La condenan por facilitar la prostitución en un local cerca de Médanos
Una mujer de nacionalidad dominicana, que regenteaba un local nocturno cerca de Médanos, fue sentenciada a 5 años de prisión por explotación económica y facilitación de la prostitución.
En tanto, Cipriano Garrido (44) –-su pareja--, fue absuelto al no probarse los delitos por los que llegó acusado al debate oral.
El juez en lo Correccional Nº 2, doctor Gabriel Luis Rojas, estuvo a cargo del fallo que recayó contra María Cristina Herrera De la Rosa (39).
El magistrado dio por acreditado que los delitos se registraron el 25 de enero de 2015, en el cabaret denominado "El Chupacabras", ubicado en el kilómetro 737,5 de la ruta nacional 22.
“Se constató allí la existencia de un montaje destinado a aprovechar u obtener una ventaja económica de la explotación de la prostitución ajena respecto de mujeres, sea promoviéndola, impulsándola, apoyándola o asistiéndola, mediante el aporte de dicho local y una habitación dispuesta en las adyacencias para concretar los pases sexuales".
A partir de las pruebas reunidas se determinó que la sospechosas retenía entre 80 y 100 pesos por cada “intercambio sexual” y 40 por cada copa que se consumía en el local. Además, se probó la tenencia ilegal de una pistola calibre 9 milímetros con cinco proyectiles en el cargador.
Ese día personal de la Policía Federal y el fiscal Mauricio Del Cero allanaron el lugar, secuestrando una importante cantidad de dinero y hallando a 13 mujeres, también dominicanas.
Al analizar la declaración de la acusada, el juez entendió que “mantuvo el montaje de un bar en las afueras de Médanos, cuyo principal objetivo era incentivar el consumo y pago de copas a las alternadoras, las que debían al menos insinuarse con su cuerpo a los clientes, porque además, y en su mayoría, estaban dispuestas a mantener sexo a cambio de dinero”.
Agregó que “el objetivo primordial, histórico e innegable del sitio era el comercio sexual, de cuya explotación se excluye Herrera, aunque admite que lo facilitaba dando cobijo, protección e incluso procurando a esas mujeres una libreta sanitaria, que diese a los clientes una mayor seguridad de lo que consumían, y vendiéndoles preservativos”.
“Todo el montaje incentivador del comercio sexual estuvo a su cargo, ya que --aunque ella pretenda despegarse de la explotación--, les daba a sus protegidas un lugar donde animar y convencer a clientes, e incluso un recinto en el patio que finalmente usaban (siempre o en alguna ocasión) las prostitutas, como se comprobó durante el allanamiento”, según el fallo judicial.
Rojas consideró los testimonios de dos psicólogas del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento de las Damnificadas por el Delito de Trata de Personas, quienes entrevistaron a las mujeres halladas en el lugar.
Algunas de ellas reconocieron que realizaban “pases” en una casa rodante y una habitación que se encontraba en el local, además de admitir que entregaban a Herrera un porcentaje de la ganancia.
Por todo lo expuesto, el juez Rojas halló acreditada la responsabilidad de la mujer y le impuso una pena de 5 años de cárcel.
Testigo de un juicio
El fiscal Sebastián Foglia, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 9, citó a Marcelo Alejandro Lares para que se presente, a partir de las 9.30, en el Tribunal en lo Criminal Nº 2, ubicado en el tercer piso del Palacio de Justicia, en Estomba 34, para declarar como testigo en un debate oral por el delito de robo agravado.