicas. Desde el entorno gubernamental se asegura que Vidal le arrancó a Macri el compromiso de que no serán detenidas las obras públicas que ya se iniciaron. Sí serán demoradas las que no arrancaron.

Ante una de las semanas más difíciles y negativas para la administración Vidal, los diputados bonaerenses de Cambiemos intentaron obsequiarle un mensaje alentador. “Seguiremos manteniendo las metas propuestas y ejes de gestión en la Provincia”. Fue durante una jornada de trabajo coordinada por el el andariego presidente de la Cámara Joven, Manuel Mosca, en Mar del Plata. La excursión contó con la presencia de los ministros Joaquín De La Torre (Gobierno) y Federico Suarez (Asuntos Públicos). Obvio, el debate giró en torno del tema más relevante. El análisis de la compleja coyuntura económica y la estrategia que debera desplegar la Gobernadora de acá en adelante.

En las diagonales tienen una certeza. La orden nacional es imponer una reducción de déficit fiscal a las provincias y a las intendencias municipales. Como disciplinada dirigente del PRO, Vidal rápidamente tiró el achique con la jubilación digital exprés en suelo bonaerense anunciando cambios en el trámite jubilatorio para empleados estatales. En la primer etapa será para trabajadores del área educativa.

Nada es gratis

Vidal ya comenzó a pagar “costos políticos” en su propia imagen positiva como consecuencia directa del duro aumento de tarifas dispuesto por la Casa Rosada. A eso habrá que sumarle ahora un escenario institucional de “recortes” que demandará más de una antipatica señal de austeridad. La caída de imagen no es algo irremontable. Falta un año y medio para la elección 2019.

El desenlace del posible acuerdo con el FMI pusó a los aliados del PRO, los “lilitos” de Carrió y a los radicales en una situación de incomodidad brutal. A tal punto, que hasta Federico Storani (ex ministro del Interior durante el gobierno radical de Fernando de la Rúa) intentó gambetear la coyuntura saliendo a decir que el radicalismo “no forma parte de la coalición de gobierno” que encabeza Macri, sino que un sector de la UCR sólo formó parte de “una coalición electoral”, al entender que, para considerarse parte de una coalición de gobierno, debería tener participación en la toma de decisiones, algo que, en los hechos, no ocurre. Otros, directamente apuntaron contra la soberbia macrista.

Hasta hace un par de semanas atrás, la Gobernadora no estaba acostumbrada a recibir malas noticias. Pero eso al parecer cambió. Encima el fuerte temporal de los últimos días, forzó a la Provincia a implementar tareas de asistencia a los vecinos evacuados en decenas de municipios. En el caso puntual de La Plata desde aquella trágica inundación del 2 de abril de 2013, la administración Vidal viene realizando (desde que comenzó la gestión en 2015) medio centenar de obras hidráulicas por millones de dólares, pero recién esos trabajos estarían finalizados este año.

La mandamás de Cambiemos necesita fortalecer la estrategia legislativa. Días atrás, con el rechazo de todo el arco opositor y pese al malestar de los intendentes – incluidos los de Cambiemos -- el oficialismo “amarillo” en el Senado logró darle media sanción al proyecto gubernamental y que busca quitar impuestos de las facturas de servicios públicos.

Pero ahora la iniciativa oficial – que elimina de la tarifa de servicios una serie de impuestos que recaudan los municipios en concepto de energía eléctrica y servicios sanitarios de agua y cloacas – deberá ser debatida durante la próxima sesión en Diputados. Allí, sobre el palacio de calle 53, Cambiemos tiene una fuerte primera minoría en el recinto pero el proyecto podría naufragar por el rechazo de la mayoría de la oposición parlamentaria.

Propuesta del massismo

“Cuando el kirchnerismo se rasga las vestiduras por el tarifazo pareciera que se olvidan de los 12 años en que ellos estuvieron al frente de un gobierno que subsidió erróneamente y sin discreción a sectores que no lo necesitaban y generó un cambalache energético”, dicen desde la UCR.

El massismo desde el Senado mueve otra ficha proponiendo que las empresas que son beneficiosas del tarifazo paguen una contribución a los municipios.

Puntualmente, a través de un proyecto de ley piden que tanto las distribuidoras de energía eléctrica como las prestadoras de los servicios de agua y cloacas, comiencen a pagar a los municipios las tasas y demás gravámenes que correspondan, prohibiendo taxativamente la posibilidad de que dichas cargas sean trasladadas a los usuarios. Procuran, de esa manera, un equilibrio que permita contribuir en la baja de las facturas sin desfinanciar las arcas municipales.

Cambiemos decidió descalificar las actitudes populistas (en obvia alusión a la dura postura del kirchnerismo legislativo por la vuelta al Fondo MonetarioInternacional) y forcejeó con fantasmas propios. “Esperemos que con sus acciones no nos empujen al precipicio”, apuntaron.

Previamente, el bloque de senadores K de Unidad Ciudadana habían advertido que la quita de impuestos a los servicios públicos es un “caballo de Troya” que lejos de llevar soluciones a los bonaerenses provocará el desfinanciamiento de los municipios. Además, destacaron que la medida del oficialismo “ya no tiene ningún impacto” tras la suba del dólar y el anuncio de negociaciones con el FMI.

Casi de inmediato, el ala legislativa del oficialismo buscó transmitir tranquilidad al sostener que la gobernación Vidal en enero salió al mercado y consiguió el financiamiento necesario para el presente ejercicio, “por lo que ninguna obra será parada y ningún programa social será cortado. Se los puedo garantizar”, dijo Roberto Costa, jefe del bloque de senadores de Cambiemos.

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